El consumo masivo cayó 1,5% en agosto y acumula una baja del 2,7%

El consumo masivo volvió a mostrar una caída durante agosto y acumuló una contracción del 2,7% en los primeros ocho meses de 2026, de acuerdo con un relevamiento elaborado por la consultora especializada Scentia. Las ventas del conjunto de los canales comerciales retrocedieron 1,5% en comparación con agosto de 2025 y disminuyeron 0,7% respecto de julio, luego de la mejora registrada durante el mes anterior.
El comportamiento reflejó resultados diferentes según el canal de comercialización, con retrocesos en supermercados, autoservicios independientes, mayoristas y comercios tradicionales, mientras que el comercio electrónico y las farmacias registraron incrementos interanuales.
Los supermercados de cadena registraron una caída interanual del 3,3% durante agosto y acumularon una disminución del 4% en los primeros ocho meses del año.
Dentro de este canal, las bebidas sin alcohol presentaron el mayor retroceso, con una baja del 12,1%, mientras que las bebidas con alcohol disminuyeron 11,9%. El resultado de las grandes cadenas se ubicó entre los principales retrocesos relevados por Scentia durante el período, junto con la evolución negativa registrada en otros formatos de comercialización.
Los autoservicios independientes también cerraron agosto con una variación negativa. Las ventas disminuyeron 1,3% frente al mismo mes del año anterior y acumularon una contracción del 2,7% durante los primeros ocho meses de 2026.
En este canal, la categoría de perecederos registró la mayor caída interanual, con un retroceso del 15,4%, mientras que el desempeño general confirmó la continuidad de los resultados negativos observados en el acumulado anual.
El canal mayorista presentó una disminución del 1,8% interanual durante agosto y acumuló una baja del 3,2% en los primeros ocho meses del año. Las bebidas sin alcohol concentraron el mayor retroceso dentro de este segmento, con una caída del 23,7%, mientras que los productos de alimentación registraron un crecimiento del 7,1%. Los quioscos y comercios tradicionales también finalizaron el mes con una caída interanual del 1,5% y una disminución acumulada del 2,7%.
CANALES Y CATEGORÍAS
El comercio electrónico mostró durante agosto un comportamiento diferente al registrado por los canales tradicionales. Las ventas online aumentaron 36,9% interanual y acumularon un crecimiento del 35,9% en los primeros ocho meses de 2026.
El incremento estuvo encabezado por los productos de alimentación, cuyas ventas crecieron 56,7% respecto de agosto de 2025, seguidos por higiene y cosmética, con una suba del 54,4%, y limpieza de ropa y hogar, que avanzó 49,3%.
Las farmacias también cerraron agosto con un resultado positivo, con un crecimiento interanual del 1,2%. El incremento estuvo impulsado por la categoría de limpieza de ropa y hogar, que avanzó 18,2%, y por los productos de alimentación, con una suba del 6,3%.
Sin embargo, en el acumulado de los primeros ocho meses del año, las ventas de este canal se mantuvieron sin variaciones respecto del mismo período de 2025.
El comportamiento de las distintas categorías de productos presentó diferencias durante agosto. Los perecederos registraron la mayor contracción interanual, con una caída del 8,7%, seguidos por desayuno y merienda, que retrocedió 4,8%. Los productos impulsivos disminuyeron 2%, mientras que los artículos de limpieza de ropa y hogar registraron una baja del 1,9%. Estas variaciones se produjeron dentro de un escenario general de contracción del consumo masivo durante el mes.
En sentido contrario, algunas categorías registraron aumentos interanuales. Las bebidas con alcohol crecieron 2,6%, mientras que las bebidas sin alcohol avanzaron 2%.
También se observaron incrementos en higiene y cosmética, con una suba del 0,7%, y en alimentación, que aumentó 0,5%. El relevamiento mostró así una evolución diferenciada entre categorías, con descensos en varios segmentos y aumentos en otros.
