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Puerto Vilelas: el agua avanzó sobre Tres Bocas y complica las evacuaciones

La crecida del río Paraná mantiene en una situación crítica a Puerto Vilelas, donde numerosas familias enfrentan el avance del agua, dificultades para acceder a sus viviendas y el riesgo de perder sus pertenencias.
La situación se agravó con la interrupción del camino que conecta con la zona de Tres Bocas, un acceso fundamental para garantizar la asistencia a los pobladores que permanecen en sectores anegados.
En declaraciones a Radio Libertad, Guillermo Soria, presidente del Concejo Municipal de Puerto Vilelas, informó que el relevamiento realizado por el municipio registra más de 1.900 personas afectadas por la emergencia hídrica. También describió las dificultades que atraviesan las familias de las zonas ribereñas, rurales y de los sectores ubicados fuera de las defensas del Gran Resistencia.
«Es angustiante, sobre todo porque hace muchísimos años que no se veía una crecida del Paraná de esta magnitud», expresó el funcionario, al dimensionar el impacto del fenómeno sobre la población local.
Según explicó, las áreas que se encuentran fuera de las defensas son las más comprometidas, ya que el río, al aumentar su caudal, avanza sobre terrenos habitados, caminos y zonas productivas.
La situación afecta tanto a las familias que viven cerca de la costa como a productores y ganaderos que desarrollan sus actividades en sectores rurales.

El corte del camino a Tres Bocas agravó la situación
Uno de los hechos que más complicó la emergencia fue la pérdida del camino de acceso a Tres Bocas, registrada el día anterior a la entrevista. La interrupción de esa conexión dificultó el traslado de personas y el abastecimiento de quienes todavía permanecen en sus hogares.
Soria explicó que, durante crecidas anteriores, el camino había podido mantenerse operativo porque el nivel del río no había alcanzado la magnitud actual. Esa vía permitía sostener el contacto con los vecinos y garantizar la llegada de provisiones esenciales, como agua potable y alimentos.
«En las emergencias anteriores, como la altura no superaba determinados niveles, podíamos sostener el camino. Gracias a eso, mucha gente no se veía en la obligación de salir de su casa», recordó.
Sin embargo, la situación cambió con el avance del agua. «La pérdida del camino agravó la situación y complicó la forma de afrontar esta emergencia. La llevó a un nivel crítico, justamente por la cantidad de personas afectadas por el avance del río sobre el camino de Tres Bocas», advirtió.
El funcionario señaló que las imágenes del avance del agua reflejan la fuerza de la corriente y la complejidad de las tareas que deben realizar los equipos de emergencia para llegar hasta las familias aisladas.

Familias que
se resisten a abandonar sus viviendas
Otro de los principales desafíos que enfrenta el operativo es la resistencia de algunos pobladores a dejar sus casas, incluso cuando el agua comienza a rodearlas o ingresa en ellas.
Asimismo, Soria explicó que esta decisión está relacionada con el temor a perder las pertenencias que todavía conservan. «Las familias no van a dejar su casa ni sus pertenencias hasta el último momento, hasta que la situación sea totalmente imposible de sostener», manifestó.
En ese sentido, recordó que algunas personas atravesaron experiencias difíciles durante inundaciones anteriores, cuando abandonaron sus viviendas y, al regresar, encontraron que habían perdido incluso elementos básicos para reconstruirlas. «En ocasiones anteriores, cuando dejaron sus casas y volvieron, no encontraron ni las chapas. Por esa razón, no quieren irse y tratan de defender lo suyo», explicó.
Por otro lado, Soria remarcó que esta conducta debe comprenderse desde la realidad de quienes viven en las zonas inundables y temen perder el esfuerzo de toda una vida. Por eso, insistió en la necesidad de mantener el contacto con los vecinos, evaluar cada situación y actuar con rapidez cuando las condiciones se vuelven peligrosas.

