Provinciales

El Chaco duplicó la comprensión lectora

El Chaco registró una mejora significativa en los niveles de comprensión lectora de los alumnos de primer grado luego de implementar el programa de alfabetización estructurada Aprendo Leyendo, una iniciativa aplicada en todas las escuelas públicas durante el ciclo lectivo más reciente.
Los resultados fueron presentados tras una evaluación realizada al finalizar el año escolar y muestran que los estudiantes alcanzaron desempeños superiores a los obtenidos por las cohortes que cursaron con el método tradicional de enseñanza.
El estudio que evaluó el impacto del programa fue desarrollado por un equipo de especialistas del Conicet, encabezado por la investigadora Florencia Salvarezza, responsable del seguimiento y monitoreo del proceso de implementación. La investigación permitió medir los avances alcanzados luego de un semestre de aplicación del nuevo enfoque pedagógico, centrado en la enseñanza explícita de la lectura y la escritura.
La decisión de modificar el sistema de alfabetización fue adoptada por las autoridades provinciales después de varios años de resultados desfavorables en las evaluaciones nacionales, entre ellas las pruebas Aprender.
El objetivo fue reemplazar el método utilizado hasta entonces por una propuesta estructurada que prioriza la enseñanza sistemática de las habilidades básicas de lectura y escritura desde el inicio de la escolaridad.
De acuerdo con los resultados difundidos, la provincia pasó de ubicarse entre las jurisdicciones con menores niveles de alfabetización a mostrar avances importantes en un período reducido de implementación. El nuevo programa se basa en la enseñanza directa de las letras, los sonidos y la práctica cotidiana de lectura y escritura, con actividades organizadas y progresivas.
La aplicación del método alcanzó a todos los alumnos de primer grado de las escuelas públicas chaqueñas. Los estudiantes comenzaron a trabajar con nuevos materiales didácticos durante el segundo semestre del ciclo lectivo, incorporando libros específicos de lectura y cuadernos de ejercicios destinados al aprendizaje sistemático de la alfabetización.
Las evaluaciones finales consistieron en la lectura de un texto breve y la resolución de siete preguntas de comprensión. Los resultados obtenidos indicaron que los alumnos que participaron del programa duplicaron los desempeños alcanzados por los estudiantes del año anterior, quienes habían sido alfabetizados mediante el método tradicional.
Asimismo, Florencia Salvarezza destacó la rapidez con la que se observaron los cambios al señalar: «el proceso tomó solo un semestre y los resultados se obtuvieron antes de completar un año lectivo completo». La investigadora remarcó que los avances fueron medidos antes de finalizar un ciclo anual completo de trabajo.

» Características del método

El programa implementado en el Chaco se desarrolla en un contexto marcado por la evolución de los indicadores nacionales de alfabetización.
Según la información presentada, la Argentina experimentó desde la década de 1990 un descenso sostenido en los niveles de alfabetización, luego de haber ocupado anteriormente posiciones destacadas entre los países de América latina. Para 2019, los resultados nacionales ubicaban al país en el décimo lugar de la región.
El nuevo enfoque aplicado en la provincia difiere del método constructivista predominante en gran parte del sistema educativo argentino. Este último propone que los estudiantes desarrollen la lectura a partir de experiencias y estímulos diversos, mientras que la alfabetización estructurada plantea una enseñanza explícita y organizada de las habilidades necesarias para leer y escribir.
Al explicar los fundamentos del programa, Salvarezza sostuvo: «El cambio fundamental es enseñar a leer. Suena raro, pero el maestro tiene que enseñarle a los chicos a leer.
No tiene que gestionar que cada uno solito aprenda a leer, porque leer no es un proceso madurativo. Hay que aprender». La investigadora señaló así la importancia de la intervención directa del docente durante el proceso de alfabetización.
La especialista indicó que, de acuerdo con el enfoque tradicional, se espera que los niños construyan de manera autónoma el aprendizaje de la lectura. En contraste, el método estructurado propone una enseñanza guiada desde el inicio, con actividades organizadas y una secuencia progresiva de contenidos.
Entre los principales componentes del programa se encuentra la enseñanza sistemática de la relación entre grafemas y sonidos, junto con la práctica permanente de lectura y escritura. Los alumnos trabajan simultáneamente en la decodificación de palabras, la escritura y la comprensión de textos mediante materiales especialmente diseñados para ese propósito.
Salvarezza explicó el funcionamiento del proceso de alfabetización al afirmar: «Tenés que poder transformar un símbolo, un grafema, una letra en un sonido para leer y transformar un sonido en una letra para escribir. Codificar y decodificar».
La investigadora describió así los mecanismos básicos sobre los cuales se organiza la propuesta pedagógica. El enfoque también incorpora la repetición de ejercicios, la corrección permanente y el acompañamiento constante del docente.
Según la información difundida, estas estrategias buscan reducir las diferencias de aprendizaje dentro del aula y favorecer un progreso más uniforme entre todos los estudiantes.

Implementación y recepción del programa

La incorporación del nuevo método encontró inicialmente algunas resistencias entre parte del cuerpo docente, cuyos integrantes expresaron dudas respecto de la necesidad de modificar las prácticas habituales de enseñanza y sobre la eficacia de la nueva propuesta.
Al referirse a esa etapa inicial, Salvarezza relató: «Hay docentes que empiezan y te dicen: ‘No, yo esto no lo voy a hacer’. Hasta que a los tres días de hacerlo ven que los chicos aprendieron y dicen: ‘A ver’».
La investigadora describió cómo la percepción comenzó a modificarse a partir de la observación directa de los avances alcanzados por los alumnos.
Con el transcurso de los meses, la aceptación del programa fue aumentando entre los docentes que participaron de la experiencia. La continuidad del trabajo permitió consolidar la implementación del método en las escuelas públicas de la provincia.
Sobre ese proceso, Salvarezza afirmó: «La aceptación docente al cabo de la implementación de seis meses, en general, es del cien por cien y todo el mundo quiere más». La especialista sostuvo que el respaldo al programa creció una vez que pudieron verificarse sus resultados en el aula.
De acuerdo con la información presentada, el entusiasmo mostrado por los estudiantes también contribuyó al desarrollo de la experiencia.
La entrega de materiales específicos para lectura y escritura y la participación cotidiana en las actividades propuestas formaron parte de la dinámica implementada durante el semestre.


Source link

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba