Masin cuestionó la emergencia hídrica y pidió mayor control sobre el Ejecutivo

La concejala de Resistencia por el Frente Chaqueño, Lucila Masin, se refirió al proyecto de declaración de emergencia hídrica que obtuvo dictamen favorable en las comisiones del Concejo Deliberante y planteó una serie de cuestionamientos a la iniciativa enviada por el Ejecutivo municipal.
La edila aclaró que la oposición no rechaza la necesidad de contar con herramientas para afrontar una eventual contingencia climática, pero sostuvo que el texto oficial debe incorporar mayores precisiones sobre la planificación, el destino de los recursos y los mecanismos de control.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, Masin también cuestionó las acusaciones contra los bloques opositores por no acompañar el proyecto en los términos propuestos por el oficialismo. Según expresó, existe una intención de instalar la idea de que la oposición se niega a respaldar medidas destinadas a proteger a la población frente a un posible escenario de inundaciones.
«Que quede claro que nosotros no estamos en desacuerdo con la emergencia propiamente dicha ni con poder tener una herramienta que ayude a nuestra ciudadanía frente a un escenario ambiental que va a ser perjudicial para varias zonas de Resistencia», afirmó la concejal.
Sin embargo, sostuvo que el desacuerdo se centra en las facultades que se pretende otorgar al Ejecutivo y en la ausencia de mecanismos específicos que permitan conocer de qué manera se actuará ante una situación de emergencia.
«Lo que no estamos de acuerdo es que solo el proyecto busque y pretenda facultar al Ejecutivo en decisiones totalmente arbitrarias respecto a lo que podría llegar a suceder en la ciudad», cuestionó.
La edil consideró que el Concejo Deliberante no debe limitarse a otorgar herramientas administrativas o económicas al Ejecutivo, sino que también debe ejercer su función de control y participar en la construcción de las políticas públicas que se implementarán ante una contingencia.
Un proyecto que debe
tener mayor planificación
Masin recordó que el proyecto fue enviado por el Ejecutivo municipal y obtuvo dictamen favorable en comisión. En ese contexto, cuestionó la forma y los tiempos del tratamiento de la iniciativa y consideró que una situación que podría afectar a distintos sectores de la ciudad requiere un abordaje más amplio.
Asimismo, la concejala señaló que desde hace meses se vienen realizando advertencias sobre la posibilidad de que determinados fenómenos meteorológicos generen complicaciones en Resistencia. Por ese motivo, consideró que la planificación debería haberse realizado con anticipación y no únicamente ante la proximidad de un escenario de riesgo.
«Ahora, como siempre sucede, de manera precipitada, a los empujones y de manera apresurada, el oficialismo ingresó esta iniciativa», expresó.
Para Masin, la discusión no debería reducirse a aprobar una declaración de emergencia, sino que debería incluir información concreta sobre las zonas vulnerables, los recursos disponibles, los organismos que intervendrán y las acciones previstas para asistir a los vecinos que eventualmente resulten afectados.
Además, insistió en que la oposición no pretende impedir la adopción de medidas frente a una posible contingencia, sino incorporar herramientas que permitan que la respuesta sea organizada, coordinada y transparente.
«El Concejo de la Ciudad de Resistencia tiene la función también de ser un órgano de contralor del Ejecutivo municipal, de las políticas que el Ejecutivo Municipal viene efectuando», señaló.
En esa línea, cuestionó que cualquier propuesta de modificación sea interpretada como una falta de acompañamiento. «Pareciera ser que al oficialismo no le gusta que los controlen ni que tampoco podamos generar algún tipo de propuestas o de modificaciones a estas iniciativas», sostuvo.
La propuesta de un
comité de intervención
Uno de los principales puntos planteados por el bloque opositor es la conformación de un comité de intervención específico para actuar ante una emergencia hídrica.
Masin explicó que el despacho en minoría presentado por su sector propone integrar ese comité con organismos especializados y representantes de los diferentes niveles institucionales. Entre ellos mencionó a Defensa Civil, Bomberos y otros actores responsables, además de representantes de los gobiernos provincial y municipal y del Concejo Deliberante.
El objetivo, según explicó, es contar con una estructura de coordinación que permita definir con anticipación las acciones que se adoptarán ante una situación de emergencia.
«Nuestro despacho en minoría solicita la incorporación de dos aspectos sustanciales y fundamentales. Primero, la conformación de un comité de intervención en caso de emergencia hídrica», detalló.
