Masters de Madrid 2026: Entre Alcaraz y Roland Garros, un tendón inflamado, una férula y la cruda cuenta atrás | Tenis | Deportes

Elegantemente trajeado, Carlos Alcaraz recogió este lunes por la noche el Laureus a Mejor Deportista del Año en el Palacio de Cibeles, adonde acudió también con una férula en la muñeca derecha. El tenista, de 22 años, se dañó la articulación durante el estreno en el Godó, el martes pasado, y no solo tuvo que retirarse del torneo sino que además reveló que la lesión era “más seria” de lo que él y su equipo pensaban. Tan solo tres días después confirmó que no podría jugar en Madrid, pero ahí no queda la cosa. Las declaraciones posteriores han activado las alarmas, puesto que dejó en el aire su presencia en Roland Garros.
Esto viene a significar que la dolencia es importante y que a falta de más pruebas médicas, al parecer una más o menos definitiva en las próximas fechas, el murciano tiene las ideas claras: riesgos cero. En realidad, una línea más o menos continuista, pero cada vez más subrayada. Su entorno siempre le ha hecho ver que ante la amenaza de males mayores, será fundamental evitar riesgos y prevenir. Es decir, parar. “Debo escuchar más a mi cuerpo”, decía antes de su partida a Barcelona, donde ante el percance no dudó. “Y si hay que descansar, se descansará”, enfatizó después de batir en dos sets al finlandés Otto Virtanen, cuyo golpeo le dobló la muñeca y le sitúa ahora en un escenario delicado.
Si entonces existía el temor de que por segundo año consecutivo se perdiera la cita de la Caja Mágica, ahora asoman unos cuantos interrogantes en torno a su presencia en Roland Garros, a partir del 23 de mayo; por supuesto, también en el torneo que precede al grande francés, Roma, del 6 al 17 de ese mes. Preguntado por su lesión, Alcaraz emitió un mensaje esclarecedor. “Tenemos una carrera muy larga, y muchos años por delante”, introdujo. “Al final, en el deporte hay algunos baches por el camino y hay que levantarse. Vamos a intentar cuidarnos lo máximo posible para volver pronto a las pistas. Hay que aceptar las cosas como vienen. No tengo miedo a saltarme lo que me tenga que saltar; tenemos muy claro que esto tiene que recuperarse muy bien”.
Hace dos campañas, Alcaraz vivió una incertidumbre similar, con la diferencia de que entonces se había lastimado el antebrazo en vez de la muñeca y de que una vez dejado a un lado el dolor, entró en juego el factor del miedo. El tramo final de aquella lesión fue ante todo mental, el temor a golpear. Por eso, el español compitió en Roland Garros con una manga compresora, por recomendación de su preparador físico y fisioterapeuta, Juanjo Moreno. En este caso, el tenista acudió a los Laureus con una férula semirrígida que asomaba bajo el puño de la camisa y cuyo objetivo es inmovilizar. El fin es que baje la inflamación de la vaina cubital. Suele emplearse para combatir la tendinitis.
El caso de Feliciano
“Veremos a ver. La siguiente prueba va a ser crucial, que digamos”, afirmó en unas declaraciones recogidas por TVE. “Estamos intentando hacer todo lo que está en nuestras manos para que esa prueba salga bien. Estoy intentando estar positivo, animado, con paciencia… aunque estos días se están haciendo largos. No puedo dar un plazo para volver”, prolongó el de El Palmar. En paralelo, uno de los directores del Masters de Madrid, Feliciano López, señaló en Onda Cero que se trata de una lesión “típica en el tenis” que a él le obligó a estar “dos meses parado”, puesto que “no podía ni coger la raqueta”. Por tanto, ve “casi imposible” que esté en el Foro Itálico y “ojalá” en París.

Entretanto, su ausencia teóricamente allana el camino para Jannik Sinner, que al final competirá en España aunque, repite, lo que verdaderamente ocupa sus pensamientos es el major francés. Aun así, el italiano se encuentra ante una meta muy golosa, puesto que si triunfase el 3 de mayo se convertiría en el único jugador que conquista cinco Masters 1000 seguidos. Rafael Nadal (2013) y Novak Djokovic (2013-2014, 2014-2015 y 2015-2016) se quedaron en cuatro. “Es difícil jugar aquí por las condiciones. Estoy intentando mejorar como jugador y este torneo quizá sea uno de los más exigentes; nunca lo he hecho bien aquí, así que ya veremos. Aquí también iremos día a día”, manifestó.
Sinner fue este martes el protagonista de la jornada de atención a los medios, junto con la bielorrusa Aryna Sabalenka, e incidió en que el torneo y los aficionados echarán mucho en falta a Alcaraz y el serbio Djokovic. Indicó que la noche anterior charló con el primero durante la gala celebrada en el céntrico edificio de la ciudad, pero no sobre la muñeca, dado que es algo “privado”. “Son las dos mayores estrellas de nuestro deporte, así que se les echará en falta; que no estén ellos dos marca la diferencia, claro”, resolvió el de San Cándido, de 24 años y que acumula 68 semanas en lo más alto de la lista de la ATP, dos más que Alcaraz. En sus tres participaciones en Madrid ha firmado una segunda ronda (2021), una tercera (2022) y unos cuartos de final (2024)
BECKER: DESGASTE Y “ENERGÍAS”
A. C. | Madrid
Boris Becker fue otro de los representantes del tenis en los Premios Laureus. El alemán, campeón más joven en la historia de Wimbledon, con 17 años, señaló que la causa de que Alcaraz se lesione más que Sinner responde sobre todo a una cuestión de estilos y, ante todo, desgaste.
“Yo llamo a Jannik el Djokovic 2.0. Juega desde el fondo de la pista, muy consistente y gana rápido sus partidos. Ahorra energía”, puntualizó; “mientras que Carlos suele perder un set y tiene que jugar tres horas. Eso le pasa factura a su cuerpo.
Por otra parte, la baja indefinida de Alcaraz plantea también incógnitas respecto al ranking, ya que el español podría llegar a perder hasta 3.000 puntos de golpe si no participa en Roma (1.000) ni Roland Garros (2.000), donde triunfó el curso pasado.
Las 68 semanas de Sinner como líder le sitúan como el duodécimo en la clasificación histórica, a cinco del sueco Stefan Edberg (72) y algo más lejos del australiano Lleyton Hewitt (80); el noveno es Andre Agassi, distanciado con 101 semanas.
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