«Las pymes pagarán los impuestos que las grandes inversiones no»

El presidente de la Unión Industrial del Chaco (Uich), Aldo Kastón, expresó fuertes cuestionamientos a la media sanción del denominado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Súper Rigi) y sostuvo que la iniciativa profundiza las desigualdades entre las grandes inversiones y las pequeñas y medianas empresas argentinas.
El dirigente industrial consideró que el esquema no tendrá impacto positivo para el desarrollo productivo del Chaco, advirtió que favorecerá principalmente a proyectos mineros y alertó sobre las consecuencias fiscales y económicas que podría generar para el resto del sector privado.
Kastón, en contacto con Radio Libertad remarcó que las industrias chaqueñas se encuentran muy lejos de poder acceder a los beneficios contemplados por el proyecto debido a la magnitud de las inversiones exigidas. En ese contexto, recordó que desde el debate del Rigi original la entidad viene reclamando herramientas específicas para las pequeñas industrias y para las economías regionales.
«En ese nivel es imposible», afirmó al ser consultado sobre la posibilidad de que alguna empresa chaqueña pueda acceder al nuevo esquema de incentivos.
El dirigente aclaró que la postura de la Unión nunca estuvo dirigida a rechazar las inversiones, sino a reclamar que esas iniciativas también generen beneficios concretos para las empresas nacionales y locales. «No estábamos en contra de las grandes inversiones. Lo que nosotros planteábamos era que esas inversiones también nos beneficiaran a nosotros», sostuvo.
Kastón explicó que el alcance del nuevo régimen deja prácticamente excluidas a las industrias chaqueñas debido a que los proyectos contemplados demandan inversiones cercanas a los USD1.000 millones y están orientados principalmente al sector minero.
«El problema es que ese tipo de inversiones a nosotros no nos va a llegar porque están puramente enfocadas a la minería. Nosotros no tenemos minería y por eso reclamábamos alguna situación especial para nuestras industrias», manifestó.
Reservado para grandes capitales
El titular de la Uich consideró que el nuevo régimen responde a una lógica diseñada exclusivamente para atraer grandes capitales internacionales y señaló que, incluso dentro del país, son muy pocas las empresas capaces de afrontar inversiones de semejante magnitud.
«Estamos hablando de una base de mil millones de dólares. Imagino que tampoco debe haber demasiadas empresas argentinas capaces de invertir semejante cantidad de capital», afirmó.
Sin embargo, aclaró que el principal cuestionamiento no radica únicamente en el monto de las inversiones sino en las ventajas tributarias que recibirán esos emprendimientos y en el impacto que ello tendrá sobre el resto del sistema productivo.
«Si alguien puede invertir esa cantidad está bien que lo haga. El problema más importante es que nadie habla de lo que no va a haber sobre esos mil millones de dólares de inversión», sostuvo. Para Kastón, la discusión debe centrarse en el costo fiscal que implican las exenciones previstas en el régimen.
«Las pymes vamos a pagar los impuestos que ellos no pagan. Ellos se llevan toda la extracción que pueden porque para eso está pensado el régimen y nosotros seguimos sosteniendo con nuestros impuestos al Estado argentino», afirmó.
En esa línea, consideró que allí reside uno de los principales aspectos que deberían debatirse antes de avanzar con la aprobación definitiva del proyecto.
«Ahí está la verdadera discusión del Rigi y del Súper Rigi. Nosotros quisiéramos tener las mismas condiciones que ellos», expresó.
economías regionales
Kastón también cuestionó que el nuevo régimen elimine, en los hechos, la posibilidad de que las grandes inversiones generen un efecto multiplicador sobre las economías locales.
Asimismo, recordó que durante la discusión del primer Rigi uno de los argumentos oficiales era que las grandes empresas contratarían proveedores nacionales, utilizarían mano de obra local y dinamizarían el desarrollo regional. «Se decía que las industrias locales iban a poder abastecer a esas grandes empresas que llegaban a instalarse. Ese era uno de los fundamentos», recordó.
Sin embargo, sostuvo que las modificaciones introducidas en el nuevo régimen cambian completamente esa lógica. «Ahora les permiten venir con todo. Van a traer hasta empleados de afuera», cuestionó.
Según explicó, las inversiones contempladas incluso podrían desarrollar infraestructura completamente prefabricada, reduciendo al mínimo la contratación de bienes y servicios nacionales.
