Enes Unal sostiene al Getafe en la caldera de Belgrado | Fútbol | Deportes

El Getafe selló su regreso a Europa tras sobrevivir al intento de remontada del Partizán, que ganó 2-1 y estrechó la eliminatoria hasta el 4-3 global, en una noche al límite en la que Enes Ünal volvió al rescate con su tercer gol en tres partidos, decisivo para que el equipo de José Bordalás alcanzara la fase liga de la Conference League. El Getafe encontró en Belgrado exactamente lo que esperaba: una caldera por fuera y un volcán por dentro. Desde que acabó el choque de ida, nadie en el club azulón dudó de que la vuelta se jugaría entre fuego. El estadio del Partizán se llenó hasta la bandera y los ruidosos Grobari (sepultureros en serbio) arrastraron a otras 25.000 gargantas. El penoso momento de su equipo importaba poco. Europa concedió una tregua.

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Milos Krunic, Stefan Milic, Samson Nwulu (Mateja Milovanovic, min. 68), Nikola Simic, Milan Roganovic, Iddrisu Baba (Bogdan Kostic, min. 76), Milan Vukotic (Chaka Traorè, min. 76), Igor Miladinovic, Nikola Cumic (Milan Aleksic, min. 61), Demba Seck y Jeh (Erik Kojzek, min. 70)
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David Soria, Djené Dakonam, Zaid Romero, Saba Sazonov (Andrés García, min. 36), Kiko Femenía, Johan Mojica (Davinchi, min. 80), Orel Mangala, Ramón Terrats, Francho Serrano (Mario Martín, min. 67), Martín Satriano y Enes Ünal (Borja Mayoral, min. 81)
Goles 1-0 min. 52: Jeh. 1-1 min. 68: Enes Ünal. 2-1 min. 75: Erik Kojzek
Arbitro Urs Schnyder
Tarjetas amarillas Saba Sazonov (min. 20), Martín Satriano (min. 32), Orel Mangala (min. 47), Milan Vukotic (min. 56), Zaid Romero (min. 57), Mayoral (min. 91)
El Partizán también llegó en llamas por dentro. Una victoria en cinco jornadas de Liga y los puestos de descenso empujaron a Sasa Ilic a presentar su dimisión. La afición y los dirigentes le convencieron para resistir, al menos, hasta la visita del Getafe. El presidente, el director deportivo y otros miembros de la junta, en cambio, ya habían anunciado su marcha pasara lo que pasara.Para una velada así, pocos equipos resultaban tan apropiados como el Getafe de Bordalás. El conjunto azulón lleva años de doctorado en partidos ásperos, físicos y de dientes apretados.
La primera mitad fue justo eso: mucho suelo, muchas faltas, poco fútbol y una batalla por cada palmo. El Getafe aceptó la pelea, pero durante más de media hora se olvidó de la pelota. Sufrió demasiado y el Partizán llegó a rozar el gol. Seck estrelló un disparo en el palo y Simic marcó otro que el árbitro anuló por un fuera de juego milimétrico. Bordalás detectó el peligro y actuó antes de que fuera tarde. En el minuto 37 retiró al central Sazonov, amonestado casi desde el principio y siempre a una falta de meterse en un problema serio. Su salida cambió el dibujo: el Getafe abandonó el 5-3-2 y pasó a un 4-4-2.
El retoque soltó al equipo azulón. Por fin encontró la pelota, alejó al Partizán de su área y firmó sus mejores minutos. Mangala probó fortuna desde fuera y su disparo rozó el palo. Fue la respuesta al asedio local, una manera de marcar territorio y el aviso de que el Getafe también tenía colmillos. El descanso llegó con 0-0 y con el conjunto de Bordalás a cuarenta y cinco minutos de la fase liga. Pero el control sólo era aparente. Casi nada más regresar de los vestuarios, Terrats perdió un balón en la frontal y Jeh castigó el error sin contemplaciones. Buscó el palo largo de Soria y encendió de nuevo la caldera: 1-0 y más de media hora de sufrimiento.
Unal pudo apagar el incendio casi de inmediato, pero Krunic sacó una mano providencial en el cara a cara. El partido se abrió entonces de par en par. El Partizán acumuló ocasiones sin puntería y el Getafe encontró espacios al contraataque, con Terrats, redimido de su error, al mando de las mejores transiciones azulonas. Faltaba Unal. Siempre Unal.
Un córner de Kiko Femenía acabó en las botas del turco, que esta vez no perdonó. El 1-1 silenció a los Grobari y terminó con la incertidumbre. Ya había marcado al Partizán en la ida y también al Racing en Liga. Tres partidos consecutivos, tres goles y un tesoro para Bordalás. Su regreso al Getafe ya parece un acierto rotundo.
El conjunto azulón resistió después del tanto de Kojzek, aguantó el último cuarto de hora, salió vivo de la caldera de Belgrado y cerró la eliminatoria. La fase liga ya era suya. Por cuarta vez en su historia, el Getafe estará en Europa.
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