Por otro lado, remarcó que ese espacio debería permitir conocer con claridad cuál será el plan de acción, qué organismos tendrán responsabilidades específicas y cómo se coordinarán los recursos disponibles.
«Que podamos verdaderamente conocer cuál va a ser este plan de intervención en caso de emergencia», afirmó.
Para Masin, una emergencia de esta magnitud no puede ser afrontada de manera aislada por un solo sector del Estado. «Es responsabilidad, insisto una vez más, de todas las fuerzas políticas trabajar frente a una emergencia o a una situación meteorológica de la que se está previendo que suceda en nuestra ciudad», sostuvo.
Las zonas de riesgo y los recursos disponibles
Otro de los cuestionamientos formulados por la concejal está relacionado con la falta de información que, según manifestó, posee el Concejo respecto de la planificación concreta del Ejecutivo.
Masin afirmó que desde su bloque solicitaron precisiones sobre cuáles podrían ser las zonas de mayor anegamiento en la ciudad y qué medidas preventivas se encuentran previstas. Sin embargo, aseguró que no obtuvieron esa información.
«Nosotros consultamos y preguntamos si el Ejecutivo tiene al menos una aproximación o una identificación de cuáles van a ser las zonas de mayor anegamiento para la ciudad de Resistencia. No tenemos esa información», manifestó.
También planteó interrogantes respecto de los recursos materiales que podrían ser necesarios para responder ante una contingencia. En ese sentido, pidió conocer qué tipo de maquinarias, herramientas, elementos o equipamientos se prevé incorporar y cómo se financiarían esas adquisiciones.
La concejal recordó, además, que el Presupuesto municipal para el ejercicio 2026 ya contempla un plan hídrico para Resistencia. Según señaló, ese programa cuenta con una partida de $3 mil millones destinada a intervenir ante este tipo de situaciones.
«Recordemos que en ese presupuesto también está previsto un plan hídrico para la ciudad que hemos aprobado allá por el mes de diciembre del año pasado, con un monto de $3 mil millones precisamente para poder intervenir ante estas situaciones», expresó.
A partir de ese antecedente, consideró necesario conocer cuál es el estado de ejecución de esos recursos y qué acciones concretas fueron desarrolladas hasta el momento.
«No es firmarle un cheque
en blanco al Ejecutivo»
Durante la entrevista también se abordó la posibilidad de que el proyecto habilite o facilite contrataciones vinculadas con obras, maquinarias y herramientas, además de eventuales gestiones para obtener financiamiento.
Frente a ese escenario, Masin sostuvo que el Concejo debe mantener su función de control y contar con información suficiente antes de otorgar facultades extraordinarias o mecanismos excepcionales al Ejecutivo.
«Mi rol es representar a los vecinos de nuestra ciudad», agregó.
La concejal sostuvo que el control legislativo resulta especialmente importante en contextos de emergencia, donde pueden acelerarse procesos administrativos y realizarse contrataciones destinadas a atender necesidades urgentes.
Por ese motivo, consideró que la declaración de emergencia debe estar acompañada por reglas claras, información pública y mecanismos que permitan conocer las decisiones adoptadas.
«El Concejo de Resistencia tiene la función de ser un órgano de contralor», reiteró la edila al defender la posibilidad de que los concejales puedan introducir modificaciones y realizar observaciones sobre los proyectos enviados por el Ejecutivo.
Críticas por las excepciones en zonas de humedad
Masin también cuestionó lo que definió como una «doble vara» por parte del oficialismo municipal en materia de planificación territorial y ambiental.
En ese sentido, recordó que, según manifestó, meses atrás se aprobó en comisión un proyecto de excepción a normativas vigentes relacionadas con zonas de humedad y el valle de inundación del río Negro.
La concejala consideró contradictorio que se adopten medidas de excepción en áreas sensibles y, al mismo tiempo, se advierta posteriormente sobre los riesgos de inundaciones y anegamientos.
«Esa excepción la votó el mismo oficialismo y hoy se preocupa por las contingencias de inundaciones», afirmó.
Para Masin, este tipo de situaciones evidencia la necesidad de una planificación sostenida en materia urbana, ambiental e hídrica.
