despejan una ruta central con gases lacrimógenos tras días de protestas


En medio de la escalada de la crisis política, la Policía de Bolivia despejó una ruta central usando gases lacrimógenos contra un grupo de manifestantes en una ruta que conecta a Cochabamba con el occidente, mientras en La Paz, la capital política del país, el Gobierno buscaba establecer un corredor humanitario en la tercera semana de manifestaciones en reclamo de la renuncia del presidente Rodrigo Paz, que se replicaron en más de 40 puntos del territorio boliviano.
El subcomandante de la Policía de Cochabamba, Marcelo Acuña, informó este jueves que detuvieron a nueve manifestantes que atacaron a los agentes arrojándoles cartuchos de dinamita.
Las autoridades bolivianas aseguran que buscaron asegurar un corredor humanitario para garantizar el abastecimiento de oxígeno medicinal, alimentos y combustible a los centros de salud, en medio de la escalada de la crisis social que lleva ya tres semanas ininterrumpidas de protestas.
Este jueves La Paz estuvo tranquila y con plena normalidad comercial, aunque con escaso transporte. El palacio presidencial fue custodiado por militares y policías después de una marcha de maestros, campesinos, mineros, entre otros, sin mayores incidencias a diferencia del lunes.
Por la noche en varias regiones de Bolivia se realizaron marchas en contra de los bloqueos y en defensa de la democracia. En la región de Santa Cruz, el motor económico del país, una masiva marcha exigió a Paz que ponga orden y le dio plazo hasta el domingo para despejar las rutas a nivel nacional, caso contrario la ciudadanía lo hará.
La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comunidad Andina manifestaron el jueves su preocupación por la crisis y respaldaron al gobierno del presidente Paz, quien asumió el 8 de noviembre tras imponerse en las urnas en la segunda vuelta realizada en octubre.
“Expresamos nuestra preocupación por los acontecimientos que están sacudiendo al Estado Plurinacional de Bolivia”, indicó el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, durante una sesión extraordinaria del organismo hemisférico que trató la cuestión boliviana.
Las naciones integrantes de la iniciativa multinacional de cooperación en seguridad impulsada por Estados Unidos, Escudo de las Américas, también anunciaron su apoyo a Paz. Entre algunos países que la integran figuran Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá y Paraguay.
En ese marco se enfatizó en la importancia del establecimiento de un corredor humanitario para poder garantizar el suministro de oxígeno medicinal, alimentos y combustible. El presidente del Colegio Médico, Luis Larrea, dijo que los hospitales públicos están “al margen” del oxígeno medicinal y de alimentos para los pacientes.
Médicos del hospital del Niño en La Paz se declararon en emergencia, medida preventiva que busca garantizar la atención de pacientes críticos y servicios prioritarios, al tiempo en que advirtieron que de continuar los bloqueos deberán suspender las cirugías.
La noche del miércoles en la vecina ciudad de El Alto, que también tiene puntos de bloqueo, se logró el paso de 70 carros cisternas con gasolina desde una planta de la petrolera estatal.
Los productores de alimentos suelen abastecer los mercados de La Paz, y regiones vecinas se quedaron con toda la producción de estas semanas, generando pérdidas. Se estiman en alrededor de 600 millones de dólares las pérdidas causadas por los bloqueos.
Mientras, las familias bolivianas realizaban largas filas para adquirir alimentos que llegaban por vuelos, como informó Clarín este jueves. La Paz y sus ciudades aledañas sufren más de 20 puntos de bloqueo de los más de 40 que hay a nivel nacional, en su mayoría protagonizados por campesinos y seguidores del expresidente Evo Morales.
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