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Amamantar es una responsabilidad social y no una carga exclusiva de las madres

En el marco de las acciones de concienciación sobre la importancia de la lactancia materna, la médica pediatra y especialista en Neonatología, Karen Martel, remarcó que el amamantamiento debe dejar de ser considerado una responsabilidad exclusiva de las mujeres y transformarse en un compromiso compartido por toda la sociedad.
En declaraciones a Radio Libertad, la profesional sostuvo que es necesario instalar el tema en la agenda pública, involucrando tanto a los gobiernos y organismos de salud como a las familias, las instituciones educativas y la comunidad en general.
«La lactancia materna necesita estar en la agenda de todos. Tenemos que revisar nuestras prácticas en el sector salud, pero también es fundamental que los gobiernos, quienes planifican las políticas públicas y destinan recursos, asuman su responsabilidad. La comunidad también debe tomar conciencia sobre la importancia de acompañar a las madres», expresó.
Martel explicó que uno de los principales objetivos de las campañas de promoción es brindar información a las mujeres embarazadas o a quienes esperan su primer hijo, para que puedan tomar decisiones informadas sobre la alimentación de sus bebés.
«Muchas mamás todavía tienen dudas sobre cómo van a alimentar a sus hijos. Por eso es tan importante generar espacios de información y acompañamiento que permitan derribar mitos y brindar seguridad», señaló.

El peso de la culpa cuando la lactancia no resulta
Durante la entrevista, la especialista se refirió a una situación frecuente que atraviesan muchas mujeres: la frustración que aparece cuando, pese al deseo de amamantar, surgen dificultades que impiden concretar ese objetivo.
Problemas en el agarre del bebé, inseguridad sobre la cantidad o calidad de la leche producida y la falta de acompañamiento adecuado suelen generar sentimientos de culpa y angustia.
«Existe un peso muy grande sobre las madres. Cuando una mujer no logra amamantar, muchas veces siente que fracasó o que hizo algo mal. Sin embargo, detrás de esas situaciones suele haber falta de información, ausencia de apoyo o intervenciones que no llegaron a tiempo», explicó.
En este sentido, consideró fundamental modificar la mirada social sobre el tema para evitar que la lactancia se convierta en una carga emocional para las mujeres.
«Tenemos que trabajar para que la lactancia vuelva a ser algo natural y no una fuente de culpa. Cuando una mamá no puede amamantar, no debemos juzgarla ni responsabilizarla. Hay que comprender las circunstancias y acompañarla», afirmó.

La importancia de las redes de apoyo
Otro de los aspectos destacados por Martel fue la necesidad de fortalecer las redes de contención alrededor de las madres.
La neonatóloga consideró que el acompañamiento de familiares, amigos y otras mujeres con experiencias positivas de lactancia resulta determinante para superar dificultades y sostener el amamantamiento en los primeros meses de vida.
«El compromiso debe ser colectivo. Todos tenemos que formar parte de este proceso para recuperar la cultura de amamantar. La familia, los amigos y los profesionales cumplen un rol fundamental», afirmó.
Según explicó, actualmente se habla con frecuencia del concepto de «tribu», entendido como un entramado de personas que acompañan a la mujer desde el embarazo y durante los primeros años de crianza.
«Cuando una embarazada participa de grupos de preparación para la maternidad, ya sea en el ámbito público o privado, comienza a construir una red de apoyo. Allí comparte experiencias, dudas y soluciones con otras mujeres que atraviesan situaciones similares», detalló.
La médica destacó que diversos estudios muestran que los grupos de apoyo entre madres tienen un impacto altamente positivo. «Está demostrado que los grupos de apoyo de madre a madre son una de las herramientas más efectivas para sostener la lactancia.
Incluso muchas veces resultan más influyentes que las intervenciones realizadas exclusivamente por profesionales de la salud», aseguró.
No obstante, aclaró que esto no exime al sistema sanitario de su responsabilidad. «Es indispensable que exista una política pública sostenida y que todo el personal de salud esté capacitado para brindar apoyo y acompañamiento durante el embarazo, el parto y el puerperio», remarcó.

Beneficios para la salud de los niños
Consultada sobre las ventajas concretas que la leche materna ofrece a los bebés, Martel señaló que los beneficios comienzan desde los primeros minutos de vida y se extienden durante toda la infancia e incluso la adultez.
La especialista explicó que los niños que no reciben lactancia materna presentan mayores riesgos de enfermedades y complicaciones de salud.
«Los bebés que no maman multiplican por seis los gastos relacionados con medicamentos y atención sanitaria durante el primer año de vida. Además, las internaciones se multiplican por diez en comparación con los niños amamantados», afirmó.
Según detalló, esta diferencia está estrechamente vinculada con el desarrollo del sistema inmunológico.
«La leche materna aporta defensas fundamentales para enfrentar las enfermedades más frecuentes de la infancia, especialmente las infecciones respiratorias, las diarreas y las otitis. Desde el primer momento complementa un sistema inmune que todavía es inmaduro cuando el bebé nace», explicó.
Además, destacó que la madre transmite a través de la lactancia la memoria inmunológica construida a lo largo de toda su vida.
«Las defensas que la mujer desarrolló tras padecer enfermedades o recibir vacunas son transferidas al bebé mediante la leche materna. Es un mecanismo extraordinario de protección natural», señaló.

composición diseñada para el desarrollo humano
Martel también hizo referencia a las diferencias biológicas entre la leche humana y la leche de otras especies.
La especialista explicó que cada tipo de leche está adaptada a las necesidades de desarrollo de la especie a la que pertenece. «La leche de vaca tiene una composición orientada principalmente al crecimiento muscular porque está destinada al ternero.
En cambio, la leche humana está diseñada para favorecer el desarrollo cerebral y neurológico del ser humano», indicó.

Educación desde la infancia para recuperar una práctica cultural

Martel reveló que actualmente se encuentra trabajando junto al Ministerio de Educación en iniciativas destinadas a incorporar contenidos relacionados con la lactancia materna desde los primeros niveles educativos.
La propuesta apunta a naturalizar el amamantamiento desde la infancia y recuperar una práctica que, según destacó, fue esencial para la supervivencia de la humanidad durante millones de años.
«Estamos comenzando un trabajo conjunto con el Ministerio de Educación porque creemos que es necesario hablar de estos temas desde edades tempranas. Alimentar a un bebé con la leche de su madre debería ser visto como algo natural y culturalmente valorado», indicó.
La especialista recordó que la alimentación artificial es un fenómeno relativamente reciente en la historia humana.
«La humanidad sobrevivió durante más de 2 millones de años gracias a la leche humana. Las fórmulas industrializadas tienen poco más de un siglo de existencia. Por eso hablamos de recuperar una cultura que acompañó a la humanidad durante toda su historia», sostuvo.
Asimismo, señaló que muchas mujeres que no logran amamantar tenían la intención y el deseo de hacerlo, pero no encontraron el apoyo necesario en el momento oportuno.
«A veces faltó una palabra de aliento, una orientación adecuada o un acompañamiento profesional a tiempo. Son situaciones que terminan generando una enorme frustración en las mujeres», lamentó.


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