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Falta solo un mes para las elecciones en EE.UU. y Trump arriesga su gobernabilidad: qué puede pasar

Dentro de un mes, el 3 de noviembre, los estadounidenses votarán en una de las elecciones legislativas más trascendentales de las últimas décadas, donde estará en juego el futuro del turbulento gobierno de Donald Trump y quizás su propio destino y el de su familia.

Pero a la hora de poner su voto en la urna la mayoría tendrá en su cabeza las urgencias del bolsillo: según las encuestas, la principal preocupación de los ciudadanos es hoy, por lejos, la inflación o el costo de vida, mientras que el jefe de la Casa Blanca parece estar preocupado por otros temas que no son demasiado relevantes para el electorado.

Centro de votación en las pasadas elecciones de 2024. Foto: Reuters

¿Qué se vota?

Las “midterm elections”, celebradas a mitad del mandato presidencial, serán un gran test para el jefe de la Casa Blanca. A nivel federal, se renuevan las 435 bancas de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, por lo que está en juego el control de ambas cámaras del Congreso. Los republicanos llegan a la elección con mayoría en el Senado de 53-47, mientras que la Cámara también está bajo control republicano.

Ese día habrá también importantes elecciones a nivel estatal: 36 gobernaciones y más de 6.100 bancas en legislaturas estatales, junto con otros cargos y consultas locales.

El foco está en Trump

Pero el foco está en Trump. El propio presidente ha dicho que estas elecciones son un examen de su mandato y pidió a los estadounidenses que hicieran de cuenta que su nombre figuraba en las boletas. Pero su trabajo en la Casa Blanca no ayuda demasiado al partido republicano.

Según un promedio de encuestas de RealClearPolling, un 60,2% de los estadounidenses hoy desaprueba la gestión general de Trump, mientras que un 38,8% la aprueba. Los peores índices para el presidente son los del manejo de la economía (62,9%) y la inflación, con un 69,5% de los estadounidenses que creen que Trump no está haciendo un buen trabajo.

La encuesta más reciente del Centro de Investigación de Asuntos Públicos de AP-NORC revela que solo el 17% de los adultos estadounidenses aprueba la gestión del presidente republicano sobre el costo de la vida. Solo el 26% aprueba su manejo general de la economía, lo que marca un nuevo mínimo.

Y justamente la situación económica y el índice de precios son las principales preocupaciones de los votantes hoy, señalan los sondeos, que muestran que estos temas están bastante por arriba de otros como inmigración o política exterior, donde Trump se ha enfocado los últimos meses.

En una encuesta de Reuters/Ipsos del mes pasado, 47% de los votantes registrados dijo que el costo de vida sería el factor individual más importante para decidir su voto en las legislativas, mientras que solo un 20% menciona las normas democráticas y apenas un 10% señala la inmigración.

El 65% de los adultos estadounidenses culpa a las políticas de Trump por la inflación. Foto: Reuters

Y un sondeo de The Washington Post/Ipsos encontró que 54% de los votantes registrados mencionaba economía y precios altos entre los factores más importantes para su voto, frente a 28% inmigración, 20% de la guerra en Oriente Medio, un 17% honestidad/ética/corrupción y 15% salud/aborto.

Trump provocó una debacle global con su caótica política arancelaria, que tuvo impacto en el alza de precios de productos importados de consumo básico en EE.UU. Luego lanzó la guerra en Irán en febrero, pensando que sería de rápida solución como en Venezuela y no calculó que Teherán cerraría el estrecho de Ormuz por tanto tiempo, provocando un descalabro en el suministro global de combustible.

El impacto en el bolsillo de los estadounidenses es fuerte. En agosto la inflación se ubicó en 3,4%, con la energía 16,3% más cara que un año antes y el combustible con un salto del 27,4%, según el Bureau of Labor Statistics. Lejos del 2% que la Reserva Federal considera “normal” y por eso tuvo que aumentar la tasa, una medida que también afecta a los consumidores.

El 65% de los adultos estadounidenses culpa a las políticas de Trump por la inflación, según la encuesta de AP, lo que marca un cansancio creciente por su uso agresivo de aranceles y el continuo descontento con la guerra con Irán.

La mitad de los adultos estadounidenses afirma estar "muy" preocupados por poder llenar el tanque. Foto: Bloomberg

En los últimos meses, los estadounidenses se han preocupado cada vez más por cuestiones básicas como la compra en el súper o la nafta. Aproximadamente la mitad de los adultos estadounidenses ahora afirman estar «extremadamente» o «muy» preocupados por poder llenar los tanques de sus autos, frente al 39% de julio, dice AP. La mitad también está muy preocupada por poder comprar alimentos, algo impensable en la primera potencia del planeta.

Trump ha buscado poner fin a la guerra y si bien existe un precario alto el fuego, el precio del combustible no baja porque continúa la precariedad del suministro. Impotente, el presidente buscó minimizar el tema, diciendo que todo se calmará tras las elecciones. Los candidatos republicanos buscan hacer malabares para no quedar pegados a las políticas de Trump, pero tampoco se atreven a romper con el presidente para no quedar sujetos a una posible venganza.

Ante el avance demócrata, la estrategia electoral de Trump parece ser agitar el fantasma del comunismo y el miedo a los inmigrantes y continuar con los arrestos indiscriminados, un tema que supo ser popular al principio de su mandato, pero que ahora no figura entre las preocupaciones de los votantes.

