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tras la muerte de una científica por peste neumónica, Estados Unidos exige transparencia a Rusia y recomienda no viajar


El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió este martes una alerta sanitaria sobre la región de Irkutsk (Siberia, Rusia), luego de la muerte de una científica vinculada a un caso de peste neumónica. En medio, el presidente Donald Trump anunció que hablará con su colega ruso, Vladimir Putin, sobre el tema.

«La Embajada de Estados Unidos tiene conocimiento de los reportes de prensa de la región de Irkutsk sobre un presunto caso de peste neumónica que ha provocado la muerte de una persona, así como de las medidas de cuarentena y los cierres de hospitales en Irkutsk. Seguimos de cerca la evolución de la situación», advierte el comunicado de la sede diplomática en Moscú.

«El Gobierno de Estados Unidos tiene una capacidad limitada para ayudar a los ciudadanos estadounidenses en Rusia, especialmente fuera de Moscú«, afirmó la Embajada, y advirtió que el personal del gobierno estadounidense puede «enfrentarse a restricciones adicionales para los viajes personales y oficiales a determinadas regiones debido a motivos de salud y seguridad».

El nivel 4 (advertencia de no viajar) establece que los ciudadanos estadounidenses que se encuentren actualmente en Rusia deben abandonar el país «de inmediato».

Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que tiene programada «muy pronto» una llamada telefónica con su par ruso, Vladímir Putin, para hablar sobre el brote de peste neumónica en Rusia, aunque no precisó la fecha.

Trump afirmó que ambos países mantienen conversaciones muy profundas y que probablemente podrán informar sobre ellas el próximo miércoles.

El Gobierno estadounidense comenzó a intercambiar por primera vez información con Rusia por el aparente caso de peste neumónica en Siberia el viernes 2 de octubre, fecha en la que falleció la investigadora Darya Shipilova, técnica de laboratorio del Instituto Antiplagas de Irkutsk

«Hemos estado en contacto con el Gobierno ruso -incluidos nuestros expertos en salud del Departamento de Estado y el Ministerio de Asuntos Exteriores– desde el viernes pasado», explicó un funcionario del Departamento de Estado citado por la agencia EFE.

Según medios rusos, entre la noche del 1 y la madrugada del 2 de octubre murió la joven de 28 años -empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente– en un hospital de la ciudad de Shélejov.

En Rusia se estudian dos versiones: que la paciente se contagió de peste neumónica, provocada por una bacteria llamada Yersinia pestis, en Tailandia, de donde regresó recientemente, o a consecuencia de la rotura accidental de un tubo de ensayo con patógenos en su puesto de trabajo.

El Gobierno estadounidense emitió el domingo una alerta sobre un posible brote de peste pulmonar en esa área de Siberia y desde entonces el canal independiente ruso Liudi Baikala (Gente del Baikal) ha informado que las autoridades rusas han puesto en cuarentena varios hospitales de Irkutsk, por sospechas de que se haya producido un brote de peste pulmonar.

Según los Centros de Control de Enfermedades y Prevención de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), la peste neumónica «puede propagarse de persona a persona a través de gotas respiratorias durante un contacto cercano, por lo que la identificación y el tratamiento rápidos de las personas infectadas, y el monitoreo de las personas potencialmente expuestas, son medidas importantes de salud pública».

La peste neumónica consiste en «una enfermedad bacteriana grave que se puede tratar con antibióticos, particularmente cuando se reconoce y trata tempranamente», informaron los CDC.

Washington ha insistido en que mantiene una comunicación continua con Moscú sobre el caso y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó este martes a Rusia a ser transparente y a compartir más información con el mundo.

«Es evidente que los viajes entre Estados Unidos y Rusia son muy limitados pero, como ocurre con cualquier otra cosa, si algo así sale al exterior, podría extenderse rápidamente. Por eso lo estamos observando y supervisando de cerca», alertó Rubio el lunes.

Y, sostuvo: «No creo que sea motivo de alarma, pero sí de prestar atención y de mantenerlo bajo vigilancia, y eso es precisamente lo que estamos haciendo».

Este martes, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) aseguró que sigue de cerca el suceso, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó como «muy bajo» el riesgo sanitario en Europa tras el incidente en Siberia.


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