Norris emerge en el aguacero del GP de Brasil | Fórmula 1 | Deportes


Ya tenía razón Bernie Ecclestone, el antiguo patrón de la Fórmula 1, cuando amenazaba con mojar los circuitos a propósito y de forma aleatoria para alterar las carreras y las cronometradas más previsibles. Por más estrambótica que parezca la idea del octogenario ejecutivo, jornadas como la de este sábado en Interlagos no dejan de darle cierta razón. La tormenta que se concentró en el cielo del trazado brasileño a punto estuvo de cancelar la cronometrada y trasladarla al domingo, aunque una hora y media después de arrancar y tener que parar, los comisarios de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) detectaron una ventana en el radar que hacía posible intentar ordenar los coches normalmente para la parrilla de este domingo (18.00 horas, Dazn).
Con Kimi Antonelli coronado campeón desde el domingo pasado, en México, los valientes que terminaron empapados como pollos en las gradas tuvieron su recompensa. Gracias al agua vieron cosas inverosímiles en condiciones normales. Una de ellas, la que llevó a Fernando Alonso a meterse por primera vez en la eliminatoria definitiva (Q3), dado que las evidentes deficiencias de su Aston Martin quedaron camufladas en unas condiciones tan extremas como las que se dieron en Brasil. La sucesión de penalizaciones que arrastran varios de sus rivales llevarán al asturiano a colocarse en la octava plaza, aunque se hace difícil pensar que pueda defender esa plaza por más que la previsión para la carrera también anticipe lluvia.
¡LANDOOOOOO! ¡POLE DE NORRIS EN INTERLAGOS! 🚀
¡Y CABREO MONUMENTAL DE RUSSEL POR RADIO! 💥 Ha abortado vuelta por orden del equipo antes de que empeorara la pista… y hasta Toto Wolff ha intervenido para calmarlo 😳#BrasilDAZNF1 🇧🇷 pic.twitter.com/xKjN2aHPAX
— DAZN España (@DAZN_ES) November 7, 2026
Menos extraña fue la pole position de Lando Norris, la cuarta para el campeón del mundo del año pasado, que se las apañó para superar a George Russell y también a Antonelli, que se metió por un pelo en la Q3, después de despistarse en el cambio de gomas y no poder dar una sola vuelta con la especificación de condiciones intermedias. La penalización a Russell por sustituir parte del motor de su Mercedes le recolocará el séptimo, y permitirá que Nico Hulkenberg (cuarto) disfrute de la mejor posición de Audi en una parrilla de F1. Carlos Sainz saldrá el 13º, con una jauría de leones que muy probablemente se le tiren al cuello a las primeras de cambio. Tanto Max Verstappen como Lewis Hamilton se verán en una zona muy distinta a la que habitualmente ocupan, después de sustituir las unidades de potencia del Red Bull y el Ferrari, respectivamente. Mientras el corredor de Stevenage formará el último, el holandés de la marca del búfalo rojo lo hará el 20º, ambos con ganas y coche como para pensar en culebrear entre el pelotón.