¿Qué puede pasar?

Las encuestas y los expertos vaticinan que los republicanos conservarán la Cámara de Representantes. Las mayores dudas están en si el oficialismo podrá mantener su dominio en el Senado.

Cómo están las cámaras hoy en Estados Unidos

  Republicanos    Demócratas    Independientes    Vacantes   


Senado – Cámara Alta

TOTAL: 100 escaños

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Cámara de Representantes – Cámara Baja

TOTAL: 435 escaños

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Infografía:Clarín

Para John Mark Hansen, Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago, “es probable que los demócratas ganen la Cámara de Representantes y, a día de hoy, tienen más de un 50 % de probabilidades de controlar con el Senado”, dijo a Clarín.

Este experto en elecciones, encuestas y política del Congres explicó que, en las últimas seis a ocho semanas, las encuestas para el Senado han mostrado una tendencia favorable y constante para los demócratas. “Los demócratas (o independientes aliados) llevan ventaja en todos los estados donde actualmente ocupan el escaño (Georgia, Michigan, Minnesota, New Hampshire) por al menos 2,5 puntos”, dijo.

Además, “los candidatos demócratas que aspiran a desbancar a los titulares lideran en un estado (Nebraska) por menos de un punto, en dos estados por un punto o algo más (Iowa, Maine), en tres estados (Alaska, Ohio, Texas) por al menos 2,5 puntos y en un estado (Carolina del Norte) por más de 5 puntos. En resumen: los demócratas cuentan con múltiples vías para lograr el control del Senado”, señaló Hansen.

Para Thad Kousser, Profesor de Ciencias Políticas en la University of California, San Diego, y experto en elecciones y democracia, “es muy probable que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes y, aunque el mapa electoral del Senado les obligue a ganar en estados republicanos como Texas para hacerse con el control de esa cámara, es posible que también sean competitivos en ella”.

¿Por qué la economía es clave en estas elecciones?

Para Hansen, por lo general, los votantes reaccionan al estado de la economía: premian al partido del presidente si la situación es buena y lo castigan si es mala, independientemente de si el presidente fue quien causó dicha situación. “En 2024, los demócratas pagaron el precio de la elevada inflación registrada durante el mandato de Joe Biden, provocada principalmente por los problemas en la cadena de suministro y la demanda acumulada durante la pandemia de COVID”.

Señala que “la inflación persistente actual probablemente pueda atribuirse con mayor facilidad a las políticas de Trump, no solo por el efecto de la guerra en los precios de la energía (y, por ende, en los costos de producción y transporte), sino también por sus políticas arancelarias”.

Kousser coincide en que el partido demócrata fue responsabilizado por la inflación en 2022 y 2024 y que ahora “Trump y sus aliados republicanos en el Congreso se enfrentan a un fuerte rechazo de los votantes debido al aumento de los precios, especialmente de la nafta y el diésel durante esta campaña electoral y “es probable que los votantes lo responsabilicen porque dos de sus políticas emblemáticas, como el aumento de los aranceles y la guerra en Irán tienen una relación tan clara con la inflación”.

Consultado sobre Trump tiene tiempo de revertir la situación, a un mes de las elecciones, Kousser señala que “la dinámica política se ha inclinado a favor de los demócratas durante los últimos meses, pero una de las habilidades políticas más valiosas del presidente Trump ha sido su capacidad para establecer y redefinir la narrativa política. Esto le brinda la oportunidad de cambiar el enfoque de las elecciones de mitad de mandato, ya sea mediante una acción de política exterior o una medida de política interna. Sin embargo, hasta ahora no ha logrado cambiar la narrativa”.

¿Qué se juega Trump en estas elecciones?

Para Kousser hay tres temas en juego. “En primer lugar, la agenda de política interna del presidente Trump se estancará claramente si los demócratas recuperan al menos una de las cámaras. En segundo lugar, es probable que se enfrente a investigaciones en múltiples frentes que podrían sacar a la luz irregularidades y mantener la atención centrada en ellas si los demócratas retoman el control”.

“En tercer lugar, como ha pedido a los votantes que imaginen que su nombre figura en la boleta, ha elevado la trascendencia de los comicios al convertirlos en un referéndum sobre su liderazgo: perder la Cámara de Representantes –y, sobre todo, el Senado– perjudicaría su legado y debilitaría su control sobre el rumbo a largo plazo del Partido Republicano”.

Hansen coincide en que, en primer lugar, está en juego la supervisión. “Los demócratas controlarán las investigaciones y hay numerosos blancos que el propio Trump ha puesto en la mira: desde una administración incompetente y arrogante (el ministro de Defensa Hegseth, el de Salud Robert Kennedy, la Seguridad Nacional) y la violación de los derechos de las personas. También el incumplimiento de sus promesas y su propia corrupción, así como la de su familia y sus allegados”, afirmó.

En segundo lugar, afirma el experto: “Un Congreso en manos de la oposición defenderá sus prerrogativas constitucionales, como las facultades relativas a la guerra y al presupuesto”. Y, en tercer lugar, advierte Hansen, Trump podría “quedar expuesto como el hombrecillo detrás de la cortina en lugar del gran Mago de Oz”, o sea quedar desenmascarado y perder la imagen de líder todopoderoso que busca proyectar.


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