Provinciales

Santilli comienza su gestión con una imagen marcada por la polarización

El ministro del Interior asumirá la Jefatura de Gabinete de la Nación en un contexto de alta polarización política y con una agenda dominada por las preocupaciones económicas, Zentrix Consultora elaborado a partir del Monitor de Opinión Pública (MOP) de mayo. El estudio señala que su imagen está fuertemente condicionada por la identidad política de los encuestados, con un 80,5% de valoración positiva entre los votantes de La Libertad Avanza y un 80,3% de imagen negativa entre los opositores. La aprobación aumenta con la edad y entre los sectores socioeconómicos medios y altos, mientras que los mayores niveles de rechazo se concentran entre los jóvenes y los sectores de menores ingresos.

La designación de Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete de la Nación se produce en un escenario político caracterizado por una marcada polarización y por una agenda pública en la que las preocupaciones económicas continúan ocupando un lugar central.
En ese contexto, un informe elaborado por Zentrix Consultora analizó las condiciones con las que el nuevo funcionario inicia su gestión y concluyó que su imagen pública se encuentra fuertemente condicionada por la identidad política de quienes lo evalúan, además de enfrentar el desafío de administrar expectativas diferentes entre los sectores oficialistas y opositores.
El relevamiento fue realizado durante el mes de mayo mediante el Monitor de Opinión Pública (MOP), instrumento utilizado por la consultora para medir percepciones ciudadanas. El estudio trazó un diagnóstico sobre la figura del nuevo jefe de Gabinete en el momento previo a su asunción y sostuvo que Santilli presenta un balance general de imagen todavía negativo, aunque comparativamente superior al registrado por otros referentes del oficialismo, circunstancia que, según el análisis, podría representar un activo político para el Gobierno en esta nueva etapa de gestión.
Entre las principales conclusiones del informe se destaca que la valoración pública del dirigente presenta una estrecha relación con la pertenencia política de los entrevistados.
Según la consultora, la imagen del funcionario «depende casi por completo de la identidad política de cada votante», una característica que, de acuerdo con el estudio, refleja el elevado nivel de polarización que atraviesa actualmente al escenario político argentino.
El trabajo también indicó que, pese a su trayectoria política previa dentro del PRO, Santilli no aparece como una figura capaz de modificar la dinámica de confrontación existente entre oficialismo y oposición. Por el contrario, el informe sostuvo que reproduce un comportamiento similar al observado en otros integrantes del espacio libertario, aun cuando proviene de una fuerza política que históricamente buscó construir un perfil de mayor amplitud dentro del electorado.
La consultora consideró que este punto de partida configura un escenario en el que las evaluaciones futuras sobre el desempeño del nuevo jefe de Gabinete estarán influenciadas por factores políticos previos a su gestión, consolidando un marco en el que la identificación partidaria continúa siendo uno de los principales determinantes de la opinión pública.

IMAGEN PÚBLICA, RESPALDO POLÍTICO
Y DIFERENCIAS REGIONALES
Uno de los aspectos centrales del estudio estuvo relacionado con el comportamiento de la imagen pública de Santilli según la identificación política de los encuestados. Los resultados muestran diferencias muy marcadas entre quienes respaldan al oficialismo y quienes se identifican con espacios opositores, configurando uno de los niveles de polarización más elevados registrados por la consultora.
Entre los ciudadanos que votaron a La Libertad Avanza en las elecciones legislativas de octubre de 2025, Santilli alcanza un 80,5% de imagen positiva. En contraste, entre los votantes opositores la percepción negativa asciende al 80,3%, reflejando una fuerte segmentación de las opiniones según la pertenencia política de cada entrevistado.
A partir de esos resultados, Zentrix sostuvo que «la imagen de Santilli no es un activo transversal», ya que se encuentra estrechamente asociada al posicionamiento político de quienes participan del relevamiento. Según la consultora, el nuevo funcionario inicia su gestión con un respaldo consolidado dentro del electorado oficialista, aunque enfrenta niveles igualmente sólidos de rechazo entre quienes integran los espacios opositores.
El informe agregó que esta configuración política anticipa un escenario en el que buena parte de las evaluaciones sobre la gestión del nuevo jefe de Gabinete estarán condicionadas menos por las decisiones administrativas que adopte y más por las posiciones políticas preexistentes dentro de la sociedad.
El análisis también incorporó una dimensión territorial para observar las variaciones regionales en la valoración del funcionario. Los resultados mostraron diferencias significativas para un dirigente cuya trayectoria política estuvo históricamente vinculada al Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba).
Los mejores niveles de aprobación aparecen en el interior del país, donde Santilli registra un 40,8% de imagen positiva. En cambio, tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) como en la provincia de Buenos Aires, considerados históricamente los principales bastiones del PRO, los porcentajes de aprobación se ubican levemente por debajo del promedio nacional.
En la Capital Federal el dirigente alcanza una valoración positiva del 36%, mientras que en la provincia de Buenos Aires registra un 36,2%.
Para los analistas de Zentrix, estas cifras indican que el nuevo jefe de Gabinete mantiene una base de apoyo relativamente homogénea entre las principales regiones del país, aunque sin consolidar niveles elevados de aprobación en ninguno de esos distritos.

