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el inesperado pedido de militares británicos y veteranos de Afganistán

El regreso al Reino Unido de Meghan y Harry, los duques de Sussex, sigue despertando polémicas en torno a su seguridad. Hasta ahora, el RAVEC, el organismo que organizaba la seguridad de los VIP británicos, no se ha pronunciado sobre el nivel de protección que recibirán los Sussex cuando lleguen esta semana.

El príncipe Harry es un ex capitán del ejército británico, con dos despliegues en Afganistán y 10 años de experiencia en las fuerzas armadas, donde se desempeñó como piloto de combate de helicópteros Apache. Inesperadamente, ha recibido el apoyo de los militares británicos y los veteranos de Afganistán para que regrese, una fuerza que no se había expresado hasta ahora.

Harry es un ex capitán del ejército británico. Foto: Reuters

Dos altos oficiales que combatieron en Afganistán creen que Harry no solo debe tener seguridad, sino que debe ser reincorporado al ejército para cumplir con los patronazgos de los diferentes regimientos, que han desaparecido desde que el príncipe se fue de Gran Bretaña y la Familia Real se redujo tras la llamada «cumbre real de Sandringham». Allí le retiraron a Harry todas las condecoraciones militares, sus patronazgos y su uniforme de veterano.

Exministros abogan por su protección

Exministros del Interior británicos afirman que Harry y Meghan deberían contar con seguridad. Lord Blunkett, exministro del Interior durante el gobierno de Tony Blair, señaló que los Sussex podrían recibir un nivel intermedio de protección, financiado por el Estado, cuando regresen al Reino Unido este mes.

Los duques de Sussex perdieron su derecho automático a protección policial armada al dejar de desempeñar funciones oficiales como miembros de la realeza. Dos exministros del Interior proponen un paquete de seguridad limitado y temporal, hasta que se aclaren sus planes a largo plazo.

Exministros del Interior británicos afirman que Harry y Meghan deberían contar con seguridad. Foto: Reuters

Lord Blunkett afirmó que existe un «punto medio», mediante el cual se podría ofrecer a la familia un nivel intermedio de protección. Indicó que dicha medida podría revisarse en un par de años y aumentarse o reducirse en función de la información de inteligencia sobre las amenazas que se ciernen sobre ellos.

Blunkett, quien ocupó el cargo de ministro del Interior entre 2001 y 2004, señaló que existen distintos niveles de protección para figuras de alto perfil y que a Harry y Meghan se les debería asignar un nivel intermedio.

«Si miro atrás, a mi propia experiencia, veo que existe un punto medio. Hay tres niveles de seguridad. Está el despliegue completo: un vehículo de escolta con cristales oscuros y dos o tres agentes de protección cercana (uno en el vehículo principal y los otros en el de escolta) las 24 horas del día», describió.

«Luego está la opción intermedia, que consiste en contar con uno o dos agentes que viajan con el principal, como se le denomina técnicamente. Y la tercera opción es disponer de un conductor con formación en seguridad. Creo que la opción intermedia es perfectamente razonable por el momento y que la situación podría reevaluarse dentro de un par de años», dijo el exministro del Interior laborista.

Al preguntársele si resultaba justo para los contribuyentes ofrecer al duque protección armada financiada por el Estado, dado que ya no ejerce funciones oficiales como miembro de la realeza, Blunkett respondió: «Creo que, con carácter temporal, sí lo es, ya que sigue siendo un miembro muy cercano de la familia real —independientemente de las funciones que desempeñe en su nombre— y ocupa uno de los diez primeros puestos en la línea de sucesión al trono».

Harry y Meghan en Nigeria. Foto: Kola Sulaimon / AFP

Otro exministro del Interior, que prefirió mantener el anonimato, declaró que la seguridad de Harry y Meghan debería ser «limitada, restringida y no a tiempo completo». Aunque admitió que resulta «difícil imaginar que él y su familia no reciban ningún tipo de protección».

Fuentes cercanas a la pareja informaron de que su regreso a Gran Bretaña podría ser temporal, con una duración mínima de seis meses. Podrían luego instalarse en Canadá o Australia.

