Provinciales

Los supermercados absorben aumentos en un mercado de consumo debilitado

El vocal de la Cámara de Supermercadistas del Chaco, Miguel Simons, en declaraciones a Radio Libertad, advirtió que el sector atraviesa un escenario de retracción sostenida de las ventas, incremento de los costos operativos y pérdida de rentabilidad, en un contexto en el que el consumo interno todavía no consigue recuperarse.
El representante empresarial señaló que la actividad comercial continúa condicionada por la reducción de la demanda, pese a que algunos indicadores macroeconómicos reflejan una mayor estabilidad.
Según explicó, esa evolución general no encuentra un correlato favorable en el movimiento cotidiano de los supermercados chaqueños, que deben sostener sus operaciones en un mercado donde las familias reducen sus compras y los comerciantes cuentan con márgenes cada vez más estrechos. «El Chaco está dentro de las variables a nivel nacional, con una caída de venta importante. No reacciona. Los índices interanuales siguen siendo malos», afirmó Simons al describir la situación del sector.

SIN RESCUPERACIÓN
El dirigente sostuvo que los resultados interanuales continúan mostrando dificultades y que la actividad no presenta señales suficientes para anticipar un cambio significativo en el comportamiento de la demanda.
Simons remarcó que la situación de los comercios no puede analizarse únicamente a partir de los indicadores generales de la economía, sino también mediante la evolución concreta de las ventas y los costos que afrontan las empresas.
Después de un 2024 que consideró relativamente moderado, los comercios volvieron a registrar una disminución de sus ventas durante 2025, una tendencia que continuó a lo largo de 2026.
La persistencia de ese comportamiento constituye uno de los principales factores de preocupación para los empresarios, porque la reducción de los ingresos comerciales coincide con gastos que deben mantenerse para garantizar el funcionamiento de los establecimientos.
En ese contexto, la dificultad para recuperar los niveles de comercialización restringe las posibilidades de recomponer los márgenes de ganancia y afrontar los compromisos operativos.

COSTOS EN ALZA
Al analizar los factores que afectan al sector, Simons cuestionó la persistencia de los costos operativos y de la presión tributaria, además de la falta de incentivos que, a su entender, podrían favorecer la inversión y la incorporación de trabajadores. «Para nuestro sector nada cambió», resumió al comparar las condiciones de los supermercados con las de otras actividades económicas que, según su planteo, recibieron modificaciones o accedieron a un marco más favorable.
El representante de la Cámara de Supermercadistas del Chaco consideró que las medidas vinculadas con la reducción de costos y la generación de condiciones favorables para la actividad comercial resultan insuficientes frente a la magnitud de los problemas.
En particular, mencionó la necesidad de revisar los factores que inciden sobre la contratación de personal y las decisiones de inversión, dos aspectos que dependen tanto de los costos corrientes como de las perspectivas de ingresos.

COMPRAS COTIDIANAS Y CAMBIOS EN LOS HÁBITOS
La retracción del consumo también se manifiesta en la forma en que las familias organizan sus compras.
Simons describió un comportamiento cada vez más orientado a adquirir cantidades reducidas de productos para cubrir las necesidades inmediatas, en lugar de realizar compras grandes o abastecerse para varios días. «Está comprando para el día lo justo y necesario», explicó al referirse a los clientes de los supermercados de cercanía y de las pequeñas y medianas empresas del sector.
Este comportamiento modifica la dinámica comercial de los establecimientos, porque la reducción del tamaño de las compras repercute sobre los volúmenes vendidos y sobre la planificación de las operaciones.
Cuando los consumidores concentran sus gastos en productos indispensables, los supermercados deben desenvolverse con una demanda más selectiva y con menores posibilidades de incrementar sus ingresos mediante compras de mayor magnitud.
El dirigente señaló, además, diferencias entre el desempeño de los supermercados de proximidad y el de las grandes cadenas comerciales.
Entre los factores que pueden influir en esa diferencia, Simons mencionó las ventajas asociadas a la proximidad de los comercios y al costo de trasladarse hasta establecimientos de mayor tamaño.

AUMENTOS DE PRECIOS Y PRESIÓN SOBRE LOS MÁRGENES
La reducción del consumo convive con aumentos en determinados productos, aunque Simons aclaró que las subas no se producen de manera generalizada ni presentan la misma magnitud en todos los artículos.
El referente mencionó incrementos del 2%, 5%, el 3% y el 5% en algunos productos, sin establecer una correspondencia específica entre cada porcentaje y una categoría determinada.
También señaló el encarecimiento de los materiales utilizados para el envasado, en particular los derivados del polipropileno, cuya producción está vinculada al petróleo.
Estos movimientos agregan presión sobre los costos de reposición de la mercadería y sobre los gastos asociados a su presentación y comercialización, en un contexto donde los supermercados enfrentan dificultades para trasladar todos los aumentos al consumidor.

Entorno condicionante

El referente también indicó que la evolución del consumo también condiciona las decisiones cotidianas de los comerciantes, que deben ajustar sus estrategias de precios y abastecimiento a una demanda más limitada.
Simons señaló que la caída de las ventas se produce en un escenario donde los supermercados no encuentran condiciones suficientes para trasladar automáticamente todos los aumentos de sus proveedores a los precios finales.
La combinación entre menores volúmenes comercializados y mayores costos obliga a los establecimientos a administrar con mayor cuidado sus recursos, en un mercado en el que los consumidores priorizan los gastos indispensables.
El dirigente describió así una situación en la que la continuidad de los negocios depende, en parte, de la capacidad de sostener las ventas sin profundizar la pérdida de rentabilidad.

Respaldo

En relación con las responsabilidades provinciales, Simons reconoció que el gobierno del Chaco dispone de herramientas para intervenir en determinados componentes del escenario comercial, especialmente a través de controles y medidas vinculadas con la actividad económica.
Sin embargo, consideró que las acciones adoptadas hasta el momento no alcanzan para revertir la situación que atraviesan los supermercados.
En ese marco, planteó que las intervenciones parciales no modifican por sí solas las condiciones generales que restringen la recuperación.
Aunque reconoció una pequeña reducción de Ingresos Brutos, el dirigente sostuvo que la carga impositiva continúa teniendo una incidencia significativa sobre la estructura de costos de los comercios y sobre los valores que finalmente pagan los consumidores.
Como referencia, mencionó las facturas de servicios y los resúmenes de tarjetas de crédito, en los que puede observarse la acumulación de distintos tributos.


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