El futuro del baloncesto español, de la NCAA a un campus de entrenamiento | Baloncesto | Deportes


Son las 11 de la mañana cuando un grupo de adolescentes comienza un entrenamiento de baloncesto en la Escuela IDEO en Madrid. Son 14 chavales de 20 años o poco más a quienes los niños del colegio observan a través de unas puertas de cristal. Los jóvenes visten la camiseta de España y en la banda observa el seleccionador nacional absoluto, Chus Mateo. Se trata de un campus que la Federación ha puesto en marcha durante cinco días, entre el sábado pasado y este miércoles, para reunir a algunos de los talentos que se forman en la Liga universitaria de Estados Unidos (NCAA), seguir su evolución, refrescar la idea de juego y el método de trabajo de la selección y hacerles ver que siguen bajo el radar pese a que se formen al otro lado del océano.
Entre los 14 convocados, 11 compiten en la NCAA, uno en Primera FEB y dos en la Liga U, la competición para menores de 22 años que se ha estrenado esta temporada y que este domingo coronó como primer campeón al Real Madrid ante el Barça. Son promesas como Álvaro Folgueiras (Iowa Hawkeyes), Rubén Domínguez (Texas A&M Aggies) y Jordi Rodríguez (Cincinnati Bearcats), chicos que superan los 20 años y ya no están disponibles para las selecciones de formación, pero que crecen en EE UU y apuntan al futuro de un combinado absoluto en proceso de renovación.
🚨 OFICIAL | 1⃣2⃣ jugadores a las órdenes de @MateoChus en el 𝐓𝐑𝐀𝐈𝐍𝐈𝐍𝐆 𝐂𝐀𝐌𝐏 de seguimiento de jóvenes talentos del baloncesto español 👊
📆 15-20 mayo
📌 Madrid#SomosEquipo pic.twitter.com/J1Bq3rb9v2— Baloncesto España (@BaloncestoESP) May 11, 2026
La fuga de talentos a la NCAA, donde los chicos pueden compaginar el crecimiento deportivo, la formación académica y unos sueldos fuera del alcance de las canteras españolas, ha conducido a la Federación a crear una red de seguimiento que coordina Chus Mateo junto a Daniel Gómez, ojeador de los Phoenix Suns. El seleccionador pasó casi tres semanas entre enero y febrero en Estados Unidos conociendo de primera mano la realidad de perlas como Aday Mara, ausente de esta convocatoria, y de los nba Santi Aldama y Hugo González, parte de un grupo de casi 40 jugadores que compiten en Estados Unidos.
El campus de estos días en Madrid cuenta también con tres entrenadores que dirigen en las universidades americanas, Jorge Sanz (Gonzaga), Pedro García (Washington State) y Miguel Mateo (Kansas State), otro vehículo para unir dos mundos tan distintos como Europa y Estados Unidos. Entre esas dos aguas se mueve hoy parte del futuro de la selección española, en los hombros de chicos que comenzaron en una cantera española y se acaban de cocinar en un entorno tan competitivo como la NCAA. “Les tenemos bajo el radar, vemos su evolución, su forma de entrenar y su educación deportiva. Están percibiendo el cariño de la Federación al formar parte de una selección que no va a competir con ningún rival, pero sí sienten que no les queremos olvidar aunque estén lejos. Alguno puede llegar a la absoluta”, razona Chus Mateo sobre esta iniciativa. “El reto es que cuando acaben su etapa universitaria tengan sitio en un club español. Su futuro allí puede ser cortoplacista. Hoy el escenario ha cambiado y hemos de estar atentos a esta nueva realidad”, añade.
Una de esas joyas es Álvaro Folgueiras, el ala-pívot malagueño de 21 años y 2,08m que cambiará Iowa por Louisville. “Somos jóvenes, necesitamos jugar y la NCAA es muy buena opción. Allí es una selección natural, un entorno salvaje. Nadie va a hacer nada por ti y hay que entender el negocio”, comenta.
La selección absoluta jugará el 2 de julio en Madrid ante Dinamarca y el 5 en Tbilisi contra Georgia los dos últimos partidos de la primera fase de clasificación para el Mundial de 2027. El grupo de Chus Mateo es líder con cuatro victorias que le impulsan a una segunda fase. El técnico moldea a la nueva gran generación mientras tutela en el colegio a las promesas del futuro.



