La última reverencia de Alexia Putellas ante su Barça | Fútbol | Deportes


Sus compañeras formaron un pasillo. La afición presente en el Estadi Johan Cruyff (5.428 espectadores) en el encuentro ante la Real Sociedad, la última vez que veía a su capitana, se levantó a aplaudir. Y Alexia Putellas, en su último partido con el Barça, le devolvió el cariño y ofreció su última reverencia. Porque, aunque el Barcelona se rinda ante su legado, Alexia, su reina, siempre se inclinará ante su gente.
“Nómes hi ha una reina, Alexia Putellas (Solo hay una reina, Alexia Putellas)”, no dejaron de cantarle. Tras las lágrimas del acto institucional matutino en el Camp Nou, ahora también le acompañaba una sonrisa. Besó el escudo, saludó a compañeras y rivales, y se fundió en un abrazo con Patri Guijarro y todo el banquillo en la banda. Se despidió como siempre quiso: sobre el césped entregando su mejor versión 508 encuentros después.
Tras el partido, un 2-1 favorable al Barça con goles de Claudia Pina y Aitana Bonmatí que quedó en segundo plano, la grada desplegó una pancarta: “Las leyendas no se marchan nunca. Gracias por tanto”. Y micrófono en mano, de nuevo, la capitana dijo adiós. Esta vez se despidió de su afición. “Ahora me quiero dirigir a vosotros. Muchísimas gracias de todo corazón por creer desde el inicio. Todo tiene un principio y un final, pero el camino ha sido precioso. Hemos vivido noches increíbles, que serán imborrables en mi mente”, confesó. Para evitar la tristeza, lo último que hizo fue entornar el cántico “Un dia de partit” junto a los aficionados, procedido de un corro con sus compañeras, que la mantearon. Terminó de decir adiós con una vuelta de honor a todo el estadio, aplaudiendo a los presentes durante una ovación eterna mientras sus compañeras permanecían en el centro del campo.
No fue la única despedida. También fue la de Ona Batlle que, aunque el club no ha hecho oficial su salida, se marchará al Arsenal después de tres temporadas en el Barça, tal y como avanzó The Athletic. Sus compañeras le hicieron un pasillo, y se abrazó efusivamente a ellas y al staff. Mismo procedimiento para Mapi León, aún sin anuncio de su adiós, pero que pondrá rumbo al London City Lionesses —mismo equipo que tienta a Alexia—, según Sport. La aragonesa, que llegó en 2017 desde el Atlético de Madrid como la primera futbolista española por la que se pagaba un traspaso, salió del campo entre lágrimas y coreada con fuerza por la afición. Ambas también fueron manteadas después del encuentro por sus compañeras de equipo.
Ante la afición, habló también, brevemente, Pere Romeu: “Lo más importante hoy era poder celebrar este póquer de títulos con todos vosotros. Queríamos agradeceros todo el apoyo, sois parte fundamental de este proyecto. Confiad en nosotros, seguiremos dando guerra”, les pidió.
Confa él en el futuro del equipo, en las jóvenes. Y ahora se cierra el telón para Alexia en su última función.
Source link


