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tras más de cuarenta días de encierro, los pasajeros de EEUU pudieron volver a sus casas

Los últimos ocho estadounidenses que pasaron 42 días en una unidad especializada de cuarentena hospitalaria tras la exposición a un inusual brote de hantavirus en un crucero que mató a tres personas han salido de las instalaciones en Nebraska.

Funcionarios del Departamento de Salud de Estados Unidos (HHS) confirmaron el lunes el fin de la cuarentena.

“Mediante una estrecha colaboración entre socios federales, estatales y locales, el HHS ayudó a proteger al pueblo estadounidense, contener riesgos potenciales y llevar este esfuerzo de respuesta a una conclusión exitosa”, dijo la portavoz del HHS, Emily Hilliard, en un correo electrónico.

Más de 120 personas de varias nacionalidades fueron evacuadas del MV Hondius en las Islas Canarias de España a principios de mayo, incluidos los 18 estadounidenses que terminaron en la Unidad Nacional de Cuarentena en Omaha.

Además de esas personas evacuadas por expertos médicos con trajes de protección completos, al menos otros 30 pasajeros se bajaron del barco antes de que se documentara el brote. Entre ellos había siete estadounidenses, a quienes se les permitió vigilar en casa la aparición de cualquier síntoma. Cuando el barco finalmente atracó en los Países Bajos, 25 miembros de la tripulación y dos integrantes del personal médico estaban a bordo y tuvieron que guardar cuarentena.

Los pasajeros desembarcan del crucero MV Hondius, afectado por el hantavirus, en el puerto de Granadilla, en Tenerife, Islas Canarias, España, el domingo 10 de mayo de 2026. Foto AP

La Organización Mundial de la Salud no respondió el lunes a preguntas sobre el estado de todas las demás personas que tuvieron que hacer cuarentena en todo el mundo. Se identificó un total de 13 casos del virus, incluidos los tres que murieron, entre personas que estaban en el barco.

La mayoría de los estadounidenses regresó a casa, pero algunos se vieron obligados a hacer cuarentena

Una de las pasajeras estadounidenses, Angela Perryman, había sido retenida contra su voluntad y en contra de la recomendación de un experto médico del gobierno. Señaló en una entrevista el lunes que a los pasajeros se les dijo que el periodo de monitoreo de la cuarentena terminaba el domingo a las 2 de la tarde. Ella salió en un vuelo esa noche. Otros salían en vuelos el lunes, indicó.

“Nos mantuvieron encerrados en nuestras habitaciones hasta la 1:55. Y a las 2 en punto, ‘OK, bueno, todos salgan caminando y vayan a casa’”, dijo Perryman, hablando desde su casa en Florida.

Algunos pasaron la noche en otro lugar de Omaha, pero Perryman presionó para tomar un vuelo a casa esa misma noche. El gobierno pagó los vuelos, afirmó.

Siete de los últimos pacientes que quedaban permanecieron allí de manera voluntaria, pero Perryman fue obligada a quedarse como resultado de una controvertida orden de cuarentena que fue considerada innecesaria incluso por algunos funcionarios de salud.

El personal se prepara para la limpieza del crucero MV Hondius tras su llegada al puerto de Rotterdam, Países Bajos, el 19 de mayo de 2026. Foto EFE / Jeffrey Groeneweg

Perryman y otras siete personas pasaron seis semanas en la Unidad Nacional de Cuarentena del Centro Médico de la Universidad de Nebraska. Ese periodo de monitoreo se estableció porque, en brotes anteriores, los síntomas del hantavirus han tardado hasta 42 días en aparecer. No se informó que ninguno desarrollara la enfermedad. Los siete permanecieron allí voluntariamente, pero Perryman fue obligada a quedarse como resultado de la controvertida orden de cuarentena.

A otros diez que estaban en las instalaciones se les permitió salir antes bajo un acuerdo de que serían monitoreados de cerca en sus estados de origen.

El origen del brote

Los pasajeros estaban en un crucero neerlandés, el MV Hondius, que viajaba por el Atlántico Sur y que se convirtió en el escenario de un brote de hantavirus que mató a tres personas, incluida una pareja de holandeses que, según creen los funcionarios de salud, fue la primera en quedar expuesta al virus mientras visitaba Sudamérica.

Los hantavirus suelen propagarse cuando las personas inhalan residuos contaminados de excrementos de roedores, pero el hantavirus que causó el brote, llamado virus Andes, podría ser capaz de transmitirse entre personas en casos raros, según los funcionarios de salud.

Unos 25 estadounidenses estaban en el barco, incluidos alrededor de siete que desembarcaron en abril y 18 que permanecieron a bordo. Dieciséis fueron evacuados a la unidad de cuarentena de Nebraska en Omaha el 11 de mayo, y otros dos estadounidenses se les unieron unos días después.

Vista aérea de personas con ropa protectora a bordo del crucero MV Hondius tras su llegada al puerto de Rotterdam, Países Bajos, el 18 de mayo de 2026. Foto EFE/ Peter Lipton

Los pasajeros disfrutaron de la hospitalidad de Nebraska Durante la estancia de los pasajeros, restaurantes locales de Omaha y camiones de comida les entregaron comidas especiales para que las disfrutaran casi a diario. Y, en ocasiones, las enfermeras iban a Starbucks para llevarles algunas de sus bebidas favoritas.

Las habitaciones en las que se alojaron son como habitaciones de hotel equipadas con escritorio, televisión, conexión a internet y equipo de ejercicio para ayudarles a pasar el tiempo.

Uno de los pasajeros, Jake Rosmarin, publicó el lunes por la mañana un video de “Por fin vuelvo a casa” en el que se le veía salir de su habitación en el centro de cuarentena, cargando dos maletas y una mochila, y apagando las luces mientras salía por la puerta. Más tarde el lunes, publicó un video del horizonte de Omaha grabado desde la ventana de su avión mientras se dirigía a casa con su prometida en Boston y su familia.

Rosmarin, quien es bloguero de viajes, publicó el domingo un video entre lágrimas en el que agradecía al personal de la unidad de cuarentena, a la comunidad de Omaha y a su familia y amigos que lo ayudaron a sobrellevar la cuarentena.

“Quiero agradecer a la comunidad de Omaha, Nebraska, por recibirnos con los brazos abiertos y mostrarnos una amabilidad y generosidad totales. Y un gran agradecimiento a todos ustedes que me han ayudado a superar esto porque realmente no sé si habría sido tan fácil sin el apoyo de desconocidos”, señaló mientras llevaba una sudadera de los Huskers de Nebraska que alguien le envió.

Florida no aceptó monitorear a una pasajera las 24 horas

Perryman tuvo una visión más sombría. Fue obligada a quedarse después de que funcionarios de Florida rechazaron una exigencia federal de que el estado le proporcionara vigilancia las 24 horas si regresaba a casa. Esto, aun cuando, según ella, ya habían empezado a hacer arreglos de viaje para los pasajeros semanas antes.

“En ese momento, nadie esperaba realmente que alguien se enfermara”, comentó. “Todo el mundo era muy consciente de que todos íbamos a volver a casa en vuelos comerciales”.

Calificó la cuarentena de seis semanas como “un truco político”.


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