Evacuaciones mediante lanchas
y embarcaciones
Ante la imposibilidad de acceder por tierra a distintos sectores, los operativos de asistencia y evacuación se realizan principalmente mediante embarcaciones.
En las tareas participan efectivos de la Policía del Chaco, bomberos de la fuerza provincial, bomberos de Puerto Vilelas, personal municipal y voluntarios.
«Hoy, toda la conectividad por esas zonas es a través de lanchas y embarcaciones, porque obviamente no se puede acceder bien», detalló el presidente del Concejo Municipal.
El funcionario indicó que durante la jornada anterior se concretaron evacuaciones de urgencia de personas que permanecían en sus casas y que finalmente solicitaron ayuda al comprobar que ya no podían sostener la situación. «Ayer hubo personas que todavía estaban resistiendo en sus viviendas y que, al ver que la situación era imposible, solicitaron ser trasladadas. Se acudió a ellas mediante embarcaciones», relató.
Los equipos continúan trabajando para asistir a quienes deciden salir de las zonas comprometidas. Las tareas incluyen el traslado de personas, la entrega de ayuda y la evaluación de nuevas solicitudes de evacuación, de acuerdo con las condiciones de cada sector.

La asistencia también alcanza
a los animales
Soria señaló que el operativo presenta dificultades adicionales por la presencia de animales que permanecen en las zonas inundadas.
En muchos casos, sus propietarios solicitan colaboración para trasladarlos, lo que demanda más recursos y organización. «Los animales que todavía están en la zona también representan una complicación, porque sus dueños solicitan que los ayudemos a trasladarlos», explicó.
A pesar de las dificultades, destacó la solidaridad de los vecinos y de distintos sectores de la comunidad, que se acercan para colaborar con donaciones y recursos destinados a las familias afectadas. «La verdad es que cualquier ayuda en este momento para Vilelas y para todos aquellos que están pasando por esta situación es muy importante», sostuvo.

tecnología para localizar a las familias
En medio de la emergencia, el municipio utiliza la herramienta Hidroalerta Vilelas para difundir información, monitorear la situación y coordinar la respuesta de los equipos territoriales.
Asimismo, Soria explicó que la aplicación permite comunicar novedades sobre el estado de los caminos, la altura del río, las variaciones del nivel del agua y las condiciones meteorológicas. Además, funciona de manera articulada con la sala de monitoreo municipal para orientar las intervenciones y atender las demandas de los vecinos.
«Nosotros, a través de Hidroalerta, emitimos los comunicados para los sectores que lo requieren. También informamos sobre el estado del camino, la altura del río, cuánto ha crecido en los últimos tiempos y las condiciones del tiempo», detalló.
El sistema se apoya en un relevamiento previo de las familias que residen habitualmente en las zonas expuestas a inundaciones. Para ello, el municipio recopiló información como la ubicación geográfica, el número de teléfono y fotografías de las viviendas, con el objetivo de facilitar la llegada de los equipos de emergencia.
«Con esa información precisa, cuando necesitamos que acudan a un lugar rápidamente, evitamos el margen de error que puede producirse cuando quienes están trabajando en la emergencia no conocen la zona», explicó.

Expectativa por la evolución del Paraná

En relación con el pronóstico hidrológico, Soria indicó que los informes que el municipio había recibido previamente contemplaban una posible evolución del río hacia niveles cercanos a los siete metros. Sin embargo, aclaró que las lluvias recientes podrían haber modificado esas previsiones.
El presidente del Concejo Municipal señaló que, hasta el momento de la entrevista, no contaban con una actualización del informe del Instituto Nacional del Agua (INA). Por esa razón, las autoridades locales también seguían las comunicaciones de los organismos vinculados al monitoreo de la emergencia. «Con las lluvias de ayer -por el miércoles- observamos que la situación hizo que el río se elevara un poco, pero vemos que tiende a bajar», señaló, aunque aclaró que los pronósticos podían variar y que era necesario contar con nuevos reportes oficiales.
Mientras se aguarda una evolución más favorable, Puerto Vilelas continúa concentrando sus esfuerzos en la asistencia a las familias, las evacuaciones preventivas, el traslado de animales y el seguimiento de los sectores inundados.
La interrupción del camino a Tres Bocas, la dificultad para llegar a algunas viviendas y la necesidad de proteger las pertenencias mantienen a la localidad ante un escenario complejo, en el que la coordinación entre los equipos de emergencia y los propios vecinos resulta fundamental.


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