El Chaco tiene cuatro parques solares que pueden abastecer a 183.700 hogares

Los cuatro parques solares operativos del Chaco reúnen 255 megavatios (MW) de capacidad instalada y 434.536 paneles, con un abastecimiento estimado para 183.700 hogares, según los resultados preliminares de una investigación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).
El relevamiento identificó, además, otros siete proyectos en distintas etapas de desarrollo, que llevan la capacidad conjunta de los once emprendimientos a 390 MW, entre instalaciones en funcionamiento y proyectadas.
El estudio también dimensionó el impacto ambiental de la generación fotovoltaica. De acuerdo con los valores aportados por las empresas desarrolladoras DQD Energy y MSU Green Energy, los parques operativos permitirían evitar la emisión de unas 305.900 toneladas de dióxido de carbono al año.
El emprendimiento de mayor escala entre los que están en marcha es el de Pampa del Infierno, que cuenta con 220.300 paneles solares y 130 MW de capacidad instalada. Por sí solo concentra algo más de la mitad de la potencia de los cuatro parques operativos relevados en la provincia.
Los datos forman parte de la beca de investigación «Mapeo y análisis estratégico de experiencias de energías renovables en la provincia de Chaco», a cargo de María Valentina Muñoz, estudiante avanzada de Ingeniería Civil, bajo la dirección de Rosanna Morán y la codirección de Claudia Pilar, ambas docentes de la Facultad de Ingeniería.
Los avances fueron presentados en las XVI Jornadas de Divulgación Científica y Tecnológica de esa unidad académica. El trabajo busca establecer cuánto avanzó la generación solar en el territorio chaqueño, dónde se localizan los emprendimientos y qué aportes pueden realizar al abastecimiento energético y a la reducción de emisiones.
ONCE PROYECTOS EN EL TERRITORIO
La investigación se concentró en parques fotovoltaicos de escala media y grande, distribuidos en diferentes localidades. Como resultado de esta primera etapa, se conformó una base de datos que reúne la localización de los once proyectos, su capacidad instalada o prevista, las características técnicas y el estado de avance.
La distinción entre las instalaciones operativas y las que todavía están en desarrollo permite precisar el alcance del relevamiento: de los 390 MW que suman los emprendimientos identificados, 255 MW corresponden a los cuatro parques en funcionamiento. Los siete restantes representan una capacidad proyectada conjunta de 135 MW.
Para reunir la información, el equipo revisó legislación nacional y provincial, documentación e informes oficiales de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y de Secheep. También realizó consultas a organismos, empresas y otros actores vinculados con el sector energético.
«Los valores presentados fueron proporcionados por las empresas desarrolladoras DQD Energy y MSU Green Energy», aclaró Muñoz, en declaraciones a Unne Medios, al referirse a los indicadores de abastecimiento e impacto ambiental incluidos en los resultados preliminares.
CONDICIONES FAVORABLES
Muñoz explicó que el Chaco presenta condiciones favorables para aprovechar la energía solar, tanto por el recurso disponible como por sus condiciones técnicas y normativas. Sin embargo, señaló que la provincia «aún registra una capacidad limitada de generación propia».
Para la investigadora, ese escenario refuerza la necesidad de conocer y sistematizar las iniciativas renovables que se desarrollan en el territorio.
El relevamiento apunta a contar con una base técnica que permita evaluar sus beneficios para los usuarios, su incidencia territorial y el impacto ambiental de los emprendimientos.
En ese sentido, el equipo planteó que la investigación busca aportar herramientas de diagnóstico para la planificación energética y territorial de la provincia. Además de registrar instalaciones y potencia, pretende contribuir a determinar el aporte real de estos proyectos a la reducción de gases de efecto invernadero, sus beneficios sociales y su viabilidad económica.
«Conocer en profundidad el panorama actual de la energía fotovoltaica en Chaco constituye una base necesaria para identificar los beneficios a nivel de territorio y de usuarios», sostuvo Muñoz.
