De la Fuente siempre acierta: Los cambios en la sala de máquinas entre Fabián y Pedri dieron resultado | Mundial 2026 de Fútbol


Mikel Merino es mucho más que un revulsivo para Luis de la Fuente. Y lo sabía el seleccionador: sin ritmo competitivo después de haber superado en mayo una lesión que lo había tenido 115 días en la enfermería, el técnico apostó por el jugador del Arsenal. Incluso cuando sabía que llegaba sin ritmo a Estados Unidos, México y Canadá.
Merino le dio la razón al seleccionador. Saltó desde el banquillo para firmar el 1-0 ante Portugal en el descuento. Repitió la fórmula del gol contra Bélgica. También cuando el reloj agonizaba: en el minuto 88, dos después de haber saltado al campo, el jugador del Arsenal estuvo atento para pescar el rebote de Lammens (había reemplazado a Courtois) y firmar el 2-1. Un nuevo acierto de De la Fuente. Otro más después de haber apostado por el doble enroque entre Fabián Ruiz y Pedri.
Cuando parecía que había encontrado un once ideal, ese al que los entrenadores se acostumbran a aferrarse para fortalecer automatismos, sobre todo en torneos a cara o cruz como un Mundial, De la Fuente tocó el equipo. No movió mucho, en cualquier caso: un solo cambio, Fabián Ruiz por Pedri.
Es al centro del campo a lo que más vueltas le da De la Fuente. Comenzó con el tridente formado por Rodri, Fabián y Pedri ante Cabo Verde para quitar a Fabián y retrasar a Pedri en el duelo ante Arabia. El cambio favoreció la incorporación de Dani Olmo. La goleada de España ante la escuadra asiática no convenció al técnico: quitó a Olmo y colocó a Mikel Merino contra la física Uruguay. Pero, con la Roja clasificada para los dieciseisavos de final contra Austria, el preparador volvió al tridente formado por Rodri, Pedri y Dani Olmo. Lo repitió ante Portugal, en el mejor partido de España en el Mundial.
Algo, sin embargo, no le terminaba de convencer al seleccionador. La función entre Rodri y Pedri en el eje del centro del campo no fluía. Y De la Fuente, que no se ata a nadie, o a casi nadie (a Rodri no lo mueve nadie), volvió a su idea original: Fabián Ruiz con Rodri en la medular. Justamente la pareja que le había dado la cuarta Eurocopa a España en Alemania 2024. En la Euro, sin embargo, Pedri era quien los acompañaba en el centro del campo. Lo hacía, en cualquier caso, como mediapunta. Pero a Pedri lo rompió Toni Kroos en los cuartos de final tras una dura entrada y Olmo se instaló en el callejón del 10 hasta levantar la copa en Berlín.
Justamente el mediocampo formado por Rodri, Fabián y Olmo volvía a juntarse dos años después ante Bélgica en Los Ángeles. El regreso al pasado de De la Fuente, de entrada, cuajó. Fabián Ruiz abrió el marcador y España dominaba a Bélgica. De hecho, los muchachos de Rudi García solo se asomaron al área de Unai Simón en el empate de De Ketelaere.
Pero De la Fuente seguía dándole vueltas. Y no tardó en meter mano: Pedri reemplazó a Fabián en el minuto 55. Fue el segundo cambio más rápido que realizó el seleccionador en el Mundial. El primero, solo por precaución, fue cuando había quitado a Lamine en el descanso ante Arabia, cuando España ya controlaba el marcador.
Con Pedri en el campo, España pasó de controlar el cuero en un 64% a hacerlo en un 74%. No cambió demasiado la presencia en el área: nueve remates en el primer tiempo, ocho en el segundo. Pero si con Pedri solo no podía romper a Bélgica, De la Fuente tenía otro plan. El que ya sabe que le funciona. Y Merino apareció para volver a meter a España en una semifinal. La segunda de su historia. La anterior fue, nada menos, que en Sudáfrica 2010.
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