Dura condena al masivo bombardeo ruso con misiles y drones en varias ciudades de Ucrania que dejó al menos 23 muertos


Un ataque ruso con decenas de misiles y cientos de drones causó la muerte de al menos 22 personas en Ucrania durante la noche, entre ellas dos niños, lo que supone uno de los mayores ataques de Moscú en los últimos meses.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, «condena firmemente» el último ataque con drones y misiles rusos contra Ucrania, declaró su portavoz Stéphane Dujarric. «Una vez más subrayamos que los ataques contra civiles e infraestructuras civiles están prohibidos por el derecho internacional humanitario y deben cesar», dijo a la prensa el vocero, que reiteró el llamamiento a una «desescalada» que conduzca a un alto el fuego.
También Francia condenó «con la mayor firmeza» los ataques «masivos» y «cínicos» lanzados por Rusia durante la noche contra Kiev y varias zonas del este de Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, había advertido en los últimos días de un posible ataque masivo por parte de Rusia, después de que Moscú pidiera a las embajadas extranjeras en Kiev que evacuaran. «Si Ucrania no está protegida contra misiles balísticos y otros proyectiles, estos ataques continuarán», declaró el presidente ucraniano en redes sociales.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha intensificado la campaña aérea de Moscú en las últimas semanas en un aparente intento de aprovechar la escasez de sistemas de defensa antiaérea de fabricación estadounidense en Ucrania y persuadir a los rusos de que Moscú está prevaleciendo en la guerra de cuatro años cuando los drones ucranianos penetran cada vez con mayor profundidad en territorio de Rusia, llevando la guerra a los hogares de ese país.
Equipos de emergencia que excavaban entre los restos sacaron el cadáver de un niño de 3 años y los de una mujer y su hijo de 8 en Dnipro, una ciudad del centro de Ucrania, dijeron funcionarios. En esa urbe hubo 12 muertos. El ataque se prolongó durante la mañana y el estruendo de las explosiones resonó en las ciudades.
Rusia lanzó 73 misiles y 656 drones contra Ucrania, según la fuerza aérea del país, con objetivos principales como Kiev, la ciudad central de Dnipro, y Poltava, Járkiv y Zaporiyia en el este. Las fuerzas de defensa antiaérea ucranianas destruyeron y neutralizaron 40 misiles y 602 aviones no tripulados.
En Kiev, los residentes llevaban días alistándose para otra ofensiva después de que Rusia advirtió que se avecinaba un ataque aéreo masivo e instó a los diplomáticos extranjeros a abandonar la capital. Ninguno pareció atender el llamado y ninguna embajada reportó de inmediato daños el martes.
Sin embargo, las advertencias de Moscú y el largo tiempo transcurrido antes de que Rusia atacara realmente afectaron a los residentes de Kiev. Durante días, Rusia lanzó aviones simulando un ataque a gran escala, lo que provocó alarmas y un gran desgaste físico y psicológico entre la población. Muchas familias terminaron durmiendo en el metro de Kiev y en estacionamientos durante varias noches. Para la mañana de ayer, cuando los primeros drones rusos cruzaron la frontera hacia Ucrania, los refugios estaban llenos. Quienes llegaron en mitad de la noche, tras las primeras alertas de misiles, tuvieron dificultades para encontrar un lugar donde recostarse.
Tras levantarse la alerta, familias adormiladas regresaban a casa mientras el sol se abría paso entre las densas nubes de humo que cubrían Kiev. Pero después de las 7 de la mañana, cuando algunas personas ya se dirigían al trabajo, Rusia atacó la ciudad con misiles balísticos hipersónicos, según funcionarios ucranianos, dejando poco tiempo para que la población buscara refugio nuevamente.
Putin ha intensificado la campaña aérea y sus fuerzas lanzaron recientemente otro de sus potentes misiles balísticos hipersónicos Oreshnik. La escasez de defensas antiaéreas en Ucrania, en parte debido al agotamiento de las existencias estadounidenses por la guerra de Irán, ha hecho que los civiles sean especialmente vulnerables a misiles balísticos, aunque las defensas de Kiev detengan la mayoría de los drones de Moscú.
Putin está ansioso por generar noticias positivas del conflicto que comenzó con una invasión rusa en febrero de 2022 de su vecino y no ha salido según lo planeado. Funcionarios y analistas occidentales dicen que los drones ucranianos están inmovilizando a las tropas enemigas en la línea del frente, estrangulando las líneas de suministro rusas en las regiones ocupadas de Ucrania y perturbando instalaciones petroleras en el interior de Rusia que proporcionan ingresos vitales para Moscú.
Eso ha hecho que la guerra, a la que el Kremlin se refiere como una “operación militar especial”, sea más visible para la población rusa y aumente la presión sobre Putin.
Según datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), Ucrania recuperó en mayo de manos rusas unos 282 km², reduciendo por segundo mes consecutivo la zona de su territorio controlada por Moscú, que avanzaba desde finales de 2023.
Los esfuerzos de paz liderados por EE.UU. se han frustrado porque las partes no lograron avances en diferencias clave y después la guerra de Irán captó la atención de Washington. Zelenski aceptó un alto el fuego exigido por Donald Trump, pero Putin se negó.
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