Argentina-España: del exilio de Lángara a Di Stéfano, Maradona y Messi

Puede que Inglaterra le robara la pelota durante una hora, pero lo que nunca perdió Argentina fue la identidad. Primero, la resistencia a la derrota desde el primer minuto cuando Paredes con su entrada a Bellingham inició la estratagema colectiva de dejar un recado a cualquier inglés que fuera a una disputa. Luego vino la negativa a doblar la rodilla con un acoso y derribo liderado por Messi que le dio el 88% de posesión desde que Gordon estableció el 1-0 en el minuto 54. El zurdo Messi es hoy el máximo exponente del grueso cordón umbilical que une al fútbol argentino y al español desde principios del siglo XX. Llegó a España con 13 años y creció y se expandió al mundo desde el Barcelona. Cuatro generaciones de españoles le han visto en su esplendor y ahora contemplan sus emocionantes últimos coletazos en este Mundial.



