Raúl Bittel planteó una política con participación y que escuche a los vecinos

El dirigente político y actual apoderado legal del Partido Justicialista (PJ) del Chaco, Raúl Bittel, explicó que su función dentro de la estructura partidaria es estrictamente representativa y ad honorem ante la Justicia provincial y federal.
En declaraciones a Radio Facundo Quiroga abordó también la situación interna del peronismo, el futuro de las PASO, el financiamiento de los partidos políticos y los principales problemas de Resistencia, sostuvo que la construcción política debe recuperar el contacto directo con los vecinos y que las soluciones no pueden surgir únicamente de encuestas.
Bittel marcó una diferencia entre su actual responsabilidad institucional dentro del PJ y la militancia política. «A mí me toca llevar solamente los papeles a la Justicia provincial y a la Justicia federal», explicó al ser consultado sobre el significado de ser apoderado partidario.
En ese sentido, remarcó que no se trata de una conducción política ni de una propiedad sobre la estructura partidaria. «Es solo el representante legal ante la Justicia provincial y ante la Justicia Federal», precisó.
El dirigente también aclaró que la conducción política del partido corresponde a sus autoridades. «Antes era secretario general, hoy es Juan Manuel Pedrini. Él tiene la responsabilidad política de llevar adelante el partido», señaló, mientras que mencionó a Jorge Capitanich como presidente del PJ chaqueño y principal referencia política de la organización.
«Creo que está muy bueno que se identifique que el partido no tiene dueños», sostuvo Bittel, al analizar las diferentes corrientes que actualmente conviven dentro del peronismo chaqueño.
«El partido no tiene dueños»
Consultado por la situación interna del justicialismo y por la diversidad de dirigentes que aparecen posicionados de cara al proceso electoral de 2027, Bittel reconoció que existe un escenario de múltiples sectores y nombres, aunque consideró que todavía falta conocer el mecanismo mediante el cual se definirán las candidaturas.
«Hay una cantidad enorme de compañeros y compañeras que están hoy a la vista para ser representantes de lo que sea que venga», afirmó.
Para el dirigente, el desafío consiste en encontrar mecanismos que permitan ordenar esa diversidad sin perder la participación democrática. En ese contexto, consideró que el futuro de las PASO será determinante.
«Si las PASO se suspenden, seguramente van a ser las internas el camino que nos va a permitir ordenarnos», explicó. Sin embargo, advirtió que las internas partidarias requieren condiciones institucionales y logísticas que actualmente no están garantizadas.
«Las internas partidarias se tienen que dar con seguridad, con transparencia, con participación de los tribunales, del Tribunal Electoral, que colaboren», planteó.
Asimismo, Bittel puso como ejemplo la complejidad que tendría organizar una elección interna en toda la provincia. «Hoy hacer una interna correcta necesita urnas en 70 municipios», señaló.
Por ese motivo, sostuvo que mientras las PASO continúen vigentes constituyen el mecanismo electoral establecido. «Mientras las PASO existan, mientras no se suspendan, ese es el mecanismo interno que ya está determinado», afirmó.
«La democracia también necesita partidos fuertes»
Bittel vinculó el debate electoral con una discusión más profunda sobre la participación ciudadana. Consideró que los partidos políticos cumplen un papel central en la representación democrática y que cualquier modificación del sistema electoral debería preservar esa función.
«Recordemos que la Constitución nacional y la Constitución provincial dicen que los partidos son la representación política de nuestra ciudadanía», sostuvo.
Desde esa perspectiva, planteó que, si se pretende modificar sustancialmente ese esquema, debería discutirse institucionalmente. «Si eso ya no quiere que sea de esa manera, hay que reformar las constituciones. Si no, hay que fortalecerlos», afirmó.
El dirigente también cuestionó la posibilidad de que la ciudadanía sea convocada reiteradamente a votar por la falta de acuerdos internos de las fuerzas políticas.
La discusión incluyó la posibilidad de unificar elecciones nacionales y provinciales para reducir la cantidad de jornadas electorales. Bittel reconoció que se trata de una definición política que debe ser debatida y consideró necesario analizar el impacto que tiene sobre la participación ciudadana.
«Esas son discusiones que hay que dar: la vida democrática de los partidos políticos, la construcción política de la vida ciudadana y las prioridades», sostuvo.
Una mirada sobre los problemas de Resistencia
Más allá de la interna partidaria, Bittel destacó su participación en un programa de radio desde el cual busca abordar problemáticas concretas de Resistencia y generar espacios de intercambio con vecinos, profesionales y especialistas.
El dirigente explicó que la intención es salir de la lógica tradicional de la discusión política y poner en agenda cuestiones cotidianas como el agua, el tránsito, las veredas, los desagües, las cloacas, las viviendas y el transporte.
«La idea no es tirarle palos a nadie, sino encontrar una ciudad que tiene que ser más accesible», sostuvo.
En materia habitacional, adelantó que uno de los próximos temas de debate será el acceso a los alquileres. «Más que nada es qué tan fácil es alquilar, qué tan difícil es alquilar», explicó.
Según Bittel, la discusión debe contemplar no solamente el precio de los alquileres, sino también la falta de viviendas, la disponibilidad de terrenos y las posibilidades de acceder a créditos para construir.
«Si la gente no tiene viviendas nuevas, tiene que encontrar alquileres», señaló y planteó una serie de preguntas que, a su entender, deberían formar parte de una discusión colectiva: «Si ahí hay propiedades para alquilar, si hay terrenos para construir, si hay créditos para construir. Todos son preguntas que hay que responderse como vecinos».
En esa línea, destacó la importancia de incorporar la mirada de profesionales. Mencionó, entre otros, los aportes de arquitectos que vienen desarrollando charlas sobre el crecimiento urbano, los recorridos del agua, las cloacas y los desagües.
«Son aportes interesantes a una ciudad que necesita aportes», afirmó.
Tránsito: responsabilidad ciudadana y estatal
Otro de los temas abordados fue el tránsito en Resistencia. Bittel consideró que existe una responsabilidad compartida entre los ciudadanos y el Estado.
«La responsabilidad del ciudadano es muchísima, pero también la responsabilidad del Estado en comunicar», sostuvo.
Puso como ejemplo el uso del casco y el respeto por las normas de tránsito, pero también cuestionó la falta de información frente a cortes de calles y modificaciones en la circulación. «Las leyes están. Lo que falta es cumplirlas o hacerlas cumplir», afirmó.
A su entender, el problema no puede atribuirse exclusivamente a los vecinos. También reclamó mayor control estatal y mejores condiciones para circular.
En ese contexto, cuestionó el funcionamiento de algunos semáforos y la falta de coordinación entre las señales de tránsito. «Tenés el de la Piacentini y calle 4, que tarda aproximadamente diez segundos en pasar de rojo a verde y de verde a rojo. Pasan dos autos y no pasa más nadie», ejemplificó.
También planteó la necesidad de avanzar hacia sistemas de coordinación semafórica similares a los existentes en otras ciudades.
Para Bittel, la falta de respuestas del Estado puede terminar generando una actitud de resignación en la ciudadanía. «Ante el alejamiento del Estado en resolver cuestiones, uno piensa: si no le dan pelota a esto, ¿qué me van a dar pelota a mí?», reflexionó.
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