Las deliberaciones del RAVEC

Se tiene constancia de que el RAVEC —el organismo independiente encargado de determinar si personas de alto perfil deben recibir seguridad financiada por los contribuyentes y en qué nivel— está reabriendo la revisión de la solicitud de Harry para obtener el derecho automático a protección policial.

El mes pasado se completó una evaluación de los riesgos para los Sussex. Sin embargo, esta se basaba en las amenazas existentes durante visitas al Reino Unido, y no en un regreso para residir en el país.

Aparentemente, no se ha tomado ninguna decisión sobre el nivel de protección que deberían recibir los Sussex, a pesar de haberse concluido dicha evaluación. No se espera que se tome una decisión sobre sus medidas de seguridad antes de que regresen a Gran Bretaña esta semana, aunque podría implementarse una solución provisional hasta que se adopte una decisión definitiva por parte del RAVEC.

Los Sussex cuentan con seguridad privada, que pagan ellos y los acompaña en sus viajes. Pero en Gran Bretaña no tienen permitido usar armas ni compartir información de inteligencia con la policía. Harry teme un ataque racista contra su esposa y sus hijos, un atentado o un secuestro.

La urgencia de la llegada se debe a que los niños estaban en una lista de espera en un colegio británico y les concedieron los lugares. Las clases comienzan en septiembre, y por eso deben mudarse rápidamente. Inicialmente, hasta que la casa esté lista, vivirían en Althorp, el palacio de la familia de Diana, donde hoy vive el conde Spencer, con cuya familia Harry tiene una relación cercana.

La posición de los militares y veteranos

Harry llevó el caso a la justicia por la protección y lo perdió. Era una de sus grandes diferencias con su padre, el rey Carlos III, quien obviamente tendría la última palabra sobre la seguridad.

El coronel británico Hamish de Bretton-Gordon, uno de los grandes expertos en armas químicas y nucleares a nivel mundial, estuvo en uno de los despliegues de Harry en Helmand, Afganistán. Es quien cree que el príncipe debe volver a las Fuerzas Armadas.

Harry en Afganistán, en 2012. Foto: APol Photo via AP, File)

«Ante todo el revuelo que rodea el regreso de los Sussex, hay una perspectiva que ha quedado algo eclipsada por esta telenovela de la realeza: la de la comunidad de veteranos. Para muchos de nosotros, que hemos vestido el uniforme, el regreso del príncipe Harry a Gran Bretaña sería bienvenido, siempre y cuando no volviera simplemente como príncipe, sino como defensor de quienes sirven y han servido«, escribió en una columna en The Telegraph.

«Con el príncipe Andrew apartado del uso del uniforme y algunos de los miembros de mayor edad de la familia real mostrando signos evidentes de fragilidad, surge un problema creciente: los patronazgos reales y los nombramientos militares ya no reciben la atención de antaño. Sospecho que muchos regimientos y buques verían con buenos ojos que Harry retomara sus antiguas funciones o asumiera nuevas responsabilidades, como la de coronel comandante adjunto. Podría ayudar a aligerar la carga que recae sobre un número cada vez menor de miembros activos de la realeza, especialmente sobre el rey Carlos», propuso.

«Vale la pena recordar algo que parece olvidarse en la interminable saga de los Sussex: Harry cumplió dos misiones en Afganistán. Yo estuve en el teatro de operaciones afgano durante su primera misión y sé que no se trataba de destinos cómodos tras un escritorio, a salvo del peligro. Él entró en zona de combate y, al igual que miles de otros jóvenes militares, arriesgó su vida por sus compañeros. Eso es algo que nos importa.

El combate transforma a las personas. No afecta a todos por igual, y algunas de las salidas de tono e ideas más insólitas de Harry resultarán familiares a quienes hemos convivido con veteranos. La diferencia radica en que la mayoría de los veteranos gozan de un relativo anonimato. Harry, no. Todo lo que dice y hace es diseccionado, amplificado y juzgado en todo el mundo. Para los veteranos, la cuestión más importante es qué hace Harry con la considerable plataforma de la que aún dispone. En este sentido, su labor con los Juegos Invictus es impresionante», sugirió.


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