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Italia crea un nuevo delito y habilita la prisión preventiva para menores tras los graves desórdenes en Milán


El gobierno italiano anunció a través de un Consejo de Ministros, que deliberó unas tres horas esta tarde, un nuevo Decreto de Seguridad para afrontar los graves desórdenes en Milán y otros menos serios en otras ciudades italianas, que presentaron la seria novedad de la participación de grupos muy jóvenes, en parte vestidos de negro y con el rostro cubierto. En Milán los arrestados fueron 271, de los cuales 229 son menores de edad. Entre ellos hay incluso niños de 11 años.

La primera ministra Giorgia Meloni resumió al final las deliberaciones del Consejo de Ministros destacando que «manifestar es un derecho, pero devastar la ciudad no».

«Por esto, con el documento apenas licenciado nace un nuevo delito, la participación violenta en una manifestación y viene aplicada la regla de que «quien rompe paga». En un video especial para explicar el contenido del texto destacó que «hemos visto todas las imágenes de las violencias que han involucrado a Milán y otras ciudades italianas: negocios saqueados, vitrinas destruidas, fuerzas del orden agredidas. Son escenas inaceptables que nadie puede minimizar o justificar».

Se anunció que 500 militares serán enviados como refuerzo a Milán. Al principio hubo anuncios de que serían dotados de autoridad judicial. Otra novedad es la introducción del nuevo delito de “participación violenta en manifestaciones públicas”, que sería aplicado a quienes participaron en grupos de más de cinco personas y utilizan ilegalmente medios de ofensa en modo de crear un peligro concreto.

El ministro de Justicia Carlo Nordio, que llevó la voz cantante en los anuncios, hizo insertar también el ampliamiento de la “flagranza diferida” a los actos de devastación y saqueo, atentado a los implantes de pública utilidad, reato de participación violenta y manifestaciones públicas, causando daños por parte de un grupo.

El decreto no solo señala también la procedibilidad de oficio de lesiones a agentes u oficiales de policía judicial y de pública seguridad en todos los casos. Para hacer funcionar mejor la máquina judicial se sancionan medidas para facilitar la asignación provisoria de los magistrados, con la posibilidad de asignar un magistrado a más oficios del distrito.

El decreto prevé la ampliación de medidas preventivas personales del aviso oral, que consienta imponer la prohibición de reunirse en lugares públicos aunque limitado a determinadas franjas horarias y mayor responsabilización de los progenitores en caso de daños causados por menores.

Aún está en discusión un número más amplio de información respecto a la movilización. Una audaz reforma de la normativa prevé que la capacidad de entender y querer ya no debe ser verificada positivamente caso por caso, sino que se presume hasta que se demuestre lo contrario.

Sigue siendo posible excluir la imputabilidad cuando de los elementos recogidos en el procedimiento se desprenda que el menor carecía de tal capacidad en el momento del hecho.

Las devastaciones más serias las provocaron el sábado y domingo grupos de muy jóvenes que invadieron las calles del centro, atacando en el centro de Milán muchos negocios de lujo y otros importantes, como la librería de la “sinistra” Feltrinelli, que quedó semidestruida por la acción de los atacantes que lanzaban consignas izquierdistas.

Los estudiantes que penetraron en grandes negocios y tiendas invadieron las calles del centro de la capital del norte italiano con un frenesí que llamó la atención de los medios de comunicación.

Los jóvenes, muchos de ellos encapuchados con pasamontañas, robaron toda clase de ropa, libros y objetos más caros.

Los saqueadores, que también castigaron a los empleados de los negocios que huían despavoridos, en una acción devastadora castigada por la ley con una pena de 8 a 15 años de prisión.

Esta mañana en varios centros policiales había largas filas de familiares de los chicos arrestados. Los padres se enteraron de que podrían sufrir la obligación de pagar una parte de los destrozos y robos.

«Si durante el cortejo te pones a tirar piedras, petardos, bastones, pones en peligro la seguridad de todos y arriesgas hasta cinco años de cárcel y hasta 20 mil euros de multa«. «Y si tenías el rostro cubierto o si has herido a alguno, la pena aumenta y aumentan también las penas para quienes devastan en grupo», dijo Giorgia Meloni. «Devastar o robar no es protesta, es criminalidad y la respuesta del Estado debe ser firme, con reglas que sean aplicables con rigor y tempestividad», agregó.

«Otro punto fundamental es la detención preventiva, desde hoy aplicable también a los menores», continuó Meloni.

«Hoy, para un chico entre 14 y 18 años el Estado debe demostrar cada vez que era en grado de comprender lo que estaba haciendo. Habíamos aprobado ya una norma que da vuelta este principio, que presume que estuviera en grado de lo que estaba haciendo salvo prueba contraria. Esta norma está en el Parlamento, pero con el decreto de hoy se hace operativa inmediatamente. Y la detención preventiva que hasta ahora valía solamente para los adultos se podrá aplicar también para los menores», dijo la primera ministra.

Por último destacó que «arriban 500 militares más hasta fin de año, al flanco de la policía, los carabineros y a la justicia juvenil. Damos a los más magistrados y más puestos en los institutos, para que la certeza de la pena valga también para quien tiene 16 años«. Concluyó afirmando que «el más pequeño de los arrestados tiene 16 años y esto hace mal y da miedo, nos llama a todos en causa. Pero la amargura no puede convertirse nunca en un pretexto para la violencia».


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