Los asuntos pendientes de Mourinho: la vuelta de Tchouameni junto a Valverde, la gestión de Diomande y la espera por Vinicius | Fútbol | Deportes

Ni con un gran roto en el centro del campo José Mourinho sacó a Jude Bellingham de la mediapunta, cerca del gol y lejos de la base de la jugada. El técnico, que solo tenía a un centrocampista (Valverde) ante el Inter, optó por la solución postiza de Trent Alexander-Arnold en lugar de recolocar al inglés debido a esta emergencia. De Fede Valverde dijo hace unas semanas que lo quiere en el centro y no en la derecha. Y los tres de arriba (Vinicius, Mbappé y el inglés) han sido intocables.
Por convencimiento, seducción o asuntos de Estado, el portugués ha ubicado a los jugadores donde ellos se sienten más cómodos. Las apuestas del nuevo entrenador blanco, algunas decisiones de corte político, la lista de bajas y la falta de rodaje de determinados futbolistas han allanado sus alineaciones, e incluso algunos cambios. A partir de ahora, sin embargo, el regreso de lesionados (Tchouameni, por ejemplo) y la suma de entrenamientos de Yan Diomande lo empujan en las próximas semanas a abordar cuestiones que, de momento, ha podido regatear. Empezando por la cita ante el Rayo en casa (21.00, DAZN).
El desembolso multimillonario por el extremo costamarfileño (125 fijos más 15 en variables) lo convierte en la burbuja Real Madrid en un nombre destacado por más que aún tenga 19 años. Mou ha llamado a la calma con Diomande y ha advertido de que llegó sin mucho rodaje físico (la dilación de su fichaje condicionó su puesta a punto), pero su tiempo de suplente fijo no debería ser eterno (no ha superado la media hora en ningún encuentro).
Si Bellingham, Vini y Mbappé continúan siendo intocables, como parece, la inclusión del joven obligaría al entrenador luso a hacer movimientos de fondo. Hasta ahora, el cuarto elemento más habitual en la zona de tres cuartos ha sido Arda Güler, uno de los escasos pies del vestuario capaz de filtrar pases. La posición del turco ha supuesto una de las variantes del curso, más metido por dentro, pese a que Jude opere de mediapunta, y con la banda derecha entera para Denzel Dumfries. En el acumulado de los tres partidos que ha salido de inicio, ningún madridista ha creado más ocasiones que él (19). A ojos de Mou, su mejor demarcación es esa, más adelantado, porque, como puntualizó hace unas semanas, no ve todavía al otomano preparado para partir desde el centro del campo. La duda es cómo le afectará si Diomande se une a los tres de arriba.

En el eje, el melón que se abre tiene que ver con la vuelta al grupo de Tchouameni y su convivencia con Valverde, con quien se peleó a golpes hace unos meses. Mourinho, embargado en su discurso de que el vestuario blanco es hoy un espacio feliz de “empatía y amistad”, insistió este viernes en que, si él no supiera nada de lo que ocurrió entre ellos —“en vez de saberlo todo”, repitió—, le parecerían “dos grandes amigos”. “No he tenido que hacer de ministro de la paz”, afirmó.
Vini, un árbol con frutos
Más allá de las sintonías personales, en el plano de puro fútbol y pese a las carencias en esa línea, las opciones aumentan. Hasta ahora, se ha manejado con tres: Valverde —titular en los cinco duelos—, Bernardo Silva —que llegó fuera de forma— y Camavinga, a los que ahora se suman Tchouameni y Thiago Pitarch, de vuelta también de una lesión. Si se mantiene el esquema (4-2-3-1) y Mou insiste en la idea de que Güler todavía no está listo para esa posición, quedarían estos cinco jugadores para dos puestos. Una nómina que el técnico dio por buena después de que Rodri se marchara al Barcelona.
Todo esto mientras gestiona el asunto diplomático de las tres estrellas ofensivas, insustituibles, dos de ellas pitadas por el Bernabéu (más Vini que Kylian), y con una (el brasileño) en medio de un bajón de rendimiento que tampoco niega Mourinho. “Hay un proverbio en portugués que dice: ‘solo tiras piedras a los árboles que tienen fruto”, comentó Mou antes de medirse al Rayo sobre los silbidos al extremo en su estadio. “El mejor Vinicius va a llegar. Está muy cerca de su velocidad máxima, ha superado el volumen de carreras de alta intensidad, y ha hecho récord en balones recuperados y balones recuperados en el tercio defensivo”, destacó el portugués, que también llegó a valorar el esfuerzo de Mbappé “defendiendo como un animal dos minutos por la izquierda” cuando el Madrid se quedó con 10 porque Vini había superado el tiempo máximo para retirarse en el cambio. Continúa el Mou que solo dice cosas buenas de sus jugadores.
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