Provinciales

Levantaron el acampe wichí en Nueva Pompeya tras acuerdo con el Gobierno

Las comunidades wichí que mantenían un acampe sobre el acceso a Misión Nueva Pompeya resolvieron levantar la medida de fuerza luego de alcanzar un acuerdo con funcionarios del gobierno provincial. La decisión fue adoptada durante una asamblea realizada el domingo, tras la firma de un Acta de Compromiso de Asistencia Inmediata que contempla una serie de respuestas a los reclamos planteados por los manifestantes.
La protesta había comenzado a principios de junio y se extendió durante 16 días en el ingreso a la localidad considerada el corazón de El Impenetrable chaqueño.
Allí, representantes de distintas comunidades denunciaron una situación de extrema vulnerabilidad social y sanitaria, caracterizada por la falta de alimentos, agua potable, atención médica y políticas públicas destinadas a los pueblos originarios.
La resolución del conflicto llegó luego de una reunión encabezada por el ministro de Desarrollo Humano, Diego Gutiérrez, y el subsecretario de Trabajo, Sebastián Lazzarini, quienes viajaron hasta Nueva Pompeya para dialogar con los delegados elegidos por la asamblea del acampe.
El encuentro permitió avanzar en un documento consensuado que posteriormente fue revisado por ambas partes y ratificado por los manifestantes, quienes finalmente decidieron levantar la protesta aunque aclararon que permanecerán en estado de alerta para garantizar el cumplimiento efectivo de los compromisos asumidos.

la crisis de El Impenetrable
El acampe se había convertido en una de las expresiones más visibles del malestar social que atraviesan numerosas comunidades originarias del norte chaqueño.
Desde el inicio de la protesta, los referentes denunciaron lo que definieron como un «genocidio silencioso», vinculado a la falta de respuestas estatales frente a problemas estructurales que afectan a miles de habitantes de El Impenetrable.
Las comunidades sostuvieron que la situación se agravó en los últimos meses debido a las dificultades para acceder a alimentos, agua potable, atención médica y programas de asistencia social.
La protesta logró reunir a representantes de distintas localidades y parajes de la región, además de dirigentes comunitarios, caciques, pastores, organizaciones sociales, referentes religiosos y familias enteras que decidieron permanecer a la vera de la ruta para visibilizar sus reclamos.
Con el paso de los días, la medida fue sumando apoyos de organizaciones campesinas, movimientos sociales, sindicatos, cooperativas e iglesias, que coincidieron en señalar la necesidad de una respuesta urgente por parte del Estado.

La negociación
La instancia de diálogo se concretó el sábado al mediodía en la Municipalidad de Misión Nueva Pompeya.
Allí participaron más de veinte delegados elegidos por la asamblea del acampe, junto a dirigentes comunitarios, referentes religiosos y representantes de distintos sectores involucrados en la protesta.
Durante varias horas se analizaron los puntos incluidos en el petitorio que había sido presentado al Gobierno provincial el 8 de junio por intermedio de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Cámara de Diputados.
Según explicaron los delegados, la discusión se centró principalmente en la recuperación de los merenderos eliminados, el funcionamiento de los comedores escolares, la implementación de operativos sanitarios en todo El Impenetrable, la provisión de agua potable, el apoyo a la producción y la regularización de los territorios comunitarios.
Luego de una primera ronda de conversaciones, los funcionarios elaboraron un borrador de acuerdo que fue sometido al análisis de la asamblea.
Posteriormente se realizaron observaciones y modificaciones hasta alcanzar una redacción consensuada.
El documento final fue intercambiado entre las partes durante la madrugada y finalmente ratificado por los manifestantes en una nueva asamblea realizada durante la mañana del domingo.

Los puntos
del acuerdo
Uno de los aspectos más importantes del entendimiento alcanzado estuvo relacionado con la asistencia alimentaria.
Las comunidades reclamaban desde el inicio del conflicto la restitución de merenderos y una mejora en el funcionamiento de los comedores escolares, considerados fundamentales para cientos de niños y familias de la región.
También se incorporó el compromiso de impulsar operativos sanitarios que recorran periódicamente las comunidades de El Impenetrable, una demanda que surgió ante las dificultades para acceder a médicos, medicamentos y atención especializada.
Otro de los puntos destacados fue la provisión de agua potable, un problema histórico en amplias zonas del norte provincial que suele agravarse durante determinadas épocas del año.
Asimismo, el acuerdo incluyó compromisos vinculados con programas de apoyo a la producción comunitaria y el avance de políticas destinadas a la regularización de la propiedad comunitaria indígena.
Para los delegados, estos temas forman parte de una agenda histórica de reivindicaciones que excede la coyuntura actual y que requiere soluciones de largo plazo.

El balance
Tras la decisión de levantar el acampe, los participantes realizaron un balance de la experiencia y destacaron la unidad lograda durante más de dos semanas de permanencia en el lugar.
En un documento difundido al finalizar la protesta, los delegados señalaron que el acuerdo alcanzado representó una conquista colectiva obtenida mediante la organización y la perseverancia.
«Hubo alegría por haber hecho escuchar la voz desde lo más profundo de El Impenetrable, resistido las presiones para levantar, los intentos de división y haber mantenido con firmeza la unidad», expresaron.
Los referentes también remarcaron que la movilización permitió instalar en la agenda pública problemas que afectan desde hace años a las comunidades indígenas de la región.
Asimismo, destacaron la solidaridad recibida por parte de distintos sectores sociales durante los días de protesta.
«Es un gran triunfo, con las sufridas mujeres al frente. Volveremos a nuestras localidades y parajes para organizar la puesta en marcha urgente de lo logrado en dura lucha», sostuvieron los delegados.

Comisión de Pueblos Indígenas
Durante el cierre de la protesta, las comunidades realizaron un reconocimiento especial a la Comisión de Pueblos Indígenas de la Legislatura chaqueña.
Los delegados destacaron el acompañamiento brindado por los integrantes de ese espacio parlamentario, quienes participaron de reuniones previas en territorio y colaboraron con la presentación formal del petitorio ante el Gobierno provincial.
«Un reconocimiento particular a la Comisión de Pueblos Indígenas del Poder Legislativo del Chaco, en las personas de las diputadas María Luisa Chomiak, Gladys González y el diputado Rodolfo Schwartz», expresaron.
Según señalaron, los legisladores escucharon de primera mano la situación planteada por las comunidades y facilitaron la llegada de los reclamos a las autoridades provinciales.

La solidaridad
Durante los 16 días de permanencia en el acceso a Nueva Pompeya, la organización cotidiana dependió en gran medida de la ayuda solidaria.Las comunidades instalaron ollas populares para garantizar la alimentación de cientos de personas que participaban de la protesta.
Delegados y referentes destacaron la colaboración de vecinos, organizaciones sociales, iglesias y particulares que aportaron alimentos, ropa y distintos recursos para sostener la medida.
«Un agradecimiento a todos los que colaboraron con alimentos y aportes solidarios para sostener las ollas para más de 250 personas durante 16 días de acampe», manifestaron.
La solidaridad también llegó desde distintos puntos de la provincia y permitió sostener una protesta que, con el paso de los días, fue creciendo en cantidad de participantes.


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