Masters de Madrid 2026: La pista del Bernabéu, promoción y poco más: los tenistas eligen la Caja Mágica | Tenis | Deportes

El 23 de abril, el Real Madrid y el Mutua Madrid Open publicitaron de forma orquestada la instalación de una pista de tenis en el interior del Santiago Bernabéu. El club presidido por Florentino Pérez y el torneo —que se ha celebrado durante estas dos últimas semanas y finalizará este domingo— publicaron por medio de sus respectivos canales una secuencia de fotos y vídeos en los que se entremezclaban varias figuras del tenis y el fútbol, además de una escena de alta carga simbólica con el dirigente blanco subido a lo alto de una silla, ejerciendo de juez. Entre risas, Rafael Nadal, Jannik Sinner o Iga Swiatek jugueteaban con los Jude Bellingham, Thibaut Courtois o Linda Caicedo.
Ocho días después, el departamento de comunicación del torneo —el de catalogación más alta en España— publicó un mensaje en el que decía: “¡Eso es todo, amigos! Las estrellas han disfrutado de unos días espectaculares en la pista de entrenamiento del Estadio Bernabéu”. La secuencia, sin embargo, demuestra que ni la escena del lanzamiento se trataba de un entrenamiento ni en las jornadas posteriores los tenistas de primera línea recurrieron al hogar del Real Madrid para ejercitarse. Ni Sinner, uno de los protagonistas de la campaña, ni la actual socia en la cúspide de su deporte, Aryna Sabalenka, se han dejado ver estos días sobre la pista por la que sí han optado aquellos jugadores y jugadoras que, futboleros ellos y ellas, ansiaban una foto para el recuerdo.
Según ha podido saber este periódico, han desfilado por allí profesionales como Zizou Bergs (44º), Jesper de Jong (109º), Aleksandar Kovacevic (97º), Zsombor Piros (148º), Leylah Fernández (25ª), Pablo Llamas (145º), Benjamín Winter-López (211º) o la semifinalista Hailey Baptiste (32ª), y doblistas como Marcel Granollers y Horacio Zeballos (hasta hace seis días, primeros del mundo), Eri Hozumi y Fang-Shieng Wu, Jiang Xinyu y Xu Yifan o David Pel y Sander Arends. El argentino Tomás Martín Etcheverry (29º) lo hizo, por ejemplo, dos días después de haber caído en el cuadro individual.
“Me gustaría que lo hubieran planteado antes del torneo, pero ahora siento que la superficie es un poco diferente a la de la Caja Mágica. Además, es un estadio enorme [unos 70.000 asientos más] y todo está cubierto. Me gustaría enfocarme en el tenis y no en esas cosas”, adujo Sabalenka, haciendo la bielorrusa hincapié en la diferencia conceptual entre un marco y otro. Nada que ver la Caja Mágica de San Fermín con el renovado Bernabéu de La Castellana, escenarios radicalmente distintos en un deporte en el que cada matiz cuenta. “No tengo planeado entrenar ahí, lo haré aquí”, señaló Sinner. Misma elección por parte de un exnúmero uno, el ruso Daniil Medvedev: “Existe el riesgo de que el bote sea diferente o de que la superficie cambie, y no estoy preparado. Prefiero centrarme en el torneo”.
Nadal, el ‘padrino’
La gran mayoría de los tenistas han optado por la instalación original, aunque algunos coinciden en que de haber tenido algo más de margen, tal vez hubieran probado la experiencia. No Alejandro Davidovich, 23º del mundo. “Sé que la pista está ahí, pero no tengo intención de ir. Al final, aquí tenemos de todo y tampoco quiero sentir como que estoy fuera del torneo. Me gusta sentir que estoy aquí [la Caja Mágica], aunque no juegue”, razonó el malagueño, mientras la organización del torneo explicaba que la propuesta era una acción en la línea de “hacer cosas distintas e innovadoras”, y que el Bernabéu en ningún caso es un “sustituto” del enclave oficial del torneo, sino “una opción adicional y voluntaria que”, recalca Feliciano López, “suma, no resta”.

El toledano, codirector del Mutua Madrid Open junto con Garbiñe Muguruza, defiende que la iniciativa no altera “en absoluto la base del evento”, inaugurado en 2002 y que en la próxima edición cumplirá 25 años. Rafael Nadal, presente el día de la presentación, lo ganó cinco veces —más que nadie, por primera vez en 2005 y la última en 2017— y apadrinó el acto del pasado día 23, peloteando con su hijo de 3 años y posando con el presidente Pérez, de 79. “Ha sido muy especial disfrutar de esta pista única”, señaló el mallorquín, devoto madridista y que de vez en cuando presencia los partidos de su equipo desde el palco del Bernabéu junto a su padre, también acérrimo seguidor.
Como Nadal y Carlos Alcaraz, el último talento del tenis español, Rafael Jódar, también es hincha del Real Madrid y no quiso dejar escapar la oportunidad de pelotear en el estadio de la mano de su amigo y sparring (profesional) Alejandro García Cenzano. Eso sí, dos días después de que hubiera sido eliminado por Sinner. El de Leganés, de 19 años, prefirió la Caja Mágica y el Club de Tenis Chamartín para ir preparándose durante el torneo. En todo caso, el experimento parece haber satisfecho a las partes, interesadas en exhibir sus respectivos activos: unos, la multifuncionalidad de una infraestructura cuya remodelación ha costado al menos 1.400 millones de euros y otros, la llamada anual de la cita que reúne a las mejores raquetas en la capital española.
Source link



