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Álex Márquez extiende su idilio con Jerez con una magnífica victoria en el GP de España, donde Marc vuelve a caer | Motociclismo | Deportes

Álex Márquez necesitaba como agua de mayo esta victoria. Y lo celebró como merecía ante los 97.000 fieles reunidos en su querido Circuito de Jerez. El vigente subcampeón del mundo se llevó con contundencia y maestría el GP de España, repitiendo el triunfo que le llevó a lo más alto del podio aquí, por primera vez en MotoGP, el año pasado. El menor de la saga familiar de campeones navegaba algo perdido, lejos del nivel demostrado el curso pasado, en los primeros compases de la nueva temporada. Pero ya no. Con la llegada del certamen a Europa, y los aires primaverales, demostró que sus éxitos de 2025 no fueron ni serán flor de un día.

El trazado andaluz estalló de alegría con la victoria del español de Ducati Gresini, la cuarta de su trayectoria en la categoría reina. La fiesta, como ya ocurrió antaño, no fue completa debido al nuevo resbalón del hermano mayor, un Marc Márquez que se fue al suelo con contundencia y a toda velocidad en la curva 11 para lamento del graderío agolpado en la Nieto-Peluqui. Aunque la contienda del campeón duró menos de dos vueltas, fueron suficientes para que el pequeño de la familia demostrara que ya no le teme a nada ni a nadie.

En la curva 6 de ese segundo giro, Álex apuró la frenada y le metió sin miedo su Desmosedici GP al heptacampeón de MotoGP, la segunda vez que lo hacía a lo largo del fin de semana. El sábado, este hecho pasó más desapercibido, ya que su magnífico adelantamiento en la sprint sobre Marc no le sirvió para llevarse la prueba al caer instantes después. Las dos pasadas, sin embargo, no son triviales, ya que desde su desembarco en la élite el pequeño jamás había superado con tanta claridad al mayor.

“No hay palabras para describir mis sentimientos. Nos ha costado en este arranque de temporada, pero este fin de semana hemos vuelto a nuestra mejor versión después del parón. He tenido muy buenas sensaciones, he fluido encima de la moto. Sabíamos que teníamos el ritmo, y quiero darle las gracias al equipo y a esta afición, que siempre creyó en mí”, explicó el ganador desde el parque cerrado.

A partir de la caída del defensor de la corona, la carrera fue una marcha militar para Álex Márquez, el primer ganador del curso para Ducati. Ni Marco Bezzecchi, segundo clasificado y más líder del certamen con la Aprilia, ni su colega de marca Fabio Di Giannantonio, tercero con la VR46 cliente de los boloñeses, pudieron igualar su ritmo. Bajo el sol, después de las tormentas que favorecieron el caos y la pole y victoria al sprint de Marc el sábado, nadie tuvo respuesta al motor diésel del piloto de Gresini.

El bicampeón en las categorías inferiores celebró a lo grande su carrera número 250 dentro del paddock, una vez más extasiado en la Nieto-Peluqui, golpeándose el pecho y compartiendo su corazón con la grada más madrugadora del calendario: llena a rebosar antes del amanecer. Con la victoria incontestable, Álex sube de la novena a la séptima plaza en la clasificación, muy lejos todavía (48 puntos) de un Bezzecchi que ensanchó su margen en la tabla sobre su compañero Jorge Martín, cuarto de mérito en Jerez tras arrancar décimo y remontar esas seis plazas en el primer giro.

Los dos puntales de Aprilia, que corta su racha de cinco victorias consecutivas en MotoGP, están separados por 11 puntos, mientras Di Giannantonio emerge como la primera Ducati con 71 puntos, a 30 del liderato. El segundo cero del año en cuatro grandes premios deja al campeón Marc Márquez con 57 puntos en quinta plaza de la clasificación. Para el equipo oficial de Ducati, el día fue nefasto con la rotura de motor de Pecco Bagnaia, que rodaba muy retrasado cuando tuvo que retirarse en el ecuador de la prueba. Hace nueve grandes premios que el grupo de rojo no sube al podio, su peor racha desde 2014.


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