SpaceX, la empresa de Elon Musk, debuta en Wall Street y espera romper todos los récords, con una recaudación de US$ 75.000 millones


La empresa aeroespacial de Elon Musk, SpaceX, sale este viernes a bolsa, en el Nasdaq, en lo que será la oferta pública inicial más grande de la historia, con una valoración de 1,8 billones de dólares.
La compañía pondrá a la venta 555 millones de acciones a 135 dólares cada una, recaudando 75.000 millones de dólares, triplicando el récord anterior de Aramco (29.400 millones en 2019).
Aunque SpaceX registró pérdidas netas de 4.900 millones de dólares en 2025 y 4.300 millones en el primer trimestre de 2026, su potencial en inteligencia artificial, conectividad satelital (Starlink) y colonización de Marte atrae a inversores. De hecho, parte de la futura remuneración de Musk depende de que SpaceX logre establecer una colonia de al menos un millón de personas en el planeta rojo.
Musk reservó el 30% de las acciones para inversionistas individuales, una proporción inusual en operaciones de este tipo.
En una videoconferencia en la plataforma de redes sociales de Musk, X, le comentó al CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, que durante los últimos 10 años le han sugerido que saque SpaceX a bolsa.
Ahora lo hace porque la compañía planea poner en órbita 100 000 satélites Starlink de última generación. Desplegar centros de datos de IA en el espacio representa una «enorme base de crecimiento y se necesita capital para ello», afirmó.
Salir a bolsa le brinda a SpaceX acceso al capital que necesita.
Sin embargo, también la expone a un mayor escrutinio por parte de los accionistas y a una mayor supervisión regulatoria. Esto incluye la presentación de informes financieros trimestrales, lo que, según los críticos, incentiva el pensamiento cortoplacista en detrimento de la planificación a largo plazo y genera costos innecesarios para la empresa.
Actualmente, los reguladores de valores están solicitando comentarios públicos sobre una propuesta para exigir que las empresas cotizadas presenten sus informes financieros solo dos veces al año.
Musk poseerá la mayoría de una clase especial de acciones, lo que le otorgará el control sobre las decisiones relacionadas con la estrategia, las finanzas y el personal de la empresa. En cuanto a esto último, debido a que posee la mayor parte de estas acciones de Clase B, la única persona que puede despedir a Musk como CEO… es él mismo.
La compañía reconoce a Musk como la fuerza impulsora de su crecimiento, innovación y éxito. Pero, ¿qué sucederá si Musk ya no forma parte del equipo? SpaceX advierte que su ausencia podría afectar su capacidad para ejecutar su estrategia, además de perjudicar su reputación y sus relaciones con clientes, socios y demás partes interesadas.
La compañía también advierte que encontrar un reemplazo con las mismas habilidades y experiencia que Musk sería una tarea larga, si no prácticamente imposible. Como escribió el analista de Wedbush Securities, Dan Ives, el miércoles: «Al fin y al cabo, Musk es SpaceX y SpaceX es Musk».
Con información de Associated Press
Source link



