las urnas de la sorpresa


Las elecciones del día de ayer en Brasil han cautivado el interés mundial. La región quedó en vilo ante tal acontecimiento. Como estaba previsto, habrá segunda vuelta el 25 de octubre. Lo que no estaba previsto y la sorpresa fue la victoria de Flávio Bolsonaro sobre Lula. Diríamos que sorprendió a todos, al que ganó y al que perdió. Está en juego la reelección de Lula o la vuelta del bolsonarismo al gobierno a través de Flávio Bolsonaro —hijo de Jair—, condenado por la justicia a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado contra Lula.
Si algo cambió en Brasil es que el bolsonarismo, como fuerza de derecha, nació para quedarse en la política de Brasil. Se abrió una grieta extrema entre las dos fuerzas rivales. Por otro lado, el Partido de los Trabajadores, que sigue bajo el liderazgo indiscutido de Lula. Tampoco el PT creó alguna figura alternativa ante un escenario muy complejo.
El surgimiento de Flávio Bolsonaro es producto de la polarización en que se encuentra el sistema político brasileño. El valor del apellido era superior al de otro candidato. También hay un clima de época en la región. ¡Habrá otro giro a la derecha en Sudamérica! ¿O Lula lo puede revertir? Los candidatos alternativos Caiado, Sema, Cury y Santos fueron reduciendo sus porcentajes por la polarización extrema. En su mayoría son de centroderecha y proclives a optar en el segundo turno a favor de Flávio.
La abstención fue del 22 %, es cada vez más importante por el desinterés en la política en los distintos niveles sociales. Allí van a trabajar ambos candidatos. El PT tendrá que buscar los votos en los adultos mayores y los jóvenes. También hay que señalar el rol de los indecisos que van y vienen, se estima un 17 %. El debate será muy importante para la elección, ya que sirve para semblantear opciones.
El clima de campaña en las redes fue muy intenso. Los Bolsonaro comenzaron la campaña dos años antes con foco en Estados Unidos, donde se radicó Eduardo Bolsonaro, quien articuló el lobby antipetista. ¿Cómo intervino la corrupción en la campaña? El caso más sonado fue el Banco Master: Daniel Vorcaro, banquero y dueño, está preso por tráfico de influencias y actuaciones dando prebendas a la política e interferencias en el Poder Judicial. Las fake news fueron para todos lados, incluida la patrona de Brasil, la Virgen de Aparecida, fue usada en la campaña y movilizó tanto a católicos como evangélicos con múltiples acusaciones.
Fue también parte de la campaña el Supremo Tribunal Federal, donde algunos cortesanos se enfrentaron verbalmente con distintas acusaciones relacionadas con la política, que ensombrecieron y avergonzaron el rol de la Justicia. También intervino Estados Unidos cancelando la visa de Alexandre de Moraes, miembro de ese cuerpo, que luego le fue restituida. Lula en su discurso en la Asamblea de Naciones Unidas defendió la autonomía frente al trumpismo, dijo “Que Brasil no era el patio trasero de nadie”.
En su defensa de la nacionalidad señalando “la no intervención” extranjera en el proceso electoral de su país. Los Bolsonaro anteriormente hicieron lobby a favor de aplicar tarifas arancelarias a exportaciones hacia los Estados Unidos y cancelación de visas a altos funcionarios brasileños, incluida la embajadora de Brasil en Washington.
Las preocupaciones políticas provocaron que 31 legisladores norteamericanos enviaran una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, solicitando la no injerencia de Estados Unidos en la elección brasileña. Esos hechos generaron una tensión intermitente. La segunda vuelta va a ser dura y peleada. Flávio, para mantener lo ganado y sumar. Lula, para revertir para poder ganar. Esperar al 25/10 para ver el resultado final. Allí vamos.
Juan Pablo Lohlé, ex embajador en Brasil, España, OEA. Director del CEPEI.
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