Provinciales

Advierten una leve mejora en las ventas de supermercados, pero aún no alcanza

Las ventas de los supermercados chaqueños comenzaron a mostrar una leve recuperación durante mayo y junio, aunque el consumo continúa lejos de los niveles necesarios para consolidar una reactivación del sector.
Así lo aseguró el referente de la Cámara de Supermercados del Chaco, Miguel Simons, quien señaló que si bien existe un cambio de tendencia respecto de los primeros meses del año, el repunte todavía resulta insuficiente para mejorar la rentabilidad de las empresas, incorporar personal o realizar nuevas inversiones.
Las declaraciones del empresario se conocieron luego de la difusión de los últimos indicadores de consumo elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y analizados por la consultora Politikon Chaco, que reflejaron que las ventas en supermercados cayeron 0,7% interanual en mayo a nivel nacional y acumularon una retracción real del 2,8% durante los primeros cinco meses del año. En el caso del Chaco, la baja interanual fue aún más pronunciada y alcanzó el 5,5%.
Pese a ese escenario, Simons explicó que la realidad que observan los comercios de la provincia muestra algunas señales positivas en los últimos meses.
«Las ventas en supermercados han mejorado levemente en mayo y en junio. No alcanzan para compararse con 2024 y menos con 2023, aunque sabemos que en 2023 hubo factores que hicieron incrementar el consumo artificialmente», sostuvo.
No obstante, aclaró que ese movimiento todavía no representa una recuperación sólida para la actividad comercial. «Han mejorado un poquitito, por supuesto que no son satisfactorias todavía. Falta mucho para que sea rentable y que ese aumento de ventas signifique mejores posibilidades de incorporar bienes de capital o aumentar la plantilla de los supermercados. Pero ahora es una tendencia que ojalá se siga manteniendo», afirmó.

Un consumo muy selectivo
El empresario explicó que la mejora no alcanzó a todos los rubros por igual y que el comportamiento de los consumidores continúa marcado por la necesidad de priorizar los productos esenciales. Según detalló, la recuperación se concentra casi exclusivamente en artículos vinculados a la canasta básica, mientras otros segmentos continúan perdiendo volumen de ventas.
«Los que menos se están consumiendo son perfumería, limpieza y lácteos. En comestibles solamente se han incrementado los productos específicos que forman parte de la canasta básica. No todos los rubros han aumentado», dijo.
En ese sentido, señaló que uno de los cambios más notorios en los hábitos de compra está relacionado con la reducción del gasto en productos de higiene personal y limpieza del hogar.
«Lógicamente, tengamos en cuenta que Argentina es uno de los principales países consumidores de productos de perfumería y limpieza. Lamentablemente eso está en declive», opinó.
Las apreciaciones del dirigente coinciden con los datos publicados por el Indec. Durante mayo, de los once rubros relevados por el organismo, solamente tres registraron incrementos reales interanuales: electrónicos (+17,6%), carnes (+10,9%) y el rubro «Otros» (+10,5%).
En cambio, bebidas (-11,3%), lácteos (-5,4%), productos de verdulería (-4,1%), artículos de limpieza (-3,7%), panadería (-3,6%), indumentaria (-2,7%) y alimentos preparados (-1,6%) registraron caídas, representando en conjunto casi tres cuartas partes de la facturación de los supermercados.

presión impositiva abusiva
Consultado sobre los principales problemas que enfrenta actualmente el sector supermercadista, Simons sostuvo que la informalidad y la elevada carga tributaria forman parte de un mismo problema. «La informalidad produce competencia desleal, eso es indiscutible. Pero la carga impositiva es abusiva», afirmó.
El referente empresarial consideró que la presión fiscal, sumada a otros costos estructurales, limita cualquier posibilidad de crecimiento. «Los impuestos, los servicios, los honorarios, todo se suma y realmente pesa mucho sobre los supermercados», expresó.
Asimismo cuestionó que las medidas económicas implementadas por el gobierno nacional no hayan alcanzado al comercio minorista. «Lamentablemente las medidas que ha tomado el Gobierno últimamente fueron dirigidas a ciertos sectores, sobre todo a la exportación y a la actividad agrícola y ganadera.
Pero para el comercio está todo igual», sostuvo. En esa línea agregó que tampoco hubo cambios en otros factores que condicionan la actividad.
«La carga impositiva sigue igual, las leyes laborales son iguales, no ha cambiado nada y los intereses siguen siendo abusivos», manifestó.

