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hay soldados muertos y la transición se tensa

El ejército de Colombia liberó el martes a 39 personas secuestradas por la guerrilla del ELN en una zona remota del noroeste del país, anunciaron las autoridades, que dieron cuenta de dos efectivos muertos en el operativo.

Rebeldes capturaron a las 39 personas, entre ellas dos menores de edad, en una carretera de una zona rural de la región de Chocó (noroeste) donde tienen una fuerte presencia y se financian con el narcotráfico y la minería ilegal.

Los civiles se desplazaban en dos autobuses cuando fueron abordados por los guerrilleros, que mantienen un bloqueo en la vía que conecta el departamento de Chocó, sobre el océano Pacífico y fronterizo con Panamá, con la ciudad de Medellín.

Las autoridades anunciaron su liberación en la tarde, tras un operativo militar, que le costó la vida a dos soldados. Cinco más resultaron heridos cuando los rebeldes activaron una carga explosiva, explicó el ejército.

Guerrilleros del ELN ocultan sus rostros en el departamento de Chocó. Foto: Reuters

El grupo de personas liberadas fue trasladado en helicóptero a una base militar en la capital del departamento.

El Chocó es uno de los enclaves históricos del ELN. Allí ejerce un fuerte control sobre la población, con extorsiones y frecuentes retenciones de civiles y miembros de la fuerza pública.

La gobernación local pidió a los ciudadanos que se abstengan de transitar por la vía afectada, donde el ELN y el Ejército mantienen combates.

Guerrilla activa

Imágenes difundidas por medios colombianos y señaladas como del lugar del secuestro dan cuenta de intensos tiroteos.

De origen guevarista y alzado en armas desde 1964, el ELN no participó en el histórico acuerdo de paz que hace diez años desarmó al grueso de la guerrilla de las FARC.

El ELN contaba con 6.810 combatientes en 2025, un aumento del 9% con respecto al año anterior, según el último informe de la fundación Ideas para la Paz. Además de operar en Chocó, mantiene influencia en el noreste y suroeste del país.

Una guerrillera del ELN posa con su arma. Foto: Reuters

El gobierno del saliente presidente Gustavo Petro, un exguerrillero del desmovilizado M-19, intentó sin éxito negociar la paz con el ELN cuando llegó al poder en 2022.

La iniciativa se sepultó definitivamente en enero de 2025, cuando enfrentamientos entre el ELN y disidentes de las FARC dejaron más de un centenar de muertos y decenas de miles de desplazados en el Catatumbo, una región limítrofe con Venezuela.

Transición política

A tres semanas de la toma de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, el episodio vuelve a poner en evidencia la capacidad de control territorial de los grupos armados y añade presión a la transición política.

«El ELN tiene presencia territorial en 156 municipios de Colombia», explica Francisco Daza, coordinador de la Fundación Paz y Reconciliación.

Abelardo de la Espriella. Foto: Reuteres

A diferencia de las antiguas FARC, funciona bajo una estructura regional sólida y, pese a los esfuerzos diplomáticos por alcanzar la paz, este episodio con los 39 secuestrados añade tensión a la compleja transición política que vive el país.

«Uno de de los retos está relacionado con las recientes declaraciones del presidente electo, asociadas a que no va a continuar con el ecosistema de paz que se consolidó tras la firma del Acuerdo de Paz de 2016. El Estado siempre ha sido más reactivo que preventivo. Por ahí puede ir una de las soluciones para evitar, justamente, que se presenten hechos como este», dice Daza.

¿Más violencia?

Con el aumento de los ataques y su impacto directo sobre la población civil, el ELN vuelve a situarse en el centro de las preocupaciones del próximo gobierno colombiano y algunas voces, críticas, de Abelardo de la Espriella vaticinan más violencia.

Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko, último jefe de las FARC. Foto: EFE

El exlíder de la extinta guerrilla de las FARC dijo el martes a la AFP que los «mensajes de odio» pueden avivar la «violencia», después de que el presidente electo se comprometiera a encarcelarlo y revocar una parte fundamental del histórico acuerdo de paz de 2016.

Rodrigo Londoño, conocido por el alias de «Timochenko», dijo que un grupo de antiguos líderes guerrilleros que firmaron la paz enviaron una carta a De la Espriella para reconocer su reciente victoria electoral y solicitar un diálogo para «honrar» el acuerdo que este año cumple su décimo aniversario.

Tras la firma del acuerdo durante el gobierno del Nobel de la Paz Juan Manuel Santos (2010-2018), unos 13.000 rebeldes entregaron sus armas y se reincorporaron a la vida civil.

De la Espriella, que en junio venció por un estrecho margen al candidato oficialista de izquierda Iván Cepeda, es crítico del histórico acuerdo de paz y ha declarado su intención de desmantelar el tribunal que juzga los crímenes del conflicto con penas alternativas a la cárcel para exguerrilleros y militares que aporten a esclarecer la verdad.

El año pasado, Londoño fue condenado a ocho años de trabajos comunitarios como reparación por los más de 21.000 secuestros cometidos por las FARC.

«Ese bandido de Timochenko merece estar preso de por vida«, dijo el presidente electo en una declaración en video el lunes en la que calificó al exlíder guerrillero como un «criminal de guerra» y tildó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), surgida del acuerdo, como un «disfraz de tribunal».

Con información de EFE, AFP y RFI


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