Puerto Vilelas, en emergencia por la crecida del Paraná: más de 1.900 afectados y operativos de evacuación

La emergencia hídrica mantiene comprometidos a numerosos barrios y parajes de Puerto Vilelas. El municipio desplegó más de 200 trabajadores para asistir a las familias, construir refugios temporales, distribuir agua potable y realizar evacuaciones. La interrupción del camino a Tres Bocas agravó el aislamiento de los vecinos.
La crecida del río Paraná continúa golpeando a Puerto Vilelas, donde más de 1.900 personas se encuentran afectadas por las inundaciones, según el relevamiento informado por el presidente del Concejo Municipal, Guillermo Soria. Ante este escenario, equipos municipales, fuerzas de seguridad y voluntarios mantienen un operativo de emergencia para asistir a las familias que permanecen en zonas anegadas y trasladar a quienes necesitan abandonar sus viviendas.
La situación es especialmente compleja en los sectores ubicados fuera de las defensas del Gran Resistencia, donde el avance del agua afectó viviendas, caminos y áreas productivas. La interrupción del acceso terrestre a Tres Bocas obligó a reforzar los traslados mediante embarcaciones y complicó el abastecimiento de las familias que todavía permanecen en sus hogares.
En declaraciones a Radio Libertad, Soria describió el panorama como crítico y angustiante, y advirtió que hacía muchos años que no se registraba una crecida de semejante magnitud.
Más de 200 trabajadores municipales desplegados
Frente al avance de las inundaciones, la Municipalidad de Puerto Vilelas mantiene un operativo de asistencia con la participación de más de 200 trabajadores municipales, según detalló el presidente del Concejo.
Durante las jornadas de trabajo, los equipos se encuentran abocados a la construcción de refugios y casillas temporales, evacuación de vecinos, traslado de pertenencias, instalación de baños químicos y distribución de agua potable para las familias damnificadas.
Las tareas incluyen el uso de camiones, vehículos y maquinarias municipales, además de la colaboración de voluntarios que participan en el acompañamiento a los sectores más afectados.
En paralelo, inspectores de Tránsito organizan la circulación vehicular para facilitar el desplazamiento de los equipos de emergencia, mientras que la Guardia Urbana colabora con los procedimientos de evacuación.
Por su parte, el Centro de Monitoreo municipal mantiene la vigilancia mediante cámaras de seguridad, con el objetivo de seguir la situación y contribuir a la coordinación de las intervenciones.
Tres Bocas y Cinco Bocas, entre las zonas más comprometidas
Los sectores más afectados por la emergencia hídrica incluyen Tres Bocas, Cinco Bocas, barrio Ex Plomo, La Sangre, Carborilla, La Querida y Lucerito, además de otras áreas ribereñas alcanzadas por el desborde del Paraná.
Uno de los principales inconvenientes es la interrupción del camino que conecta con Tres Bocas, una vía fundamental para el traslado de personas, alimentos y otros elementos de primera necesidad.
La pérdida de esa conexión terrestre obligó a intensificar los operativos fluviales, en los que participan efectivos de la Policía del Chaco, bomberos policiales, bomberos de Puerto Vilelas, trabajadores municipales y voluntarios.
Mediante embarcaciones, los equipos llegan hasta viviendas aisladas, trasladan a familias que solicitan evacuación y colaboran con el rescate de animales que permanecen en los sectores inundados.
Soria explicó que algunos vecinos se resisten a abandonar sus hogares por temor a perder sus pertenencias, una situación que exige acompañamiento y diálogo permanente por parte de quienes intervienen en los operativos.
Hidroalerta Vilelas, una herramienta para coordinar la asistencia
En medio de la emergencia, el municipio utiliza el sistema Hidroalerta Vilelas, una herramienta destinada a difundir información sobre la evolución del río, las condiciones meteorológicas y los procedimientos de asistencia.
El dispositivo también permite identificar a las familias que necesitan ayuda mediante un relevamiento previo de los sectores vulnerables.
Según explicó Soria, el municipio recopiló información sobre la ubicación de las viviendas, teléfonos de contacto y referencias geográficas para facilitar la llegada de los equipos de rescate.
Esta base de datos permite localizar domicilios en zonas de difícil acceso y canalizar los pedidos de evacuación hacia el personal que se encuentra trabajando en el territorio.
Sin embargo, los cortes de energía eléctrica y las dificultades de conectividad representan un obstáculo adicional, debido a que algunas familias quedaron incomunicadas o sin posibilidad de cargar sus teléfonos celulares.
Preocupación por la evolución del río Paraná
La continuidad de las lluvias y las variaciones en el nivel del Paraná mantienen la preocupación de las autoridades y de los vecinos afectados.
Soria señaló que los informes hidrológicos conocidos por el municipio contemplaban una posible tendencia descendente, aunque aclaró que las precipitaciones recientes podrían modificar las proyecciones.
En consecuencia, la evolución del escenario dependerá del comportamiento del río y de las condiciones meteorológicas durante los próximos días.
Mientras tanto, el municipio sostiene los operativos de asistencia, evacuación y construcción de refugios, con especial atención en las familias que permanecen aisladas.
La prioridad de las autoridades es garantizar la seguridad de los vecinos, mantener el abastecimiento de agua potable y alimentos y brindar respuestas a quienes sufren las consecuencias de la inundación.
Con más de 1.900 personas afectadas y distintos sectores con accesos comprometidos, Puerto Vilelas continúa enfrentando una emergencia que requiere la coordinación permanente de organismos públicos, fuerzas de seguridad y voluntarios.


La crecida del río Paraná afecta a más de 1.900 personas en Puerto Vilelas, Chaco. El municipio mantiene operativos de evacuación, construcción de refugios y asistencia en Tres Bocas, Cinco Bocas y otros sectores inundados.
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