El crédito inaccesible
Otro de los puntos sobre los que hizo hincapié fue el elevado costo del financiamiento. Para Simons, las tasas actuales impiden que los supermercados puedan planificar inversiones para ampliar instalaciones, renovar equipamiento o incorporar tecnología. «No hay forma de proyectar una mejora del comercio con un préstamo porque realmente son tasas impagables», aseguró.
También relativizó los intentos oficiales por mejorar el acceso al crédito. «Por más que el Gobierno trate de que los bancos sean más amigables con este tema, eso no ha pasado», dijo.
En consecuencia, insistió en que el escenario para el comercio continúa siendo complejo. «La informalidad es un problema, pero también es un gran problema la presión impositiva», resumió.

el mercado de cercanía
Otro de los ejes abordados durante la entrevista fue el crecimiento de los supermercados mayoristas y de las grandes cadenas en los formatos de proximidad, una tendencia que comenzó hace varios años y que, según Simons, se profundizó recientemente.
El dirigente consideró que las grandes empresas buscan avanzar sobre un segmento históricamente ocupado por supermercados barriales y comercios de cercanía.
«Controlar más impositivamente y presionar a los supermercados de proximidad y a los supermercados chinos es una movida de las entidades que representan a las grandes cadenas internacionales», sostuvo. Según explicó, esas empresas detectaron un cambio sostenido en los hábitos de compra de los consumidores.
«Desde 2000 las ventas fueron incrementándose en los supermercados de proximidad y cayendo en las grandes cadenas», indicó.
Como ejemplo mencionó los cambios estratégicos implementados por algunas compañías nacionales e internacionales. «Carrefour está desarrollando más locales Express y Coto comenzó con sus ‘Cotitos’. Es un mercado apetecible que ellos están queriendo ocupar», afirmó.
En ese contexto, sostuvo que cualquier proceso de formalización debe contemplar previamente condiciones equitativas para competir. «Está bien que la competencia sea leal y que se legalice todo, pero primero démosles las condiciones para que puedan competir y pagar sus impuestos», reclamó.

Consumo de carne refleja el ajuste
Respecto del comportamiento de las ventas en las carnicerías, Simons indicó que el consumo también evidencia las limitaciones del poder adquisitivo. Aunque descartó una caída abrupta en la demanda, reconoció que los consumidores modificaron sus decisiones de compra y priorizan cortes de menor precio. «La gente consume cortes más baratos, pero no deja de consumir carne», explicó.
Consultado sobre el crecimiento del consumo de carne porcina, sostuvo que ese producto posee ventajas productivas que deberían reflejarse aún más en los precios. «El cerdo es una carne sana y mucho más rápida de producir. Un cerdo se termina entre 60 y 90 días, mientras que un novillo necesita entre dos y tres años», explicó.
Sin embargo, señaló que la diferencia de precios entre ambas carnes continúa siendo relativamente baja. «Los valores entre la carne de cerdo y la vacuna no son tan amplios como deberían ser.
Creo que por eso en el mundo se consume mucho más cerdo y pollo que carne vacuna», opinó.
Finalmente, sostuvo que la pérdida del poder adquisitivo obliga a modificar hábitos, aunque todavía no elimina completamente el consumo. «El presupuesto no alcanza y por eso la gente consume menos, pero no deja de comprar carne», concluyó.

Los números del consumo

El informe de Politikon Chaco reveló que las ventas nacionales totalizaron en mayo $2.50 billones, aunque descontando el efecto de la inflación el resultado fue una baja real del 0,7% respecto del mismo mes del año anterior.
La comparación mensual desestacionalizada mostró un incremento de apenas 0,9% frente a abril, dato que algunos analistas interpretan como una moderada estabilización del consumo. Sin embargo, el panorama provincial continúa siendo heterogéneo.
Mientras Neuquén, Río Negro y San Luis encabezaron las subas interanuales, el Chaco volvió a ubicarse entre las jurisdicciones con resultados negativos, con una caída del 5,5%.
El acumulado entre enero y mayo también cerró con signo negativo para la mayoría de las provincias, reflejando que el proceso de recuperación del consumo todavía aparece muy lejos de consolidarse.


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