El Nations Championship o el enredo del rugby intercontinental | Deportes


El tiempo dirá si el Nations Championship logra encauzar una de las grandes tareas pendientes del calendario mundial del rugby, la conciliación ente hemisferios, o se queda en una herramienta de marketing para engalanar las tradicionales giras de cada selección al otro lado del globo. El estreno de un torneo dividido en dos bloques —tres partidos en julio y cuatro en noviembre— ha dejado tras el primer bloque en el hemisferio sur un empate técnico, con nueve victorias para cada uno de los grupos y la hegemonía mundial aparentemente intacta, pues Sudáfrica y Nueva Zelanda, finalistas del último Mundial en 2023, son las únicas con pleno de victorias. Todo un aviso de cara a Australia 2027, el fantasma en la habitación de todos los contendientes, que apuran sus oportunidades para afinar. En muchos casos, a cambio de horas de vuelo. Como los 42.000 kilómetros que se ha chupado Inglaterra en tres semanas para jugar con Fiyi, Argentina y Sudáfrica.
El calendario del rugby reserva los inviernos para los torneos de selecciones de cada hemisferio: el Seis Naciones en el norte y el Rugby Championship en el sur. Las oportunidades de ambos mundos para enfrentarse entre sí más allá del Mundial eran las giras: el norte viajaba al sur entre junio y julio y sus rivales devolvían la visita en noviembre. Calendarios cambiantes que cada federación organizaba conciliando su relación con otras, el interés deportivo y la pujanza de las televisiones. El Nations Championship llega este año para dar una estructura formal a la tradición. Y hacerla más exigente.
Un formato que divide al mundo en dos grupos. En el norte, los miembros del Seis Naciones: Inglaterra, Francia, Irlanda, Gales, Escocia e Italia. En el sur, los del Rugby Championship —Nueva Zelanda, Sudáfrica, Australia y Argentina— más Fiyi y el asterisco de Japón, una selección que ha acumulado cierta solera en la última década y tiene difícil encaje geográfico. Cada equipo debe medirse contra los seis rivales del hemisferio contrario a través de seis jornadas regulares: las diputadas en las tres primeras semanas de julio en el sur y las pendientes en las tres primeras de noviembre en el norte. Con esos resultados se definirán las posiciones en cada grupo del primero al sexto para la fase final de Londres, entre el 27 y el 29 de noviembre. Cada selección jugará un último partido contra la que ocupe su mismo puesto en el otro hemisferio. Así se decidirá el campeón, con el duelo entre los dos primeros. El sistema también plantea una competición al estilo de la Ryder Cup de golf. El grupo sumará un punto por partido —el duelo por el título, el último del menú, vale dos— para determinar el hemisferio ganador. Podría darse el caso de que Nueva Zelanda o Sudáfrica ganen sus seis encuentros y no jueguen la final.
🌏🏆🏉 NATIONS CHAMPIONSHIP 2026
Terminadas las Series del Sur, SUDÁFRICA y FRANCIA lideran sus respectivos grupos…
El NATIONS CHAMPIONSHIP 2026 volverá a @MovistarPlus ya en noviembre (del 6 al 29) con las Series del Norte y las Finales en Twickenham#ÚneteALaMelé pic.twitter.com/m3REOrcSuB
— Rugby en Movistar Plus+ (@MovistarRugby) July 23, 2026
Los Springboks, campeones de los dos últimos mundiales, mantuvieron su estatus de selección a batir estrenándose con una victoria sólida ante Inglaterra (45-21), sometieron a una Escocia por momentos protestona (42-28) y borraron del mapa a una Gales venida a menos (43-0). Mientras, los All Blacks iniciaron su periplo de Dave Rennie como seleccionador con pleno de victorias, aplicando un juego eléctrico y fructífero como nunca en las patadas divididas. Solventaron el mejor duelo del torneo en el estreno ante Francia (34-32) —la mejor del norte en el último lustro, capaz luego de ganar en Australia y Japón para liderar su grupo— para deshacerse luego de Italia (47-17) y de Irlanda (40-21). Nadie más en el hemisferio sur ganó dos partidos de tres, algo que sí hicieron Irlanda e Inglaterra y Escocia en el norte, totalmente abierto. Lo perdieron todo Italia —sorprendida por Japón— y Fiyi, que jugó sus partidos como local en Reino Unido a la espera de contar con un estadio adecuado en su país.
Esa circunstancia llevó a Inglaterra a pasarse el mes volando para jugar en Sudáfrica, volver a Inglaterra para medirse a Fiyi, viajar a Argentina y emprender el regreso. De allí han salido las primeras quejas para que este torneo bianual centralice partidos para un problema que no afecta a los del sur, con distancias residuales para moverse entre vecinos europeos. Irlanda evitó una situación similar al disputar en Australia su partido contra Japón.
Una de las consecuencias de este intento de intercontinental es que ha borrado del calendario el Rugby Championship, el torneo entre las cuatro potencias del sur. La organización que engloba a estas selecciones ha garantizado que volverá en 2027 como previa al Mundial. El sustitutivo serán las series Rugby’s Greatest Rivaliry, los cuatro partidos que Nueva Zelanda disputará en Sudáfrica entre el 22 de agosto y el 12 de septiembre. Promete ser una borrachera de rugby para la historia. Tras tanta melé cariñosa, estarán encantados de cambiar de aires en noviembre, aunque toque coger aviones.