Evolución de precios
En el acumulado de los primeros ocho meses de 2026, la mayoría de las categorías continuó presentando resultados negativos. La limpieza de ropa y hogar acumuló una caída del 6,4%, seguida por los perecederos, con una disminución del 6,1%, y desayuno y merienda, que retrocedió 5,6%.
Las bebidas con alcohol constituyeron una excepción, con un crecimiento acumulado del 3,8%, mientras que la categoría de alimentación se mantuvo sin variaciones frente al mismo período de 2025.
El comportamiento acumulado también mostró diferencias entre los canales comerciales. Los supermercados de cadena registraron una baja del 4%, los mayoristas disminuyeron 3,2% y los autoservicios independientes retrocedieron 2,7%.
Los quioscos y comercios tradicionales también acumularon una caída del 2,7%, mientras que el comercio electrónico mantuvo un crecimiento de 35,9%. Las farmacias, en tanto, finalizaron el período sin variaciones respecto del año anterior.
El informe de Scentia también analizó la evolución de las ventas expresadas en valores y el comportamiento de los precios promedio.
Durante agosto, la facturación del conjunto de los canales comerciales aumentó 25% interanual, mientras que los precios promedio registraron una suba del 26,4%. La diferencia entre ambos indicadores se produjo en un contexto de disminución de las cantidades vendidas, elemento que acompañó el retroceso del consumo masivo registrado durante el mes.
En los primeros ocho meses de 2026, las ventas medidas en valores acumularon un incremento del 19%, mientras que los precios promedio aumentaron 22,1%. El resultado del período combinó el crecimiento nominal de la facturación con una reducción acumulada del consumo masivo, que alcanzó el 2,7%.
El relevamiento expuso de esta manera la diferencia entre la evolución de los montos facturados, los precios y las cantidades comercializadas.
«Lo que consume hoy la mayoría, salvo excepciones, es lo básico»
El referente de supermercados del Chaco, Miguel Simmons, sostuvo que los datos relevados reflejan la situación del consumo y planteó que una medición más concentrada en los productos de primera necesidad podría mostrar una evolución diferente. «Estos datos son absolutamente reales y, si se hace una medición más profunda, deben ser más.
Pero cuando el Indec mide, mide datos que ya no deberían figurar, porque lo que consume hoy la mayoría, salvo excepciones que tienen alto poder adquisitivo, es lo básico».
Simmons señaló que, desde su perspectiva, el seguimiento del consumo debería concentrarse en un conjunto reducido de productos de uso cotidiano. «Yo solamente mediría algunos lácteos, algunos farináceos, carne, pollo, papa, cebolla, zanahoria y zapallo, porque cada vez que hay consumo de fruta hay muy poco, como banana, porque se mantiene, porque rinde.
Pero cuando vos ves el consumo en el supermercado pequeño de barrio, de proximidad, ya no es un espectro grande de productos. En queso solamente se mueve el cremoso. En los lácteos, la leche en sachet, un poco la larga vida y el yogur de litro, porque es más barato que el vasito», aseveró.
Por otro lado, describió además la situación que, según indicó, observa en las grandes cadenas en relación con determinados productos lácteos y sus precios. «Las grandes cadenas, en sus heladeras de lácteos, las tienen llenas de carteles de oferta de consumo inmediato, porque un yogur de calidad de 170 gramos son 2.500 pesos y una familia con tres o cuatro hijos ya hace una suma importante», comentó.
En relación con la metodología de medición y el poder de compra, Simmons sostuvo que existe una diferencia entre el conjunto de productos contemplados en los relevamientos y aquellos que, según su observación, tienen mayor movimiento en los comercios de proximidad. «La forma en que mide el Indec está tomando un espectro del producto que ya no se mueve.
Y si los porcentajes son reales, van a seguir así en tanto y cuanto… El otro día, una persona que no es de mi simpatía, que es Redrado, dijo que la Argentina será pobre hasta que tenga trabajo en blanco.
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