«Se habla de viviendas prefabricadas, de módulos armados, de traer absolutamente todo. Instalan la explotación, terminan el proyecto y después se van», indicó.
Para el dirigente industrial, esa modalidad evidencia que el esquema responde exclusivamente a un criterio extractivo sin generar valor agregado para las regiones donde se desarrollen los emprendimientos. «Lo que vemos es que es absolutamente extractivo. Se van a llevar todo y no van a dejar nada. Va a quedar tierra arrasada para nosotros», sostuvo.
Por otro lado, Kastón añadió que un país con abundantes recursos naturales debería negociar condiciones mucho más favorables para garantizar beneficios duraderos para su economía. «Nosotros somos los dueños del espacio, de la tierra y de las riquezas. No tenemos por qué estar regalando todo para que después acá no quede nada», afirmó.
Gobernar para
los argentinos
Durante su análisis, el presidente de la Unión también vinculó el debate del Súper Rigi con el rumbo general de la política económica nacional.
A su entender, cualquier estrategia destinada a captar inversiones extranjeras debe priorizar los intereses del país y generar beneficios concretos para la producción nacional. «Cada gobierno que asume tiene que gobernar para el Estado argentino y para la gente, no para afuera», sostuvo.
Asimismo, opinó que las relaciones internacionales deberían orientarse a establecer acuerdos que fortalezcan la industria nacional en lugar de otorgar ventajas unilaterales. «Con los países aliados hay que hacer convenios que beneficien a la Argentina y a su gente, no regalar todo bajo el argumento de que somos socios estratégicos», finalizó.
La industria nacional, en retroceso
Más allá de las críticas al Súper Rigi, Aldo Kastón trazó un panorama preocupante sobre la actualidad de la industria argentina y aseguró que la recuperación económica prometida por el gobierno nacional aún no se refleja en la producción ni en el empleo. «Lamentablemente la industria nacional se está yendo a los caños», afirmó.
Además, sostuvo que la actividad continúa mostrando caídas tanto mensuales como interanuales y advirtió que siguen cerrando más empresas de las que logran abrir. «Esa famosa ‘luz al final del túnel’ de la que tanto se habló nunca llegó», expresó, al tiempo que señaló que las inversiones privadas no alcanzan para revertir la tendencia. «Cierran más empresas de las que abren y el saldo sigue siendo absolutamente negativo», agregó.
Un escenario complejo
Al referirse a la realidad provincial, Kastón indicó que el Chaco no escapa al contexto nacional y que las medidas adoptadas por el gobierno provincial resultan insuficientes frente a la política económica nacional. «No somos una isla. Estamos dentro de un esquema nacional que nos agobia», sostuvo.
No obstante, valoró la reducción de algunos impuestos provinciales y recordó que la Uich acompañó esas iniciativas, aunque aclaró que «no alcanza con las medidas que pueda tomar una provincia cuando las decisiones que afectan a la actividad son nacionales».
Kastón identificó a la retracción del consumo como el principal problema que enfrenta actualmente el sector productivo. «La gran cuestión es que no hay consumo. Dejamos de vender y, como consecuencia, dejamos de producir», explicó.
En ese contexto, advirtió que muchas empresas terminan acumulando deudas impositivas y financieras que hacen prácticamente imposible su recuperación. «Una empresa que cierra ya no tiene recuperación. Es inviable volver a empezar después de todo lo que queda encima», afirmó.
Pedido de medidas de emergencia
El dirigente recordó que la Unión Industrial del Chaco viene reclamando medidas extraordinarias para asistir a las pymes y aseguró que esos planteos fueron presentados tanto en el Parlamento del Norte Grande como en el Congreso Nacional y en la Legislatura provincial.
«Hemos pedido una situación de emergencia o alguna herramienta similar que nos permita paliar este momento mientras esperamos la reactivación económica», sostuvo.
Asimismo, reconoció que la entidad mantiene una postura crítica frente a las políticas nacionales. «No estamos conformes con estas medidas», afirmó.
Para Kastón, el desafío no pasa por rechazar las grandes inversiones, sino por generar condiciones que también favorezcan a las pequeñas y medianas empresas y permitan fortalecer la producción nacional, el empleo y el desarrollo de las economías regionales.
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