A través de un escrito, Emerenciano Sena pidió la domiciliaria y anunció una huelga de hambre

Emerenciano Sena, condenado a prisión perpetua por el crimen de Cecilia Strzyzowski, presentó este lunes ante la Justicia un escrito en el que pidió una junta médica integral, la prisión domiciliaria o, en su defecto, un traslado urgente a otro sector del penal, alegando un deterioro de salud que atribuyó a las condiciones de su alojamiento. Horas más tarde, en una nota manuscrita dirigida al mismo tribunal, avisó que había comenzado una huelga de hambre.
En el escrito, dirigido a la jueza de la Cámara Segunda en lo Criminal, Sena relató que lleva más de tres años detenido y que ya presentaba antecedentes de salud al momento de su arresto, como secuelas pulmonares de un cuadro de COVID-19 y una diabetes y problemas gastrointestinales que entonces estaban controlados. Según describió, tras su detención comenzó a sufrir episodios de hipertensión que en varias ocasiones requirieron traslados de urgencia en ambulancia.
El detenido permanece alojado en el Pabellón 5 del Complejo Penitenciario Provincial N.° 1, a donde fue trasladado a fines de 2025 luego de un período en el área preventiva del mismo complejo. Sobre ese sector describió falta de ventilación, humedad, deterioro edilicio, presencia de insectos y malos olores, condiciones que —sostuvo— resultan especialmente perjudiciales para sus antecedentes respiratorios.
Entre los cuadros que enumeró, Sena mencionó reiterados episodios de neumonía derivados de las secuelas de COVID-19, uno de ellos con pérdida de conocimiento que derivó en una internación. También describió un agravamiento de su diabetes que llevó a incorporar insulina al tratamiento, agrandamiento cardíaco con calcificación aórtica, pólipos y divertículos intestinales con episodios de sangrado, y dos hernias inguinales pendientes de evaluación quirúrgica.
Sobre esa base, la presentación invoca el artículo 32 de la Ley 24.660, que habilita al juez a disponer la detención domiciliaria cuando la permanencia en una unidad carcelaria impide al interno recuperarse o tratar adecuadamente su enfermedad. El pedido principal es la prisión domiciliaria; en forma subsidiaria, y para el caso de que el tribunal considere necesarios más informes antes de resolver sobre ese punto, solicitó un traslado urgente a un sector con mejores condiciones de ventilación e higiene.
Horas después de esa presentación, en una nota manuscrita dirigida a la misma jueza «o quien resulte responsable», Sena informó que inició una huelga de hambre para reclamar la domiciliaria, a la que describió como una medida motivada por un deterioro físico y psíquico que, según escribió, no cesó pese a los reclamos previos. Allí detalló la pérdida de audición de su oído derecho, una pérdida de visión que dijo afectarle las actividades diarias y la capacidad cognitiva, y cuadros de depresión y de memoria que calificó de graves.
En la misma nota consignó un aumento en las dosis de la medicación que recibe: pasó de 500 a 1.000 miligramos diarios de metformina, comenzó a tomar losartán, que antes no consumía, y continúa con rosuvastatina e hidroclorotiazida. Agregó que fármacos como omeprazol, trimebutina y loperamida dejaron de hacerle efecto y que sufre dolor estomacal, vómitos y diarrea de manera casi ininterrumpida desde hace un mes.
Como antecedente, mencionó una internación en terapia intensiva los días 3 y 4 de julio de este año en el Hospital Julio C. Perrando, de Resistencia. En ese contexto, escribió que el encierro «atenta contra mi vida y agrava en forma ilegítima todo mi estado de salud, convirtiendo la condena en una pena de muerte para un condenado sin pruebas, siendo inocente», y pidió el cuidado de su salud y la preservación de su vida. La nota está firmada «Será Justicia» y fechada el lunes 21 de septiembre a las 6 de la mañana.
Source link



