Provinciales

Walter Detzel: «El mercado está allí afuera y depende de nosotros salir a conquistarlo»

Walter Javier Detzel, productor de Juan José Castelli, participó del Congreso Regional de La Libertad Avanza, donde fue invitado a exponer su experiencia vinculada al desarrollo de la producción frutihortícola en el Chaco.
Entrevistado por LA VOZ DEL CHACO, explicó el proceso que atravesó el sector en los últimos años y repasó las iniciativas que impulsó para facilitar el acceso de la producción regional a nuevos mercados.
Detzel recordó que su vínculo con la producción comenzó desde muy pequeño junto a su familia y explicó que esa experiencia le permitió conocer las dificultades que enfrentaban los productores para comercializar su cosecha. «Yo desde pequeño nací en Tres Isletas. Mi viejo fue productor de sandías toda la vida. Y mucho tiempo me tocó ver desde cerca, desde adentro, cómo esa mercadería muchas veces quedaba tirada en la chacra por no tener acceso a mercados, porque los mercados internos nuestros venían muy golpeados y el productor siempre se hacía la misma pregunta: si siembro y si empiezo a producir, ¿voy a tener a quién vender?», afirmó.
El productor sostuvo que durante ese período observó un escenario que dificultaba el crecimiento de la actividad. En ese sentido manifestó: «Siempre sentía que veníamos corriendo dos pasos detrás de la inflación, que veíamos lejos la posibilidad de crecer, de acceder a tecnología, de poder desarrollarnos». Según indicó, esa realidad fue determinante para asumir un compromiso con el desarrollo de la producción regional y con la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales.
En ese contexto explicó que actualmente alrededor de 200 productores de Juan José Castelli se dedican de manera directa al cultivo de sandía, zapallo y melón. Sobre esa base señaló: «Eso creo que fue lo que hizo despertar algo en mí: luchar por mi sector, luchar por mi gente. Hoy son aproximadamente unos 200 productores que se dedican de lleno a esta actividad en Castelli, al cultivo de la sandía, el zapallo y el melón. Y bueno, eso me llevó a luchar por ellos, a tratar de abrir mercados».
Detzel relató que, al intentar ampliar las posibilidades comerciales para la producción chaqueña, encontró numerosos obstáculos administrativos. «Cuando intentamos hacerlo nos encontramos con una montaña de trabas. En ese momento fue un acto de fe. Le mandé un mail al ministro Federico Sturzenegger que estaba a cargo de quitar todas esas trabas, esas regulaciones que teníamos en Aduana y en Senasa, y se pudo hacer. Se abrieron nuevos mercados y hoy estamos trabajando fuertemente en eso para explotar todo nuestro potencial en nuestra zona, nuestra región», expresó.

NUEVOS MERCADOS Y
OPORTUNIDADES COMERCIALES
Consultado sobre las perspectivas para la producción chaqueña, Detzel sostuvo que la demanda internacional representa una oportunidad para el desarrollo regional. En ese sentido afirmó: «No hay ninguna duda de que el mundo necesita alimentos y nosotros, en Chaco, tenemos una región muy estratégica. Tenemos clima, tenemos territorio y, sobre todo, tenemos una ventana climática que nos abre un abanico de posibilidades».
El productor remarcó que, desde su perspectiva, las condiciones productivas de la provincia permiten competir en distintos mercados internacionales. «El mundo, como lo digo siempre, el mercado está allí afuera y depende de nosotros salir a conquistarlo», manifestó al describir el potencial que observa para los productos chaqueños.
En relación con las gestiones comerciales que vienen desarrollando, informó que avanzan en vínculos con empresarios de distintos países. «Hoy te puedo adelantar que se contactaron muchísimos empresarios con nosotros. Estamos impulsando y avanzando en relaciones comerciales con empresarios de Chile, también de Paraguay», indicó durante la entrevista.
Detzel también recordó la primera exportación de sandía chaqueña hacia Uruguay, realizada el año anterior. Sobre ese proceso explicó: «La historia que hicimos el año pasado con el mercado uruguayo. Después de 42 años logramos exportar la primera sandía chaqueña a Uruguay».
Según relató, esa operación abrió nuevas posibilidades comerciales para la producción local. «Ese cliente quedó muy satisfecho; compraba toda la vida esa mercadería de Brasil. Y bueno, me acaba de llamar hace un par de días anunciando que va a suspender la compra de Brasil y directamente quiere comprar toda la producción de acá, de Chaco. Y eso no solo nos genera un gran entusiasmo, sino que abre una gran posibilidad para todos los productores de la zona», afirmó.

Apertura de mercados

Detzel sostuvo que la apertura de mercados tiene un efecto directo sobre la generación de empleo y el funcionamiento de toda la cadena productiva. Al respecto afirmó: «En primer lugar significa trabajo, porque cuando aparecen los mercados y aparecen las posibilidades se activa toda una cadena detrás».
El productor explicó que, desde la perspectiva de quienes desarrollan la actividad en su región, la principal necesidad consiste en ampliar las posibilidades de comercialización. «El productor en mi zona no pide subsidios, simplemente pide mercados. Y el hecho de tener mercados genera toda una cadena que se activa detrás», manifestó.
También describió el impacto que, según indicó, tiene la actividad sobre otros sectores vinculados al proceso productivo. «Cuando uno tiene mercados trabaja el camionero; cuando uno tiene acceso a mercados, trabaja el transportista, trabaja el productor, trabajan las familias detrás», señaló.
Finalmente resumió cuál considera que debe ser el objetivo para fortalecer las economías regionales. «Eso es, creo yo, a lo que debemos apostar: a laburar y a generar ese empleo genuino que únicamente se consigue cuando uno mueve todo ese motor productivo», expresó.

Estabilidad y exportaciones

Consultado sobre las condiciones macroeconómicas necesarias para el desarrollo del sector, Detzel afirmó que la estabilidad monetaria constituye un elemento central para la producción y las exportaciones. «Creo que ahí diste en el eje central de todo. Nosotros, como productores, lo principal que les exigimos a nuestros dirigentes de turno es una moneda sana, porque todo parte de ahí», sostuvo.
En ese sentido indicó que la estabilidad de la moneda y la ausencia de inflación resultan fundamentales para la planificación de la actividad. «Primero que nada, una moneda estable, no tener inflación, obviamente», expresó durante la entrevista.
Asimismo recordó las dificultades que, según explicó, enfrentaban los exportadores cuando coexistían distintos tipos de cambio. «Porque, en esos años, cuando teníamos cepo cambiario, por ejemplo, y la brecha entre el dólar oficial y el dólar paralelo era de casi el 100 %, era inviable exportar. Uno hacía una venta al exterior y, cuando el giro de divisas impactaba en el banco local, te hacían una conversión al tipo de cambio oficial y te licuaban la mitad de tus ingresos, porque el paralelo en la calle valía el doble», afirmó.
Detzel agregó que esa situación también incidía sobre el interés de compradores internacionales en desarrollar operaciones comerciales con productores argentinos. «Cuestiones como esa dificultaban todo. Ni siquiera los mismos importadores estaban dispuestos a arriesgarse, a venir y a tratar de avanzar en negocios con nosotros, porque veían detrás de todo eso una gran dificultad», concluyó.


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