Torneo Norway Chess de ajedrez: El ajedrecista Carlsen colapsa otra vez ante Praggnanandhaa, y se aboca al fracaso en el torneo más duro del año | Deportes

Salvo carambolas que rozan lo imposible, Magnus Carlsen fracasará en uno de sus objetivos más importantes de este año: ganar el durísimo torneo Norway Chess en Oslo, muy cerca de su casa. Su 2ª derrota en una semana ante el indio Rameshbabu Praggnanandhaa, de 20 años, le sitúa como penúltimo a falta de dos rondas (tras el descanso del miércoles), con el estadounidense Wesley So en cabeza. La kazaja Bibisara Assaubáyeva tiene casi asegurado el triunfo en el torneo femenino.
Carlsen ha dicho alguna vez -y en eso coincide con la opinión del excampeón del mundo Vladímir Krámnik y otros jugadores de élite- que Praggnanandhaa tiene más talento que los demás astros muy jóvenes del ajedrez indio: Dommaraju Gukesh (vigente campeón del mundo), Arjun Erigaisi y Nihal Sarin; sin embargo, Praggnanandhaa (17º del mundo a los 20 años antes de su partida con el número uno) no ha brillado desde hace un año tanto como se esperaba de él. Ahora bien, el balance entre ambos en la modalidad clásica estaba igualado cuando se saludaron este martes, gracias a la victoria de Praggnanandhaa la semana pasada, en la primera vuelta del Norway Chess: dos victorias para cada uno y cuatro empates.
Entre los periodistas indios especializados en ajedrez empieza a extenderse la idea de que el estancamiento reciente en los resultados de Gukesh, Erigaisi y Praggnanandhaa tiene un factor común: la vida de los tres es ajedrez, y nada más que ajedrez, desde que eran niños prodigio y dejaron muy pronto de ir a la escuela; esa especialización extrema puede ocasionar un desequilibrio psicológico que lastre el rendimiento deportivo al más alto nivel. Por el contrario, Carlsen tiene una amplia cultura general porque fue educado integralmente por sus padres y nunca abandonó la escuela, ni siquiera cuando empezó a viajar mucho para jugar torneos.
En todo caso, la situación psicológica antes del combate mental de este martes en la biblioteca pública Deichman (espléndida sede del torneo, junto al puerto de Oslo) era tensa: Carlsen estaba poco menos que obligado a ganar si quería luchar por el primer puesto en las dos últimas rondas; desde un punto de vista matemático, el indio también, porque tenía los mismos puntos en la clasificación que el noruego, pero no se le exige tanto, ni de lejos, como al número uno.
Quizá por eso, Carlsen volvió a invertir -como en otras partidas de este torneo- mucho más tiempo de lo habitual en él durante la primera fase de la partida, tras el saque de honor en algunos tableros de los alumnos del colegio La Granja, de León, quienes por la mañana habían participado en el torneo Ajedrez por la Paz, con tableros y piezas gigantes de caucho reciclado, junto al edificio de los Premios Nobel.

Además, la posición tras los quince lances iniciales era harto compleja y muy difícil de evaluar: mejor juego de piezas del escandinavo pero dos peones centrales del asiático que podrían ser importantes a medio plazo. Tras el vigésimo, Carlsen disponía de 20 minutos para llegar al control de la jugada 40, por 48 de Praggnanandhaa. En la sala VIP (junto a la de prensa), la esposa y el padre del noruego ponían cara de póquer mientras charlaban con otros invitados, pero de vez en cuando miraban de reojo al conteo de los relojes en las pantallas gigantes.
La situación objetiva seguía siendo difícil de valorar: piezas más activas de Carlsen, pero con un peón menos. Justo en ese momento, Praggnanandhaa encontró una bella manera de activar su alfil dormido. El reloj de Carlsen bajó a los 15 minutos, a los 10, a los 5,5… y entonces el número uno optó por la respuesta más complicada de todas las razonables en porfía de los tres puntos que necesitaba mientras el líder, So, intentaba sumar 1,5 en la muerte súbita frente al alemán Vincent Keymer.
Tras un intercambio de golpes precisos, fue Praggnanandhaa quien tuvo la elección de forzar el empate por repetición de jugadas o seguir luchando. Fue valiente, mientras So lograba su objetivo y se consolidaba como líder, lo que aumentaba la presión sobre Carlsen.

Y, justo ahí, el número uno perdió el control de sus emociones y se metió en una posición claramente inferior en su ansia por huir del empate. Praggnanandhaa, con 15 minutos por dos de su rival, aprovechó el momento y logró clara ventaja. Mientras tanto, el 2º clasificado, el francés Alireza Firouzja, tenía una posición aplastante frente a Gukesh; más presión todavía para Carlsen. Pero Praggnanandhaa aflojó un poco y no encontró las jugadas más molestas, aunque siguió presionando. Y, de nuevo, el número uno se negó a reconocer que lo razonable era hacer tablas e intentar ganar el desempate; se metió en la boca del lobo, y fue devorado por el indio.
“Es muy frustrante, porque he jugado bastante bien durante varias horas, hasta mi tremendo error”, acertó a decir el noruego a la televisión de su país tras varios gestos de furia. Praggnanandhaa exhibió su modestia habitual: “Por fortuna, había analizado esa variante de la Defensa Francesa no hace mucho, y gracias a ello he salido de la apertura evitando las trampas. Luego he logrado mantener la presión mucho tiempo pero él se ha defendido bien. Y, ante mi sorpresa, cuando el empate parecía seguro, ha colapsado”.
En diciembre de 2016, en Nueva York, tras revalidar el título mundial contra el ruso Serguéi Kariakin, Carlsen reconoció a EL PAÍS que el control de las emociones era su punto más débil. Todo indica que lo sigue siendo.
Resultados de la 8ª ronda: Firouzja – Gukesh, ganan blancas; Carlsen – Praggnanandhaa, ganan negras; So – Keymer, tablas, ganan blancas. Femenino: Jiner Zhu – Wenjun Ju, ganan blancas; Anna Muzychuk – Koneru, tablas, tablas; Desmukh – Assaubáyeva, ganan negras.
Clasificación: 1º So 14 puntos; 2º Firouzja 13; 3º Praggnanandhaa 12; 4º Keymer 10; 5º Carlsen 9; 6º Gukesh 8.
Femenino: 1ª Assaubáyeva 15,5; 2ª Anna Muzychuk 10,5; 3ª-4ª Desmukh y Jiner Zhu 10; 4ª Wenjun Ju 9; 6ª Koneru 8.
9ª ronda (JUEVES, 17.00, tras el descanso del miércoles): Keymer – Firouzja; So – Carlsen; Gukesh – Praggnanandhaa. Femenino: Desmukh – Jiner Zhu; Assaubáyeva – Anna Muzychuk; Koneru – Wenjun Ju.
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