Trump retira a Venezuela de lista de países que han «fallado demostrablemente» en la lucha contra el narcotráfico


Estados Unidos retiró este miércoles a Venezuela de la lista de países que han «fallado demostrablemente» en la lucha contra el narcotráfico a lo largo del último año, un nuevo espaldarazo al gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez.
«Gracias a la detención y remoción, por parte de mi administración, del antiguo dictador ilegítimo y narcotraficante Nicolás Maduro, ya estamos viendo los resultados de una creciente cooperación con el gobierno interino del país contra los carteles», explicó el presidente Donald Trump en esta evaluación que cada año publica la Casa Blanca.
En cambio, Estados Unidos mantuvo a Colombia en una lista de cuatro países que han «fallado demostrablemente» en la lucha contra el narcotráfico, pero elogió los compromisos del nuevo gobierno derechista de Abelardo De la Espriella.
Trump mantiene así la descertificación que impuso el año pasado al gobierno de Gustavo Petro, pero el informe anual recalca: «Si, como se espera, Colombia avanza (…) durante el próximo año, consideraré levantar la condición» actual.
El Departamento de Estado explicó que la descertificación de Colombia en la lucha contra las drogas se mantiene “únicamente debido a la incompetencia y el caos” generados por el gobierno de “extrema izquierda” de Gustavo Petro, quien gobernó hasta el 7 de agosto.
El reporte indicó que Colombia alcanzó “niveles récord” en el cultivo de hoja de coca y la producción de cocaína durante el gobierno de Petro. El área sembrada con hoja de coca en 2024 alcanzó las 261.000 hectáreas, según el último informe disponible de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
De la Espriella ha prometido “mano de hierro” para los “narcoterroristas” e intenta reanudar la aspersión aérea con herbicidas, una estrategia que ya fue probada en Colombia con críticas y que fue suspendida por un alto tribunal en 2015.
Según la ley estadounidense, el presidente debe identificar anualmente a los países que han incumplido sus obligaciones internacionales durante los 12 meses anteriores.
Estar «descertificado» significa en la práctica la suspensión de asistencia económica y financiera. Se detiene la mayor parte de la ayuda bilateral proporcionada por el gobierno estadounidense, manteniendo únicamente la ayuda humanitaria de emergencia y los fondos dedicados directamente a programas antinarcóticos.
También implica el voto en contra de Estados Unidos en la banca multilateral en la concesión de créditos o préstamos para el país descertificado.
Además pueden aplicarse limitaciones en las ventas y el financiamiento de equipo militar. Y sin bien no están previstas sanciones, la categoría de país descertificado puede generar desconfianza financiera, aumentar el riesgo país y someter a mayor escrutinio las exportaciones hacia el mercado estadounidense.
Junto con Colombia, los otros países incluidos en la lista de naciones que han «fallado demostrablemente» en el cumplimiento de sus compromisos internacionales y obligaciones de lucha contra el narcotráfico son Afganistán, Bolivia y Myanmar.
Estados Unidos resaltó que la cooperación con Bolivia se ha expandido significativamente durante el último año luego de que asumiera la presidencia el centrista Rodrigo Paz, dando un giro a “décadas de gobiernos socialistas ineptos”.
Sin embargo, Bolivia continuó en la lista de países que han incumplido, a juicio de Estados Unidos, sus compromisos antinarcóticos porque el gobierno de Paz aún “no ha tenido tiempo suficiente para reducir el cultivo de coca”.
Los cultivos de coca en Bolivia aumentaron un 7% durante 2025 al pasar de 34.000 hectáreas sembradas en 2024 a 36.400 el año pasado, según el último informe de la UNODC.
Estados Unidos también reprochó que la “corrupción” en Bolivia sigue facilitando el narcotráfico e impidiendo las investigaciones, aunque felicitó al país por la captura y extradición a Estados Unidos del presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
El gobierno boliviano lanzó una nueva política antidrogas para 2026-2030 que busca desarticular las redes del narcotráfico, golpear sus finanzas y fortalecer la cooperación internacional.
Con información de AFP y AP
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