«Yo acá lo que veo y observo definitivamente es una incoherencia política respecto a los escenarios que se vienen dando a nuestra ciudad y no hay una verdadera planificación para poder transitar o atravesar una situación de emergencia como la que se proyecta o está prevista para los próximos meses», expresó.
¿Está preparada Resistencia?
Consultada específicamente sobre si considera que Resistencia se encuentra en condiciones de afrontar un eventual fenómeno climático adverso, Masin expresó sus dudas sobre la capacidad actual de respuesta.
Sin embargo, recordó experiencias anteriores en las que distintos barrios de la ciudad sufrieron anegamientos y sostuvo que esas situaciones deberían servir como antecedente para reforzar las medidas preventivas.
«Frente a las situaciones que hemos tenido con anterioridad, hemos visto cómo barrios enteros han sido anegados en nuestra ciudad y que fueron precipitaciones no muy elevadas», manifestó.
Masin comparó la situación actual con etapas anteriores de la administración municipal y recordó la experiencia de Jorge Capitanich cuando ocupó la Intendencia de Resistencia.
Según relató, durante esa gestión se conformó un equipo y un comité de emergencia para abordar diferentes situaciones complejas.
«Desde el minuto cero conformó un equipo y un comité de emergencia para el abordaje de las situaciones complejas. Teníamos acceso a la información, lo veíamos directamente al intendente actuando, interviniendo frente a estas situaciones», afirmó.
La concejal consideró que esa experiencia demuestra la importancia de contar con una estructura organizada antes de que se produzcan los eventos climáticos adversos y no solamente cuando la emergencia ya se encuentra en desarrollo.
«Vamos a estar ahí»
Finalmente, Masin ratificó que su espacio continuará insistiendo con los pedidos de informes y acompañando los reclamos de los vecinos.
La concejala sostuvo que la función de los representantes legislativos no debe limitarse al tratamiento de proyectos dentro del recinto, sino que también debe incluir una presencia activa frente a las problemáticas que atraviesan los distintos barrios.
«Vamos a seguir insistiendo porque es nuestro rol, es nuestra función, es nuestra responsabilidad», expresó.
Respecto de una eventual emergencia hídrica, aseguró que su bloque acompañará a los vecinos que puedan verse afectados y participará en las acciones necesarias para afrontar una situación de contingencia.
«Nosotros vamos a estar ahí porque creemos, vuelvo a insistir, creemos en la participación comunitaria, creemos que las organizaciones tienen que ser parte también de la vida misma de nuestra comunidad», manifestó.
Y concluyó: «Vamos a estar ahí para escuchar, para acompañar e incluso también, si nos toca atravesar una situación de emergencia y de contingencia para un montón de vecinos de nuestra ciudad.
Vamos a estar ahí porque también es nuestro rol no replegarnos ni retirarnos de los momentos tan difíciles y tan duros que posiblemente nos toque atravesar».
La discusión por la emergencia hídrica continuará así en el ámbito del Concejo Deliberante, donde el debate no solo estará centrado en la necesidad de contar con instrumentos para responder ante posibles inundaciones, sino también en el alcance de las facultades del Ejecutivo, los mecanismos de control, la planificación previa y la información que debe ponerse a disposición de los representantes y de la ciudadanía.
Más de 100 pedidos de
informes sin respuesta
La discusión sobre la emergencia hídrica llevó a Masin a plantear otro de sus principales cuestionamientos a la actual gestión municipal: la falta de respuesta a los pedidos de informes presentados por concejales.
Según afirmó, desde su sector se realizaron más de cien requerimientos de información a la Municipalidad de Resistencia sin obtener las respuestas correspondientes.
«Hasta el momento nosotros hemos presentado más de 100 pedidos de informes en la Municipalidad de Resistencia y ninguno ha sido respondido», aseguró.
Masin vinculó esta situación con la necesidad de fortalecer los mecanismos de control. A su entender, si los concejales tienen dificultades para acceder a información sobre la gestión municipal, resulta necesario establecer mayores garantías antes de otorgar nuevas facultades excepcionales al Ejecutivo.
La edila recordó también que anteriormente se presentaron iniciativas relacionadas con otras situaciones de emergencia en la ciudad.
Entre ellas mencionó una emergencia sanitaria, vinculada con un brote de dengue durante los meses de verano, y una emergencia ambiental relacionada con la acumulación de residuos y basura.
«Hasta el día de la fecha, por las dos emergencias no tuvimos ningún tipo de contestación ni devolución del Ejecutivo para saber verdaderamente qué hicieron con esos recursos», afirmó.
