La final del Mundial ya empezó: el picante duelo en redes entre el Museo del Prado y el MALBA

El ida y vuelta entre el Prado y el MALBA lleva la final del Mundial 2026 al terreno del arte.
Primero posteó el Museo del Prado, el enorme y hermoso museo de Madrid que tiene joyas históricas, como las obras de Goya, Las meninas, de Diego Velázquez o El jardín de las delicias, de El Bosco. No hablaba de arte, hablaba con arte. Sacaba pecho. “En 10 palabras. Por qué España está en la final del Mundial 2026”, dice la portada del posteo. La imagen que lo presenta es El caballero de la mano en el pecho, de El Greco.
Luego, el Museo español elige sus palabras. La primera -¿están aludiendo al estereotipo que carga la Argentina en el sentido contrario?- es Humildad. La imagen es la de El lavatorio” , que Jacopo Tintoretto pintó en el siglo XVI. Representa el episodio bíblico del Evangelio de San Juan (13:1-15), en el que Jesús, durante la Última Cena, lava los pies a sus discípulos. Queda claro, ¿no?

Sigue la palabra Ilusión -claro, cómo no- y luego Motivación, con la imagen de Vulcano forjando los rayos de Júpiter, de Pedro Pablo Rubens. Para Armonía eligieron Las tres Gracias, también de Rubens (1570-1644), uno de los grandes maestros de la pintura occidental. Entre otro conceptos, además, mencionan Estrategia, Esfuerzo, Camaradería, Lucha, Superación y -otra vez la apelación a la templanza- Prudencia.
https://www.instagram.com/p/Da2oKQegN1h/?utm_source=ig_web_button_share_sheet
Lo hicieron con obras como Carlos V en la batalla de Mühlberg, de Tiziano (1548), que representa al emperador montado a caballo tras su victoria sobre los príncipes protestantes alemanes. Más que un retrato militar, la pintura es una poderosa imagen de liderazgo y propaganda política. O, también para Camaradería, refiere a Orestes y Pílades, escultura romana en mármol: los legendarios amigos de la mitología griega unidos por un gesto de lealtad y protección mutua, convertido desde la Antigüedad en símbolo de la amistad.
Lucha: es Prometeo robando el fuego de los dioses, de Rubens. Y así, grandes obras. Cierran con Prudencia. Otra vez, el caballero de El Greco. Después de cómo Argentina dio vuelta sus partidos, es buen consejo.
«AMISTAD», «PASIÓN», «LOCURA», «PUEBLO», LA RESPUESTA DEL MALBA
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) les respondió. “Acá van las nuestras, @museoprado. 10 palabras que explican por qué Argentina está en la final del Mundial 2026”. Su selección incluye las palabras “fuerza”, “amistad”, “pasión”, “locura”. Alude al espíritu nacional, que esta selección expresa.
Abren con la palabra AGUANTE y una obra de Pablo Suárez titulada Exclusión. Un hombre agarrado del tren, viajando como puede, sin pagar. Gran elección, para empezar. Siguen con Mística, y una obra de Xul Solar, todo espiritualidad y vuelo.
Después viene la palabra CORAZÓN y una obra de Fernanda Laguna, contemporánea. ¿Qué decir? Ellos, todo corazón. Nosotros, siguiendo a la “infartoneta”. A continuación, AMISTAD, esa enorme foto de Marcos López que recrea La última cena como un asado. Amistad, otra vez, es lo de los jugadores. Y un valor que por estas tierras se tiene en alta consideración.

Y, como para rompernos el corazón antes mencionado, llega la palabra PUEBLO y el cuadro Manifestación, de Antonio Berni, una de las obras más reconocibles y más representativas del arte argentino. Berni la pintó en 1934, al temple sobre arpillera, en plena crisis económica global. Muestra a un grupo de personas que reclaman pan y trabajo: rostros individualizados, arrugas, miradas de desencanto y fuerza a la vez. Una multitud que no es masa anónima, sino pueblo con nombre propio. El MALBA no podría haber elegido mejor.
https://www.instagram.com/p/Da3vzpzERir/?utm_source=ig_web_button_share_sheet
Dos museos, dos colecciones, dos maneras de comunicar valores. El Prado desplegó siglos de arte, pintura de corte, mitología clásica y simbología europea. El MALBA respondió con arte contemporáneo sobre personas y situaciones de la vida cotidiana en América del Sur. El sutil contrapunto entre dos relevantes instituciones del arte global revela que la final del Mundial 2026 es un acontecimiento cultural que excede a un partido de fútbol. Es también esto, dos identidades que se miran de frente y se reconocen en el espejo que eligieron para presentarse ante el mundo.