UN MAPA PARA PLANIFICAR
Como continuidad del estudio, está prevista la georreferenciación de los proyectos, que permitirá ubicarlos de manera precisa y analizar su distribución territorial. También se elaborará una matriz de fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas del sector de las energías renovables.
Morán explicó que la información suministrada por las empresas responsables de los parques y por el Gobierno provincial constituye un insumo para caracterizar las instalaciones. «Estos datos constituyen insumos para el relevamiento y la caracterización de las instalaciones, en el marco de la investigación que se realiza desde la Unne», expresó.
La docente señaló que el objetivo va más allá de establecer cuánto y dónde se genera energía. También busca abrir interrogantes sobre la pertinencia de las fuentes renovables y promover nuevas líneas de investigación a partir de las necesidades regionales.
Por su parte, Muñoz vinculó el trabajo con el proceso de transición energética. «Esperamos hacer un aporte desde la ciencia para visibilizar la relevancia de las energías renovables, en este caso solar fotovoltaica, y propiciar además el involucramiento de la sociedad en este proceso de transición hacia fuentes de energía más respetuosas del ambiente», manifestó.
Investigación y formación
El relevamiento se integra al proyecto «Eficiencia, etiquetado y rehabilitación energética de la construcción del Nordeste Argentino», dirigido por Claudia Pilar. Tanto el proyecto como la beca forman parte de una línea de investigación del Grupo de Estudios Tecnológicos, en el ámbito del Instituto Tecnológico de Diseño Ambiental del Hábitat Humano de la Unne.
Por otro lado, Muñoz destacó la importancia de acercar estos trabajos a la comunidad. «Así como circula información sobre distintos temas de interés cotidiano, también es importante que se conozca lo que ocurre dentro de las universidades públicas.
En estos espacios se genera conocimiento, se desarrollan investigaciones y se trabaja en la búsqueda de soluciones para problemáticas sociales, ambientales y tecnológicas», afirmó.
Morán, en tanto, resaltó la formación de estudiantes mediante las becas, el acompañamiento docente y las jornadas científicas. «Esta articulación permite fortalecer capacidades de análisis y producción de conocimiento, vinculando la formación universitaria con problemáticas y necesidades regionales», sostuvo.
Acercar la ciencia a la comunidad
La becaria María Valentina Muñoz destacó la necesidad de que las investigaciones universitarias lleguen a la comunidad y permitan comprender los cambios en la generación de energía. «Muchas personas desconocen por qué se están promoviendo parques solares en el Chaco y la región, y por eso este trabajo es una forma de acompañar el actual contexto de transición energética», expresó en declaraciones a Unne Medios.
La estudiante avanzada de Ingeniería Civil señaló que existen numerosos proyectos con potencial impacto social que permanecen poco difundidos.
En ese sentido, consideró que divulgar sus resultados también puede alentar a otros estudiantes a participar de investigaciones vinculadas con las necesidades del territorio. «Es importante que estas experiencias lleguen a la sociedad y que más estudiantes se animen a investigar, porque cada aporte puede contribuir a mejorar nuestro entorno y nuestra calidad de vida», sostuvo.
Muñoz invitó a la comunidad a participar de las jornadas de divulgación científica y tecnológica que realizan las distintas unidades académicas de la Unne. «La investigación es una herramienta para comprender los desafíos actuales y construir respuestas colectivas», afirmó y explicó que su trabajo reúne su interés por la Ingeniería Civil y por las posibilidades de aprovechamiento de la energía solar.
Por su parte, Rosanna Morán planteó que los resultados de esta primera etapa pueden impulsar nuevos estudios sobre el desarrollo del sector. «La meta es que al final de la beca se abran otros temas de investigación sobre la temática, en un contexto de gran potencial para las energías renovables en la provincia», concluyó.
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