Perfil social del respaldo

El estudio avanzó además sobre las características sociales y demográficas de quienes expresan una opinión favorable hacia Santilli. Uno de los patrones más definidos aparece al segmentar los datos según la edad de los entrevistados, variable que presenta un comportamiento diferente al observado respecto del presidente Javier Milei.
Entre los menores de 40 años, la imagen positiva del nuevo jefe de Gabinete alcanza el 26,1%. Ese porcentaje aumenta al 35,5% entre las personas de 40 a 59 años y asciende al 41,1% entre quienes tienen más de 60 años, configurando una tendencia ascendente conforme aumenta la edad de los encuestados.
Sobre este comportamiento, los investigadores señalaron: «La evaluación mejora a medida que sube la edad del encuestado», y agregaron que este fenómeno resulta «exactamente opuesto» al registrado por Milei, cuya mejor valoración se concentra entre los sectores más jóvenes.
Según el informe, esta diferencia entre ambos dirigentes podría representar una complementariedad política que permita ampliar el alcance del mensaje oficial hacia segmentos etarios donde la figura presidencial encuentra mayores dificultades para consolidar niveles de apoyo. Las diferencias también aparecen al analizar la variable de género.
Entre los hombres, Santilli obtiene una imagen positiva cercana al 39%, mientras que entre las mujeres ese porcentaje disminuye hasta el 34%. En este último segmento, además, la imagen negativa supera el 54%, constituyendo uno de los niveles más altos de rechazo registrados por el estudio.
El informe identificó diferencias todavía más marcadas al segmentar la información según el nivel socioeconómico. En los sectores de ingresos altos, Santilli alcanza un 50,5% de imagen positiva, mientras que entre los sectores medios registra un 47,9%, mostrando una valoración considerablemente superior a la observada en otros segmentos sociales. La situación cambia de manera significativa entre los sectores de menores ingresos.
Allí la imagen positiva desciende hasta el 25,4%, mientras que la valoración negativa asciende al 62,8%, constituyendo el nivel de rechazo más elevado detectado en todos los cruces estadísticos realizados por la consultora.

La economía como desafío

Más allá de la imagen personal del nuevo jefe de Gabinete, el informe sostuvo que el principal desafío de la gestión estará relacionado con la administración de una agenda pública fuertemente atravesada por las cuestiones económicas.
Los investigadores señalaron que las prioridades ciudadanas difieren según la identificación política de los distintos sectores sociales, generando demandas diferenciadas hacia el gobierno nacional.
Mientras el electorado oficialista concentra su atención en la herencia recibida y en la consolidación del rumbo económico, los votantes opositores priorizan los problemas vinculados con los ingresos familiares y el costo de vida. Según el análisis, esta situación obliga a la Jefatura de Gabinete a administrar dos agendas simultáneas que parten de diagnósticos diferentes, aunque convergen en una preocupación compartida: el deterioro del poder adquisitivo.
El estudio identificó precisamente ese aspecto como el principal punto de coincidencia entre oficialismo y oposición. Entre los votantes de La Libertad Avanza, las principales preocupaciones son las deudas (53,2%), la corrupción (46,7%) y la incertidumbre económica (35,5%), mientras que el desempleo y la inflación ocupan un lugar secundario dentro de las prioridades manifestadas por ese segmento.
Entre los electores opositores el orden de las preocupaciones presenta una configuración distinta. La incertidumbre económica alcanza el 59,4%, seguida por los ingresos y salarios con el 52,6% y la corrupción con el 51,6%, reflejando una demanda enfocada principalmente en los efectos inmediatos que la situación económica produce sobre la vida cotidiana de los hogares. La percepción sobre la economía familiar también evidencia diferencias significativas entre ambos grupos. El informe indica que el 52,5% de los votantes oficialistas manifestó que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes, porcentaje que aumenta al 73% entre quienes se identifican con la oposición.
Asimismo, el 25,8% de quienes apoyan al Gobierno considera que su salario supera a la inflación, mientras que esa percepción desciende al 0,9% entre los votantes opositores. En materia de capacidad de ahorro, el 18,5% del electorado libertario afirmó llegar a fin de mes con posibilidades de ahorrar, frente a apenas el 3,9% entre quienes no respaldan al oficialismo.


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