Provinciales

«Situación crítica» para 7 economías regionales

Durante junio de 2026, el Semáforo de Economías Regionales de Coninagro registró cuatro actividades en verde, ocho en amarillo y siete en rojo, sobre un total de 19 sectores productivos relevados. En comparación con el mes anterior, la única modificación correspondió al complejo manisero, que pasó de rojo a amarillo debido a una mejora de sus principales indicadores, especialmente en materia de precios. El resto de las actividades mantuvo su clasificación.
El relevamiento contempla tres componentes para determinar la situación de cada economía regional. El primero corresponde al negocio y considera la evolución mensual e interanual de precios y costos. El segundo aborda el desempeño productivo a partir de variables como superficie, stock y volumen de producción. El tercero analiza el comportamiento del mercado mediante las exportaciones, las importaciones y el consumo interno.
Entre las actividades que permanecieron en rojo se encuentran la yerba mate, el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, la leche y la mandioca. En la mayoría de estos casos, la principal dificultad se concentra en el componente de negocio, debido a que los precios recibidos por los productores permanecieron estancados o crecieron por debajo de la inflación y de los costos operativos. Entre las actividades en verde se ubicaron bovinos, ovinos, granos y miel, con una evolución favorable de los precios y un acompañamiento de los indicadores productivos y comerciales.
El grupo amarillo quedó integrado por las actividades forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y papa, además del maní. Estas cadenas presentaron resultados mixtos, con precios que en varios casos no acompañaron la inflación, niveles de demanda estables o de escasa dinámica y costos todavía elevados. El pasaje del maní a amarillo respondió principalmente a la recuperación de su componente de negocio, mientras que el resto de las actividades mantuvo la clasificación del mes anterior.

Comercio exterior y balanza de las cadenas

Durante el primer semestre de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por 31.940 millones de dólares, un 21% más que en igual período de 2025 y un 12% por encima del promedio de los últimos cinco años. El complejo granario concentró 25.097 millones de dólares, equivalentes al 79% del total. Dentro de ese conjunto, la soja aportó 12.696 millones, el maíz 4.802 millones, el trigo 3.034 millones, el girasol 2.983 millones, la cebada el 5,5% y el sorgo el 1% restante. La cadena bovina ocupó el segundo lugar, con 2.873 millones de dólares, seguida por la lechería, con 897 millones, y el complejo manisero, con 651 millones.
Las importaciones totalizaron 2.462 millones de dólares durante el mismo período, por lo que por cada dólar adquirido en el exterior las economías regionales exportaron aproximadamente 13 dólares. El complejo granario concentró 2.033 millones, equivalentes al 83% de las compras externas, mientras que las cadenas forestal, porcina y bovina registraron importaciones cercanas a los 95 millones de dólares cada una. Si se excluye al complejo granario, las exportaciones alcanzaron 6.843 millones y las importaciones 430 millones, con una relación de 16 dólares exportados por cada dólar importado.
Dentro de las exportaciones que no corresponden a granos, la cadena bovina explicó el 42% del total, seguida por la vitivinicultura, con el 6%, el arroz, con el 4%, y la apicultura, con el 3%. En la comparación con el promedio de los últimos diez años, el arroz registró uno de los mayores crecimientos, con exportaciones por 257 millones de dólares, un 99% por encima de su media histórica. La apicultura alcanzó 193 millones, un 77% más, y la cadena bovina llegó a 2.873 millones, un 67% por encima de su promedio de la última década.
En sentido contrario, la actividad aviar presentó la mayor caída respecto de su desempeño histórico. Sus exportaciones alcanzaron 53 millones de dólares, un 70% menos que el promedio de los últimos diez años, aunque superaron los 45 millones registrados en igual período de 2025. La actividad forestal exportó 101 millones, un 10% por debajo de su promedio histórico, mientras que la vitivinicultura alcanzó 436 millones, un 2% menos que su media de referencia.
En las importaciones, la mayor expansión frente al promedio histórico correspondió a la cadena bovina, con compras por 89 millones de dólares, un 187% superiores a su media y un 75% más que en el primer semestre de 2025. La mandioca importó por 5 millones, un 113% por encima de su promedio histórico, mientras que la cadena porcina registró compras por 92 millones, un 68% más que su media de la última década. En contraste, las importaciones de las actividades apícola, manisera y arrocera disminuyeron 90%, 68% y 50%, respectivamente.
La relación entre exportaciones e importaciones muestra que la mayoría de las economías regionales mantiene un perfil superavitario, aunque existen diferencias importantes entre cadenas. Las actividades manisera, arrocera, apícola, ovina y de peras y manzanas presentan las relaciones más favorables, con importaciones inferiores al 1% de sus exportaciones. En la cadena bovina, las compras externas equivalieron al 2,1% de las ventas externas, mientras que en el complejo granario representaron el 5,1%.
En otras actividades, la incidencia de las importaciones es mayor. La yerba mate registró en 2025 compras externas equivalentes al 18% de sus exportaciones, mientras que las hortalizas alcanzaron una relación del 36% y la actividad avícola del 44%. En algodón, las importaciones representaron el 77% de las exportaciones.

Una mirada histórica sobre el desempeño

La publicación mensual del Semáforo de Economías Regionales se realiza desde hace más de ocho años y permite observar la evolución de las 19 actividades en una perspectiva de largo plazo. Durante ese período, ocho economías permanecieron en rojo durante más de la mitad de los meses analizados. La vitivinicultura registró la mayor proporción de períodos en esa categoría, con más del 72%, seguida por la actividad lechera, con el 64%, y por las cadenas arrocera y citrícola, ambas con el 63%.
Los mejores desempeños históricos correspondieron principalmente a las actividades vinculadas con las carnes. La producción bovina permaneció en verde durante el 50% de los meses relevados, seguida por la porcina, con el 47%, y la aviar, con el 41%. También se destacó el complejo granario, que alcanzó esa categoría durante el 48% del período, mientras que la actividad manisera lo hizo durante el 38%.
La vitivinicultura y la yerba mate, además, atraviesan los períodos consecutivos más prolongados dentro de la categoría roja. La primera acumula 41 meses consecutivos en esa situación, desde enero de 2023 hasta junio de 2026. La actividad yerbatera, por su parte, registra 27 meses consecutivos en rojo desde abril de 2024.


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