Deportes

El Madrid salva la eliminatoria con un triunfo de récord en Tenerife | Baloncesto | Deportes


El Real Madrid se rehízo del traspié del primer partido en el Movistar Arena e igualó la serie (1-1) con un triunfo incontestable (83-118) que le permite batir su récord de anotación (116 puntos) en unos playoffs. Su rival, La Laguna Tenerife se sintió incapaz de competir durante 40 minutos con una evidente inferioridad física, prácticamente sin pívots, ante una plantilla tan poderosa como la blanca. El equipo de Sergio Scariolo corta una racha de seis derrotas seguidas en la Liga ACB y consigue llevar la eliminatoria al tercer y decisivo partido, el próximo sábado (18 horas, DAZN), nuevamente a Madrid.

La Laguna Tenerife abrió el Santiago Martín con la ilusión de alcanzar las semifinales de la Liga ACB y, de paso, eliminar al Real Madrid. Durante el primer cuarto estuvo en la pelea, pero el conjunto blanco, poco a poco, fue atornillando a su rival. La falta de pívots del conjunto isleño, que no fue decisiva en el primer partido, cuando los de Txus Vidorreta vencieron en el Movistar Arena, acabó siendo determinante en el segundo. La diferencia física entre los dos equipos fue más evidente en este asalto que aprovechó el Real Madrid para equilibrar la serie. El Real Madrid no conseguía atacar con fluidez al principio y en defensa sufría algunos despistes que el Tenerife aprovechaba para castigarle con un inspirado Patty Mills a la cabeza.

Al equipo de Vidorreta siempre le sienta bien la sabiduría de Marcelinho Huertas, pero el brasileño parece haber llegado el final de esta temporada muy justo de fuerzas. Tampoco anda sobrado Facundo Campazzo, el faro del Madrid durante todo el curso, al que le falta algo de chispa. Y los dos bloques son inevitablemente peores sin Edy Tavares ni Giorgi Shermadini, sus vigas maestras. La diferencia está en que Sergio Scariolo tiene más recursos a su espalda. Y lo mismo se apoya en Mario Hezonja, desequilibrante por fuera y por dentro, que en Sergio Llull, que un día es un convidado de piedra y, al siguiente, un escolta que marca diferencias. Patti Mills iba tirando del Tenerife, pero el Madrid cerró el segundo cuarto (45-51) con una ‘mandarina’ con la firma de Llull, todo un clásico de nuestro baloncesto. Doornekamp, su defensor, no pudo hacer otra cosa que echarse a reír mientras zarandeaba de forma amistosa a su rival, especialista en estas canastas con el sonido de la bocina de fondo.

El Tenerife logró salir airoso del primer partido con un gran trabajo coral y el acierto de Jaime Fernández, que anotó 17 puntos en el último cuarto. Tuvo mérito triunfar lejos de su afición con un juego interior tan esquelético. Pero en el segundo encuentro fueron mucho mas evidentes su carencias y, a medida que las capacidades físicas de los anfitriones fueron decayendo, el Madrid fue ampliando la diferencia hasta alcanzar los 22 puntos de margen (59-81). Una ventaja que liquidó la fe de la entusiasta hinchada tinerfeña. El tercer cuarto fue determinante. El Real Madrid cogió esa inercia que le convierte en un equipo difícil de parar y sumó 34 puntos en el tercer parcial, 64 si se suman el segundo y el tercer cuarto. Un ritmo anotador excesivo para el Tenerife, que también perdía en la lucha por el rebote. Todo eso hizo que fuera apagándose lentamente ante un rival en el que Hezonja (20 puntos y siete rebotes), otra vez brillante, imponía su ley.


Source link

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba