Provinciales

Gran Resistencia: la trama urbana creció en forma acelerada

En la Argentina, en los últimos tiempos las ciudades intermedias aumentan relativamente más en superficie que en población.
En el caso de Resistencia, capital del Chaco, experimentó un incremento de su trama urbana, intensificando su dinámica y vínculos con los municipios incluidos en su área de influencia, configurando así un proceso de conurbación.
En ese contexto, un estudio del Instituto de Investigación para el Desarrollo Territorial y el Hábitat Humano (Iidthh, Unne-Conicet), se planteó el objetivo de buscó caracterizar la evolución de la mancha urbana del Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR) y de las localidades que se asientan en su área de influencia entre 1991 y 2022.
El trabajo buscó cuantificar el crecimiento de la población en el área de estudio, detectar áreas de expansión urbana y cuantificar sus superficies, e identificar espacios críticos (anegables y/o inundables) sobre los que avanza la mancha urbana.
Con ese fin, se empleó una metodología de abordaje a través de la integración de imágenes satelitales, datos de los censos poblacionales e información georreferenciada.
El estudio estuvo a cargo de las doctoras Laura Fabiana Gómez y Mirta Liliana Ramírez, investigadoras del Iidthh (Unne-Conicet), quienes de manera reciente presentaron los avances del estudio en la revista «Boletín geográfico» de Uncoma.
En las conclusiones de la investigación, se evidencia el crecimiento de la mancha urbana en el área de estudio de forma acelerada y la disminución de la densidad de población en las últimas décadas.
Además, se detectó el avance de la urbanización sobre áreas de alto riesgo hídrico, en la mayoría de las localidades del área de estudio.

Detalles
del trabajo
El estudio abarcó el Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR) que incluye los municipios de Resistencia (capital de la provincia), Barranqueras, Puerto Vilelas y Fontana.
En tanto, como área de influencia directa, entre los 20 y 50 kilómetros, se consideró además a las localidades de Puerto Tirol, Colonia Popular, Laguna Blanca, Colonia Benítez y Margarita Belén.
Para el análisis poblacional se utilizaron los datos recolectados mediante los Censos Nacionales de Población de 1991, 2001, 2010 y 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censo de la República Argentina (Indec).
Para la determinación de las manchas urbanas en 1991 y 2022, se emplearon imágenes satelitales que se adquirieron desde la página web del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).

Aumento Poblacional
En las observaciones del estudio, se expone la evolución de la población de las distintas localidades entre 1991 y 2022.
En el departamento San Fernando, la tendencia de las cuatro ciudades es muy similar, con excepción de la localidad de Fontana que experimentó un crecimiento más acelerado a partir de 2001.
Resistencia y Barranqueras tienen un ritmo de crecimiento muy análogo, mientras que Puerto Vilelas presenta un menor ritmo de crecimiento.
En el departamento 1 de Mayo, Margarita Belén tuvo un incremento poblacional muy sostenido en los últimos cuatro censos, con un crecimiento regular y continuo. Por su parte, Colonia Benítez también ha aumentado su población en los censos analizados, particularmente en un mayor ritmo entre 2010 y 2022.
En el departamento Libertad, Puerto Tirol superó los 10 mil hab. en el último momento censal. El asentamiento de Laguna Blanca presentó un ritmo más acelerado de incremento de población mientras que Colonia Popular creció, a un ritmo menor.

Mancha Urbana
Sobre la evolución de la mancha urbana entre 1991 y 2022, se identificó que tanto la observación de las imágenes satelitales, como las digitalizaciones de sus manchas urbanas, evidencian claramente el crecimiento del AMGR.
Se menciona la formación de barrios y la expansión física de la ciudad en las últimas tres décadas del siglo pasado como sucesos destacados que aportaron a la continuidad espacial de Resistencia con Barranqueras, Puerto Vilelas y Fontana.
«La expansión del AMGR, y de las localidades en su área de influencia, se manifestó en todas las direcciones, aunque con patrones de crecimiento diferenciados», se resalta en el trabajo.
Así, se explica que, hacia el norte del área de estudio, en proximidades de Colonia Benítez y Margarita Belén, el avance de la mancha urbana tiene un carácter discontinuo, con interrupciones y vacíos que reflejan la ocupación sin planificación del territorio.
De forma similar, hacia el noroeste del AMGR, en cercanías de Colonia Popular, se observa un proceso de expansión también fragmentado, aunque en este caso protagonizado por la creación de barrios cerrados de gran envergadura. Estos emprendimientos, localizados estratégicamente sobre la margen de la ruta nacional 16, responden a demandas habitacionales y de seguridad, transformando el paisaje rural en áreas exclusivas y fortaleciendo la expansión de baja densidad de la mancha urbana.
En particular, las rutas nacionales 11 y 16, junto con las rutas provinciales que se despliegan hacia el norte y noreste, por un lado, mejoran la accesibilidad a sectores antes marginales, abaratando costos de transporte y facilitando la residencia en área alejadas; por otro lado, aumentan el valor de la tierra en sus proximidades, incentivando la especulación y la transformación en los usos de la misma.
Por otra parte, también se evidencia la consolidación de las áreas centrales en las localidades que integran el área analizada, lo que sugiere un afianzamiento de sus funciones administrativas, comerciales y de servicios, así como la persistencia de su rol estructurante como centros urbanos de referencia.

Evolución
La digitalización de manchas urbanas posibilitó cuantificar de forma aproximada las superficies abarcadas en cada momento de análisis. En este sentido, en 1991, las manchas urbanas del AMGR y las localidades analizadas cubrían 7.157,07 ha, valor que ascendió a 15.922,81 ha en 2022.
Es decir, que en 31 años se experimentó un aumento del 122,48% de la trama urbana.
En tanto, al relacionar la expansión urbana con la población, se identificó que en el área de estudio en 1991 la densidad poblacional fue aproximadamente de 42,18 hab./ha., mientras que en 2022 fue de 27,07 hab./ha.
Estos valores pueden traducirse a 237 m2 /hab. en 1991, y 369 m2 /hab. en 2022.
Para las autoras del estudio, estos datos exponen una expansión horizontal extremadamente alta que haría insustentable la ciudad debido al costo (ambiental, social y económico) que ello implica.


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