La creciente avanza en Antequeras y San Pedro: trasladan a familias a zonas altas

Mientras la Isla del Cerrito enfrenta el aislamiento por el avance del agua sobre su acceso terrestre, en Puerto Antequera y el barrio San Pedro Pescador se intensifican los traslados de familias, pertenencias y animales hacia zonas más altas ante la creciente del Paraná y del riacho Antequera.
La Municipalidad de Colonia Benítez y los bomberos voluntarios colaboran con el armado de refugios y la provisión de materiales, mientras el intendente Sergio Phipps pidió a los vecinos de los sectores más expuestos que salgan con anticipación y se reubiquen en lugares seguros.
Durante sus recorrida por las zonas afectadas, Phipps mostró a través de sus redes sociales el ingreso del agua desde el riacho hacia los bajos y advirtió sobre sus consecuencias para los caminos y las viviendas. «Estamos presenciando justamente en este momento uno de los lugares donde ya comienza a ingresar el agua desde el riacho Antequeras hacia los bajos», señaló.
El jefe comunal explicó que el equipo municipal llevaba varios días acompañando a los vecinos en los preparativos para abandonar los sectores amenazados. «Estamos trabajando con el equipo del municipio desde hace unos días, ayudando a la gente a hacer sus mejoras sobre la ruta, a la vera de la ruta, saliendo con sus cosas, trasladando inclusive sus animales a lugares más altos», expresó.
SALIR ANTES DE QUE AVANCE EL AGUA
Phipps anticipó que esos movimientos continuarían durante las próximas jornadas, con especial atención a las familias de Antequeras, las asentadas junto al camino y al riacho y las de la isla Antequera.
También mencionó a quienes optan por permanecer en altillos o en otros puntos elevados que utilizan como resguardo durante las crecidas.
«Mucha gente seguramente va a quedar en algunos altillos, en algunos lugares que eligen y que siempre resisten ahí hasta último momento», advirtió.
Frente a esa situación, insistió en la necesidad de anticipar los traslados: «La idea es que salgan todos los que puedan con anticipación».
En estos sectores ribereños hay familias asentadas fuera de las defensas que, ante cada creciente, deben trasladarse o autoevacuarse hacia lugares más altos. El operativo comprende tanto la salida de las personas como el retiro de sus bienes y animales, y el acondicionamiento de los espacios donde permanecerán mientras el agua afecte sus viviendas.
«Nosotros vamos a estar acá, al lado de la gente, trabajando codo a codo para poder acompañarlos, darles una mano para que puedan reubicarse con sus familias en un lugar más seguro», sostuvo el intendente.
En San Pedro Pescador, Phipps había informado el miércoles que dos familias ya habían abandonado sus viviendas y otras 20 a 25 se encontraban en riesgo inminente por el avance del agua.
El municipio también reforzó con bolsas de arena una defensa del sector, como parte de las tareas preventivas para proteger a los vecinos que permanecían en sus hogares.
REFUGIOS Y ASISTENCIA
En las publicaciones municipales sobre Antequeras y San Pedro Pescador se informó la entrega de postes, alambres y cobertores para acompañar el armado de refugios. La Delegación Municipal y los Bomberos Voluntarios de Colonia Benítez participan en el traslado de pertenencias y la construcción de módulos habitacionales en zonas altas.
La intervención responde a una situación que cambia con el ingreso del agua a los bajos.
El parte policial difundido a las 7 del jueves confirmó un corte parcial en Palo Blanco, entre el puente San Pedro y el puesto de la Policía Caminera de Antequera.
El tramo entre el casco urbano de la isla y el puente permanecía sin interrupciones, pero el avance sobre el otro sector comprometía la conexión terrestre habitual con el resto de la provincia.
ISLA DEL CERRITO:
EL RELEVAMIENTO
Mientras que el intendente de Isla del Cerrito, José Luis García, informó que el relevamiento municipal contabilizaba 101 familias evacuadas, unas 190 personas. Explicó que se distribuían entre el casco urbano y el sector del puente San Pedro, según su lugar de residencia y los espacios previstos para la reubicación.
García indicó que más de 60 familias se instalarían en el sector del puente San Pedro, donde se organizaba una comunidad temporal con asistencia médica, agua potable y alimentos.
El intendente señaló que entregó a las autoridades provinciales un listado con nombres, documentos y teléfonos de los afectados. También explicó que el centro de salud contaba con esa información para identificar a las personas con enfermedades crónicas y prever la medicación necesaria.
Conexión pluvial y recursos
Ante las dificultades del acceso terrestre, la alternativa prevista es el traslado en embarcaciones hacia Paso de la Patria (Corrientes), donde se dispuso una ambulancia para atender derivaciones sanitarias.
Dentro del casco urbano, protegido por un cinturón de defensa, el seguimiento también comprende las lluvias y el funcionamiento de los equipos de bombeo. García también explicó que gestionaba la habilitación de un anexo de una escuela primaria del sector del puente San Pedro para instalar la atención de enfermería y resguardar a personas mayores.
Señaló que estos vecinos necesitan una protección especial frente a las condiciones de los refugios temporales: «Tienen que estar más cubiertos que otra gente que puede estar bajo una carpa o una chapa».
García informó que solicitó un anticipo de coparticipación para adquirir chapas, cobertores, botas y elementos para las bombas. Aclaró que se trataba de recursos a devolver y que aguardaba su acreditación.
La creciente también afecta los medios de vida de las familias rurales. El intendente describió el retiro de ganado hacia zonas altas y las dificultades de los pequeños productores para afrontar el cuidado de sus animales.
Advirtió, además, que más de 150 familias de pescadores artesanales no podrían trabajar, junto con los problemas que enfrentan ladrilleros y agricultores. «El ladrillero no va a poder trabajar, el pescador artesanal tampoco», expresó. Sobre las prioridades de la respuesta, remarcó: «Primero tenemos que trabajar y ocuparnos de la seguridad de la gente».
El jefe comunal señaló, además, que la asistencia deberá continuar después de que baje el agua, cuando los vecinos regresen a sus viviendas y procuren recuperar sus actividades.
Otro de los aspectos que planteó fue el abastecimiento de los comercios ante la interrupción del acceso terrestre.
Asimismo, García reconoció que los recorridos alternativos implicarán mayores costos y pidió moderación al trasladarlos a los precios. «Que traten de afinar los números, porque si no se vuelve un caos», sostuvo, al advertir sobre las dificultades que los aumentos pueden provocar entre las familias que permanezcan en el pueblo.
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