El hombre récord: a qué edad se retiraron las estrellas mundialistas que precedieron a Messi | Mundial 2026 de Fútbol

Prodigio atemporal, único en la historia, Lionel Messi es además hijo de su tiempo. El argentino de 39 años, que desafía a sus rivales y a las fronteras de la biología, convirtió ocho goles en los primeros cinco partidos de la Albiceleste en una Copa del Mundo en la que por primera vez ocho futbolistas superaron los 40 años, entre ellos Cristiano Ronaldo (41) y Luka Modric (40), una prolongación en las carreras deportivas extensible a otras disciplinas, como Novak Djokovic (39) demuestra en el tenis.
Lejos de los progresos en la preparación física, la alimentación y la medicina deportiva que los atletas aprovechan en la actualidad -y también víctimas de un fútbol que entonces era más violento-, atrás quedó una época en la que las trayectorias de los futbolistas en el máximo nivel finalizaban a los 30 años, a lo sumo a los 35, como les ocurrió a varias figuras y goleadores de los Mundiales.
Pelé, el único futbolista que ganó tres Copas del Mundo, jugó su cuarto y último Mundial en México 1970, cuando tenía 29 años. El brasileño se retiró de la selección de su país al año siguiente, en 1971. Si hubiera continuado jugando hasta la edad actual de Messi, 39, habría sido protagonista en al menos otras dos Copas del Mundo, las de Alemania Federal 1974 (con 33 años) y Argentina 1978 (con 37).

Diego Maradona, a su vez, se despidió de los Mundiales con 33 años, en Estados Unidos 1994, en lo que también significó su adiós a la Albiceleste. El 10 estiraría su carrera en clubes hasta sus 36, en 1997, pero ya lejos de la selección.

Al comienzo de las Copas del Mundo, la vida deportiva de los futbolistas parecía tan corta como la de una mariposa. El goleador de la primera edición, Uruguay 1930, fue el argentino Guillermo Stábile, que convirtió ocho tantos en cuatro partidos. Tenía 24 años y sería su única participación en la Albiceleste: nunca antes había jugado para la selección de su país y nunca más lo volvería a hacer, tampoco en ningún otro Mundial.
Algo parecido ocurriría con Just Fontaine en Suecia 1958, cuando consiguió un récord aún vigente, el de haber convertido la mayor cantidad de goles en un mismo Mundial: anotó 13 para Francia. Como Stábile, Fontaine tenía 24 años pero tampoco volvería a jugar otra Copa del Mundo. Su último partido para la selección francesa sería en 1960, a sus 27 años.
El alemán Gerd Müller, el goleador del Mundial 1974 jugado en su país, también se despidió de su selección demasiado joven y tras la Copa en la que fue una de sus figuras: tenía 28 años. Su último partido para la Mannschaft fue la final ante Países Bajos, cuando convirtió el gol del título. Tampoco el capitán del equipo, Franz Beckenabuer, que tenía la misma edad que Müller, 28, volvió a participar en un Mundial, aunque el defensor seguiría jugando en la selección hasta 1977, con 31 años, y luego continuaría en clubes de la liga de Estados Unidos hasta su retiro en 1983, con 36 años. De haber seguido con la camiseta alemana hasta la edad de Messi, Beckenbauer podría haber jugado otras dos Copas del Mundo, las de Argentina 1978 y España 1982.
A Johan Cruyff le bastó jugar un único Mundial, el de Alemania 1974, para dejar su nombre en la historia del torneo. Tenía 27 años. Países Bajos no había clasificado a las anteriores ediciones -solo participaban 16 selecciones- y el propio Cruyff renunciaría por motivos familiares al siguiente, en Argentina 1978, al que habría llegado con 31. Su último partido con la selección neerlandesa había sido en 1977, a sus 30 años. Ya para España 1982, la entonces Holanda no se clasificó. Cruyff se retiraría como jugador en 1984, con 37 años.

Su compatriota Marco Van Basten, aunque lejos del estatus de Cruyff -y víctima de una serie de lesiones que le impidieron continuar su carrera-, también jugó un único Mundial, el de Italia 1990, a sus 26 años. Casi de inmediato dejaría la selección, en 1992, con 27. A los pocos meses, con 28, abandonó el fútbol. En Italia 90 también se despidió de los Mundiales el goleador español Emilio Butragueño: tenía, apenas, 26 años. En México 1986 había sido el turno del francés Michel Platini: jugó su última Copa del Mundo con 30 años y se retiró del fútbol al final de la temporada siguiente, con 31.
Ya en este siglo, Ronaldinho se despidió de los Mundiales muy joven, cuando tenía 26 años, en Alemania 2006. Había sido campeón en su primera citación, en Corea del Sur-Japón 2002. Con la vigencia de Messi, el brasileño habría jugado otras tres Copas, en Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018. El ex Barcelona dejó de participar en la selección a sus 33 años, en 2013, y se retiró del fútbol con 35, en 2015.
Su compatriota Romario, campeón en Estados Unidos 1994, también se despidió demasiado pronto de los Mundiales: fue en ese mismo torneo, cuando tenía 28 años. Con la edad actual de Messi, 39, podría haber jugado tres Copas del Mundo más, hasta Alemania 2006. Dejó de de ser convocado a la selección a los 35 años, en 2001, aunque cuatro años después, ya con 39 en 2005, jugó un amistoso como homanaje de despedida. Se retiró del fútbol a los 41, en 2007.
Con tres años más que Ronaldinho y uno más que Romario, la relación entre Ronaldo y los Mundiales igualmente se terminó demasiado pronto, a sus 29, en Alemania 2006: el Fenómeno ya tenía el cuerpo herido de tantas lesiones y dejó de jugar para su selección al finalizar esa Copa del Mundo. Con la vigencia de Messi, Ronaldo podría haber jugado otras dos ediciones, hasta Brasil 2014. En 2011, con 34 años, se retiró del fútbol y en homenaje ingresó 15 minutos en un amistoso de Brasil.

También en Alemania 2006, Zinedine Zidane le puso punto final a su carrera, tanto en la selección francesa como en los clubes: tenía 34 años. También Andrés Iniesta se despidió de la selección española y de los Mundiales a esa misma edad, en Rusia 2018, aunque luego prolongó su carrera en clubes hasta los 40 años.
Messi, que este sábado enfrenta a Suiza por un lugar en las semifinales, también elude al tiempo.
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