Para Masin, el debate sobre una nueva emergencia debe incluir necesariamente el seguimiento de las medidas adoptadas y el destino de los fondos públicos.
«Cuando se hablan y se discuten estos temas, hay que hablarlo con seriedad y con honestidad política y con ética política», expresó.
Una gestión «alejada»
de los vecinos
En la parte final de la entrevista, Masin profundizó sus críticas hacia la actual administración municipal y sostuvo que existe un alejamiento entre el Ejecutivo y las demandas cotidianas de los vecinos.
La concejala afirmó que desde su espacio intervienen permanentemente ante reclamos relacionados con autorizaciones para utilizar espacios públicos, pedidos de limpieza de basurales y solicitudes vinculadas con actividades comunitarias.
«Hay un bloqueo permanente y hay una gestión que la verdad desoye y desconoce cuáles son las demandas de los vecinos», sostuvo.
Masin aseguró que existen sectores y vecinos que, según su percepción, tienen mayores posibilidades de acceder a funcionarios y obtener respuestas, mientras que otros encuentran dificultades para ser recibidos o atendidos.
«Pareciera ser que algunos tienen voz y participación activa en la gestión municipal y hay otros que realmente no son recibidos ni atendidos por ningún funcionario», expresó.
La edila consideró que las comisiones vecinales, las organizaciones sociales, las instituciones barriales y los centros comunitarios deben tener un papel activo en la construcción de las políticas públicas.
«Creemos definitivamente que las comisiones vecinales tienen una finalidad y una funcionalidad importantísima para la gestión, que las organizaciones, la vida institucional, los centros comunitarios tienen una finalidad proactiva para mejorar la vida de nuestra ciudad», señaló.
El «quiosco municipal», el cementerio y el Domo
En otro tramo de la entrevista, Masin fue consultada sobre distintos pedidos de informes relacionados con el denominado «quiosco municipal» y con obras realizadas en el cementerio y en el Domo del Centenario.
La concejala indicó que esas solicitudes fueron presentadas hace más de un mes, antes del receso invernal, y aseguró que hasta el momento de la entrevista no habían recibido respuestas.
«Lo hemos presentado hace más de un mes, previo al receso invernal. Hasta el día de la fecha ningún funcionario ha dado una devolución y tampoco el intendente ha firmado estos pedidos de informes», sostuvo.
Masin explicó que las solicitudes fueron ingresadas por distintas vías. Por un lado, los concejales realizaron presentaciones ante las áreas correspondientes del municipio y, por otro, impulsaron los pedidos formalmente a través del Concejo Deliberante.
Según afirmó, ninguna de esas alternativas permitió obtener la información solicitada. «El Ejecutivo no responde y el Concejo Deliberante bloquea la aprobación de esos informes porque no quieren que accedamos a la información pública», denunció.
La edila consideró que el acceso a la información resulta indispensable para que los representantes legislativos puedan cumplir con su función de control sobre la administración municipal.
El acceso a la información pública
Masin sostuvo que la falta de respuestas ya no constituye solamente un problema administrativo, sino una cuestión que, según su visión, afecta el derecho de acceso a la información pública.
Durante la entrevista mencionó la existencia de un dictamen de un organismo identificado en la transcripción como «CIA», sin que se desarrollara la sigla, que establecería la obligación de los funcionarios municipales de responder los pedidos de informes formulados por los concejales.
«Lo que no pueden hacer es bloquear el acceso a la información», sostuvo.
Asimismo, la concejala planteó que la situación adquiere mayor relevancia si se considera que la información solicitada puede estar vinculada con contrataciones, compras de maquinaria, obras públicas y utilización de recursos municipales.
«Imaginate vos que si a un concejal nos bloquean la información porque no quieren que algunas cosas salgan a la luz, imaginémonos si un ciudadano de cualquier barrio de nuestra ciudad quiere acceder a una información de una contratación, de la compra o adquisición de una maquinaria, de una obra pública», expresó.
En ese sentido, consideró que la transparencia debe ser una condición central de la administración pública.
«Ya no es una cuestión de formalidades, sino que es una cuestión de obstrucción del acceso a la información pública», afirmó.
Masin también sostuvo que los funcionarios deben responder ante la ciudadanía y ante los mecanismos institucionales de control establecidos para la administración municipal.
Source link



