La APA advirtió que El Niño traerá lluvias intensas y puso el foco en el este chaqueño

El presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Orlando Morán, advirtió que El Niño podría provocar lluvias intensas y concentradas en distintos puntos del Chaco y señaló que el sector este de la provincia, las poblaciones ubicadas a la vera de los ríos y los asentamientos próximos a las lagunas del Gran Resistencia aparecen entre las zonas que requerirán mayor vigilancia.
En declaraciones a Radio Libertad, el funcionario sostuvo que la probabilidad de ocurrencia del fenómeno climático ya es alta y aseguró que sus primeros efectos comenzaban a observarse en la región.
Frente a ese escenario, afirmó que la APA mantenía operativos los sistemas de bombeo y las defensas del área metropolitana, mientras avanzaba con la limpieza de canales, alcantarillas y otros puntos críticos en el interior.
«Ya es alta la probabilidad de ocurrencia, está por ocurrir y, de hecho, ya está empezando a suceder», afirmó Morán. Según explicó, desde junio el organismo provincial seguía las mediciones internacionales sobre las variaciones de temperatura y circulación atmosférica en el océano Pacífico ecuatorial que anticipaban la posible formación de El Niño.
El titular de la APA indicó que esos pronósticos llevaron a comenzar con anticipación las tareas de mantenimiento y preparación. En el Gran Resistencia, los trabajos comprendieron la revisión del sistema de estaciones de bombeo, la reparación de sectores erosionados en las defensas y el mantenimiento de las obras de control hídrico.
«Tenemos todo el equipo del sistema de bombeo del área metropolitana funcionando, las defensas reparadas en las cárcavas que se producen y las obras de control con el mantenimiento que tiene que hacerse», aseguró.
El este provincial, bajo vigilancia
Consultado por los sectores más vulnerables, Morán explicó que la provincia cuenta con más de 2 mil kilómetros de canales y mencionó especialmente la complejidad de los Bajos Submeridionales, un sistema que recibe agua proveniente de Santiago del Estero y otros sectores de la región.
Parte de esos excedentes hídricos converge hacia el canal colector ubicado en cercanías del Paralelo 28, que permite su posterior descarga. Esta característica obliga a mantener despejados los conductos y alcantarillas para evitar obstrucciones que ralenticen el escurrimiento.
Aunque aclaró que todavía no era posible determinar con exactitud dónde caerían los mayores volúmenes de agua, el funcionario sostuvo que los pronósticos iniciales ubicaban al este chaqueño como uno de los sectores que podría recibir precipitaciones importantes.
«La zona este del Chaco es la que, en principio, podría ser un lugar donde tengamos algún inconveniente», señaló. También mencionó a las familias que viven cerca de los cursos de agua, debido a que podrían resultar afectadas si los ríos alcanzaran niveles superiores a los habituales.
mucha lluvia en pocas horas
Morán remarcó que El Niño no necesariamente provoca precipitaciones uniformes en todo el territorio. Por el contrario, uno de sus rasgos puede ser la presencia de tormentas intensas y localizadas, capaces de descargar grandes cantidades de agua sobre una ciudad mientras, a pocos kilómetros, los registros son considerablemente menores.
«Puede haber llovido 120 milímetros en Margarita Belén y 40 en Resistencia, cuando estamos a 32 kilómetros. Son lluvias importantes e intensas que hacen que el sistema quede saturado durante un tiempo, hasta que el agua pueda escurrir», ejemplificó.
El presidente de la APA señaló que este tipo de episodios ya se había observado en localidades de la Mesopotamia y en Santa Fe. La preocupación, explicó, no se limita al volumen total acumulado, sino también a la velocidad con la que cae el agua y a la capacidad de los sistemas urbanos y rurales para conducirla.
En el área metropolitana, uno de los puntos sensibles está conformado por los barrios y asentamientos levantados en inmediaciones de las lagunas. En esos lugares, una precipitación extraordinaria podría elevar rápidamente los niveles y el descenso demoraría hasta que el agua consiguiera drenar hacia el río Negro.
«Hay muchas personas que se asentaron de manera irregular a la vera de las lagunas y pueden llegar a tener problemas, porque las lagunas van a tardar un tiempo en desagotarse hacia el río Negro», explicó.
