Haakon VIII juró como rey de Noruega sin la presencia de la reina, hospitalizada por complicaciones con su trasplante de pulmón


El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, juró este martes su cargo ante el Parlamento, en la primera gran ceremonia institucional de su reinado, marcada por la ausencia de su esposa, la reina Mette-Marit, que continúa recuperándose de un trasplante de pulmón.
Haakon VIII, de 53 años, se convirtió automáticamente en rey el viernes tras la muerte de su padre, Harald V. En Noruega, el papel del rey es esencialmente representativo y ceremonial. Ha adoptado el lema “Todo por Noruega”, que se remonta a su bisabuelo.
El monarca fue llevado en un coche descapotable el corto trayecto desde el palacio real hasta el Storting, o Parlamento. Allí, el presidente de la cámara, Masud Gharahkhani, leyó el anuncio oficial de la muerte de Harald y la sucesión de Haakon.
«Prometo y juro gobernar el Reino de Noruega de acuerdo con su Constitución y sus leyes. íQue Dios todopoderoso y omnisciente me ayude!», declaró el nuevo monarca al pronunciar la fórmula oficial del juramento.
A la ceremonia asistieron la reina Sonia, viuda de Harald V, y la princesa heredera Ingrid Alexandra, hija mayor de Haakon, ambas vestidas de negro.
La reina Mette-Marit no pudo estar presente, ya que sigue convaleciente de un trasplante de pulmón realizado el 17 de junio para tratar una enfermedad pulmonar incurable.
Unas horas después de la ceremonia, imágenes de prensa mostraron a la reina llegando al hospital en un auto conducido por el rey, que después abandonó el recinto sin ella.
El palacio respondió a una solicitud de la AFP remitiéndose a un comunicado previo en el que cita a Are Holm, jefe del Departamento de Neumología del Hospital Universitario de Oslo, que afirmó que las complicaciones después de un trasplante de pulmón son frecuentes.
«La reina ha tenido complicaciones en varias ocasiones desde la operación, incluso hoy», declaró Holm. «Por ello, la reina deberá permanecer en observación durante todo el día».
Durante el juramento, el Parlamento también guardó un minuto de silencio en memoria de Harald V, fallecido a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, donde había sido ingresado por una anemia hemolítica, una enfermedad sanguínea que provoca la destrucción de los glóbulos rojos.
Los funerales de Harald V, quien había reinado desde 1991, se celebrarán el 9 de septiembre en la catedral de Oslo.
La monarquía noruega tiene raíces antiguas, que se remontan al rey Harald Cabellera Hermosa en el siglo IX. Cuando Noruega recuperó su independencia de Suecia en 1905, tres cuartas partes de los votantes en un plebiscito nacional aprobaron restaurar la monarquía.
Hoy, su papel es en gran medida simbólico, ya que el poder recae en el gobierno elegido y el Parlamento, pero la familia real noruega conserva un papel en la promoción de la próspera nación en todo el mundo.
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