Delcy Rodríguez celebró un acuerdo que la acerca más a Trump


La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles un memorándum de entendimiento entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y el gigante del shale-oil, Continental Resources, con el objetivo de desarrollar la deteriorada industria petrolera del país.
En Telegram, la líder chavista afirmó que el memorando está «orientado a impulsar capacidades técnicas y financieras para el desarrollo del bloque Ayacucho 2» ubicado en la mayor reserva de crudo en el mundo, la Faja Petrolífera del Orinoco.
El bloque, situado al norte del río Orinoco, en el estado de Anzoátegui, ocupa unas 51.000 hectáreas y contiene, según la estimación de la compañía, 30.000 millones de barriles de recursos ‘in situ’, es decir, petróleo existente en el subsuelo. Se trata de una región que fue designada por PDVSA para operaciones de producción conjunta hace más de 30 años, pero nunca ha sido perforada.
El acuerdo abre la puerta a un contrato de largo plazo que ambas partes pretenden negociar en las próximas semanas, informó Continental en un comunicado. Se espera que la producción de petróleo comience en aproximadamente 18 meses, según declaró a la prensa el director ejecutivo, Doug Lawler.
“Sabemos que se necesitará una cantidad considerable de capital para la perforación de pozos y la construcción de nuevas infraestructuras”, afirmó Lawler y agregó: “Creemos que existe un gran potencial para movilizar una producción significativa de este yacimiento”, señaló en declaraciones citadas por Bloomberg.
Si bien Continental Resources y su fundador, Harold Hamm, están fuertemente vinculadas al shale-oil, Lawler adelantó que la empresa comenzará con la explotación vertical tradicional en Venezuela. “Esta zona no es un yacimiento de shale; es un yacimiento convencional”, dijo. “Nuestros pozos iniciales serán verticales, y luego el desarrollo se realizará mediante pozos horizontales”.
«Con estas alianzas estratégicas, avanzamos en el fortalecimiento de nuestra producción de hidrocarburos y en la generación de nuevas oportunidades para el crecimiento económico de Venezuela», afirmó Rodríguez en redes sociales.
La compañía, con sede en Oklahoma y uno de los mayores productores privados de petróleo y gas de Estados Unidos, agregó que comenzó a «estudiar oportunidades» en Venezuela después del llamamiento de la Administración de Donald Trump a las energéticas estadounidenses para que contribuyan a la reconstrucción de la industria petrolera de ese país.
Venezuela extrajo en agosto un promedio de 1.201.000 barriles por día (bpd). En lo que va de 2026, la producción ha aumentado un 29,9%, desde los 924.000 bpd de enero, cuando Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro en Caracas. En 1998, un año antes de que el chavismo llegara al poder, se producían 3,1 millones.
Desde enero, el país suramericano se ha abierto a la inversión extranjera en sectores estratégicos como el petrolero, el minero y el eléctrico, en medio de una estrecha colaboración con EE.UU.
A comienzos de año, el Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, aprobó una reforma de la ley de hidrocarburos para incentivar la inversión extranjera, lo que analistas interpretaron como el desmantelamiento del legado de Hugo Chávez.
El Gobierno insiste en que se ha firmado medio centenar de acuerdos en petróleo y gas.
El pasado 28 de agosto, Donald Trump y Rodríguez anunciaron un «histórico» acuerdo para la explotación de una quinta parte de las reservas de crudo de Venezuela a través de una compañía en la que el Pentágono tiene una participación accionaria del 35%.
Tras la visita del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright a Venezuela, varias petroleras estadounidenses han anunciado contratos con el país. La lista incluye: Chevron, GE Vernova, Eni, GeoPark, SLB, Hunt Oil Company, Aspect Holdings, Armstrong Oil & Gas, entre otras.
Según Wright, los acuerdos representan «decenas de miles de millones de dólares» para la «transformación de Venezuela».
Con información de EFE y Bloomberg.
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