La combinación más preocupante
Para Morán, el escenario de mayor complejidad se produciría ante la coincidencia de dos factores: lluvias intensas sobre el territorio chaqueño y niveles elevados en los ríos Paraná, Paraguay o Bermejo. Una crecida de los grandes cursos de agua dificultaría la descarga de los sistemas naturales y artificiales de drenaje.
«Lo más preocupante es cuando se da la combinación: tenemos el río alto y, al mismo tiempo, mucha lluvia acá», resumió.
Sin embargo, aclaró que actualmente los ríos se encontraban en niveles normales o bajos, lo que representaba una condición favorable para afrontar las primeras precipitaciones. «Eso es una tranquilidad importante para nosotros», manifestó.
El funcionario reconoció que más adelante podría registrarse una recuperación de los caudales, pero aseguró que el sistema de protección del Gran Resistencia estaba en funcionamiento. La evolución dependerá, de todos modos, de la intensidad y distribución de las lluvias durante los próximos meses.
trabajo en el interior
Morán, quien llevaba menos de dos semanas al frente de la APA al momento de la entrevista, aseguró que encontró al personal del organismo trabajando y familiarizado con los protocolos de contingencia. Durante sus primeros días de gestión recorrió en dos oportunidades las estaciones de bombeo y otros puntos vulnerables del área metropolitana.
El titular del organismo explicó que dialogó con los responsables de cada estación para conocer el estado de los equipos, los turnos del personal y las dificultades operativas. Las instalaciones funcionan con guardias, horarios establecidos y sistemas de comunicación por radio.
«No me la contaron: fui a hablar con ellos y les pregunté cuál era la situación, cómo estaban trabajando y cuáles eran las dificultades», afirmó. En ese sentido, destacó el compromiso de los equipos técnicos y operativos que tienen a su cargo el funcionamiento de las defensas.
En el interior, la APA mantenía más de 13 frentes de trabajo en coordinación con la Dirección de Vialidad Provincial y la Asociación de Consorcios Camineros. Las tareas se concentraban en la limpieza de canales, la remoción de tapones y el despeje de alcantarillas.
Morán subrayó que las intervenciones no comenzaron después de las primeras alertas, sino que venían desarrollándose desde julio. «No es que recién vamos a trabajar: desde julio venimos trabajando en esto y las acciones lo demuestran», concluyó.
Un fenómeno que no afecta de igual manera a todo el territorio
El Niño se relaciona con el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y produce alteraciones en la circulación atmosférica. En esta parte de Sudamérica suele aumentar la probabilidad de lluvias superiores a las normales, aunque sus efectos pueden variar considerablemente entre una localidad y otra.
Por esa razón, las autoridades siguen tanto los pronósticos estacionales como las alertas meteorológicas de corto plazo. Estas últimas permiten anticipar tormentas localizadas que, en pocas horas, pueden superar la capacidad de escurrimiento de canales, desagües y lagunas urbanas.
» Lluvias y tormentas mañana y el sábado
El tiempo comenzaría a desmejorar hacia el final de la semana en Resistencia y sus alrededores, con probabilidad de lluvias y tormentas durante el viernes y el sábado.
El cambio se produciría después de un jueves con nubosidad variable, vientos moderados del este y temperaturas previstas entre los 12 °C y los 26 °C.
Para mañana se anticipaba una probabilidad de precipitaciones cercana al 90%, con una mínima de 17 °C y una máxima de 22 °C. Las estimaciones indicaban lluvias de variada intensidad y un acumulado que podría ubicarse alrededor de los 14 milímetros, aunque la distribución podría ser desigual entre las distintas localidades del área metropolitana.
La inestabilidad continuaría durante el sábado, jornada para la que también se pronosticaban lluvias y posibles tormentas, con temperaturas de entre 16 °C y 24 °C. Algunos modelos advertían sobre la posibilidad de una tormenta de mayor intensidad durante la tarde, por lo que el panorama deberá seguirse mediante las actualizaciones y alertas de corto plazo.
Las condiciones mejorarían el domingo, con disminución de la nubosidad, aumento de la humedad y una máxima que podría alcanzar los 30 °C. El pronóstico resulta particularmente relevante ante lo señalado por la APA: las lluvias intensas y concentradas en pocas horas pueden saturar temporalmente los desagües, aun cuando los acumulados no sean uniformes en toda la región.
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