Caputo criticó a las billeteras virtuales: «Son tasas abusivas»

El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la decisión del Gobierno de no implementar una asistencia estatal directa para las familias endeudadas y sostuvo que la regularización de las obligaciones debe resolverse mediante acuerdos entre entidades financieras y usuarios. El funcionario destacó las refinanciaciones bancarias a tres años con tasas de entre el 20% y el 25% y señaló que sus efectos sobre la morosidad serán graduales. Al mismo tiempo, calificó como «tasas abusivas» los costos financieros de entre el 400% y el 700% aplicados por algunas billeteras virtuales. Datos de la consultora 1816 muestran que la mora general bajó del 7,7% al 7,6% en junio y la correspondiente a las familias pasó del 12,8% al 12,7%, aunque el informe advirtió sobre factores que podrían provocar un nuevo incremento de los incumplimientos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a referirse al incremento de la morosidad registrado en el sistema bancario y no bancario y sostuvo que la estrategia oficial consiste en promover acuerdos de refinanciación entre las entidades financieras y los usuarios, sin disponer una asistencia estatal directa para las personas endeudadas. El funcionario señaló que, de acuerdo con la información analizada por el Gobierno, las entidades bancarias avanzaron en mecanismos de reestructuración de las deudas y planteó que los efectos de esas operaciones todavía no se reflejan plenamente en las estadísticas del sistema financiero.
Caputo sostuvo que el incremento de la morosidad constituye una cuestión que debe ser abordada entre las partes privadas involucradas y explicó la decisión oficial de no destinar recursos públicos para compensar créditos concedidos por entidades financieras. En ese sentido, afirmó «Separemos la empatía de la política pública. Nosotros manejamos la plata de la gente, de los pagadores de impuestos, de los contribuyentes, entonces entrás en una situación en la que no sé si te sentirías cómoda con que usara tu plata para compensar a un banco porque otorgó un mal crédito». De esta manera, el ministro diferenció la consideración sobre las dificultades de los deudores de la utilización de fondos estatales para atender obligaciones contraídas con bancos u otras entidades.
El funcionario aseguró que el Gobierno había advertido con anticipación el crecimiento de la morosidad y que comenzó a mantener conversaciones con los bancos desde el inicio del proceso. Según explicó, las autoridades solicitaron a las entidades que adoptaran mecanismos de flexibilidad frente a los deudores y destacó la respuesta obtenida por parte del sector. Caputo señaló que se reunieron con los bancos «casi desde el día -1» y que les pidieron «flexibilidad, que hicieran algo razonable, que tuvieran consideración y debo decir que la tuvieron, la reacción de los bancos fue muy positiva».
En ese marco, el ministro indicó que durante la última reunión mantenida con representantes del sector bancario recibió información sobre las condiciones bajo las cuales se estaban refinanciando las obligaciones vencidas. Según relató, los banqueros señalaron que esas operaciones se estaban extendiendo a tres años, con tasas de interés ubicadas entre el 20% y el 25%, y que una parte importante de los deudores ya se encontraba realizando los pagos correspondientes a las nuevas condiciones. Caputo aclaró, de todos modos, que esas operaciones no necesariamente producirían una reducción inmediata de los indicadores de morosidad.
El ministro explicó que las reestructuraciones de deuda ya realizadas requieren tiempo para trasladarse a las estadísticas generales del sistema financiero. En ese sentido, manifestó «Las reestructuraciones ya han ocurrido, la gente está pagando, no lo van a ver en una baja inmediata, pero con el correr del tiempo va a ir bajando». La afirmación se produjo en línea con la posición expresada por el vocero presidencial, Adrián Ravier, respecto del proceso de normalización de las obligaciones impagas y del impacto gradual que las refinanciaciones pueden tener sobre los índices de mora.
Entidades no bancarias
En el segmento de las entidades no bancarias, la evolución de la morosidad fue particularmente elevada durante julio. Las billeteras de pago virtuales, entre ellas Mercado Pago y Ualá, registraron niveles de incumplimiento que, según datos extraoficiales atribuidos a la consultora, se ubicaron entre el 30% y el 45% en algunos casos.
Los datos sobre las billeteras virtuales fueron incorporados al debate junto con la discusión sobre los costos financieros de los préstamos ofrecidos por esas plataformas. La referencia a tasas con un Costo Financiero Total Efectivo Anual de entre 400% y 700% fue planteada ante Caputo, quien las calificó como abusivas, aunque sostuvo que actualmente no existe una prohibición para que las entidades establezcan esas condiciones. El ministro también afirmó que no considera sostenible un esquema comercial basado en esos niveles de costo.
La evolución de la mora bancaria y no bancaria se encuentra vinculada, de acuerdo con los datos expuestos, con las condiciones de acceso al crédito, el ritmo de crecimiento de las financiaciones y las alternativas de refinanciación ofrecidas a quienes registran obligaciones impagas. Mientras los bancos avanzaron en reestructuraciones a plazos de hasta tres años y con tasas de entre el 20% y el 25%, las entidades no financieras presentan niveles de morosidad más elevados en el segmento de familias, según la información citada.
El problema de los costos crediticios
Durante la misma exposición, Caputo fue consultado por los elevados costos financieros asociados a determinados préstamos otorgados por billeteras virtuales. La consulta estuvo vinculada con operaciones cuyo Costo Financiero Total Efectivo Anual se ubica, según los casos mencionados, entre el 400% y el 700%. Frente a esa situación, el ministro calificó esos niveles como «tasas abusivas», aunque aclaró que actualmente no existe una disposición que impida a las entidades ofrecer créditos con esos costos.
Caputo sostuvo además que considera difícil la continuidad de un modelo de negocios basado en tasas de esa magnitud y cuestionó la conveniencia económica de esas prácticas para las propias empresas. En ese sentido, expresó «Son tasas abusivas pero no hay nada que les impida hacerlo y no creo que puedan mantener realmente un negocio cobrando tasas de ese tipo». El ministro vinculó su apreciación con el comportamiento que, a su criterio, podrían tener los usuarios frente a condiciones crediticias de elevado costo.
El funcionario profundizó su planteo al señalar que las entidades que aplican esos niveles de tasas podrían estar adoptando una estrategia comercial que no resulte sostenible. Caputo afirmó «Si vos apuntás a cobrar tasas de ese tipo, bueno, yo pensaría de este lado que estás haciendo un negocio equivocado. Así que, como dije, es un tema entre privados y no creo que sea muy buen negocio para ellos si están haciendo estas cosas».
El crédito a las familias
Uno de los indicadores mencionados por la consultora muestra que el aumento de la irregularidad no fue uniforme entre las instituciones financieras. Durante junio, la morosidad del crédito destinado a las familias se incrementó en 18 de las principales 30 entidades analizadas.
El comportamiento del crédito otorgado por entidades no financieras constituye otro de los aspectos destacados en el informe. En ese segmento, la morosidad correspondiente a los préstamos destinados a las familias alcanzó el 33%.
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