Los Thunder abrazan el presente para repetir título en la NBA: “Debes olvidar lo conseguido y volver a empezar de cero” | Baloncesto | Deportes

Los últimos en conseguirlo fueron los Golden State Warriors de Stephen Curry, Steve Kerr y compañía en 2017 y 2018. Ocho años después, los Oklahoma City Thunder avanzan firmes ante el reto mayúsculo de repetir anillo en la NBA, algo que tan solo tres franquicias han logrado en el siglo XXI. Su filosofía es sencilla: mirar al presente, ir partido a partido, y para nada del mundo imaginarse de nuevo en las Finales de la NBA antes de tiempo. De momento, la fórmula funciona sin resbalón alguno todavía: tras encabezar la temporada regular por segundo curso, esta vez con 64 victorias, marchan 2-0 en la eliminatoria de primera ronda de los playoffs contra los Phoenix Suns, a quienes vapulearon otra vez anoche por 120-107 con 37 puntos y nueve asistencias de Shai Gilgeous-Alexander.
Hay otro elemento clave, de naturaleza incontrolable, que también les sonríe. “En los playoffs necesitas que la suerte esté de tu lado. A veces te favorece y otras va en tu contra”, reflexiona el pívot titular del grupo, Isaiah Hartenstein, a pregunta de EL PAÍS durante una videollamada con varios medios internacionales. “En mis etapas previas con los Knicks o los Rockets tuvimos una buena oportunidad para llegar lejos, pero luego las lesiones, los cruces y otros elementos noquearon a esos grupos”, argumenta el alemán, miembro de hasta seis equipos en sus siete campañas en la liga estadounidense.
De un vistazo, la receta del éxito para el equipo de Oklahoma es también simple. “Tenemos un grupo genial, de arriba abajo. Y tenemos a uno de los mejores jugadores del mundo. La plantilla es profunda, juega siempre de la manera correcta y se adapta además a diferentes estilos”, valora el interior, uno de los jugadores más experimentados del grupo. Gran parte del mérito está en los despachos, donde teje los hilos Sam Presti, director general de la franquicia. El ejecutivo fue capaz de acumular hasta 38 elecciones en el draft, repartidas entre 2022 y 2029, para rodear a Gilgeous-Alexander, líder del grupo y MVP de la liga a sus 27 años.

El curso no ha sido fácil para los Thunder, que han superado las bajas prolongadas de jugadores clave como Jalen Williams —que anoche se retiró lesionado de nuevo tras anotar 19 puntos— o el propio Hartenstein. El técnico Mark Daigneault ha trabajado en la profundidad del banquillo, donde el belga Ajay Mitchell ha brillado en su segundo curso en la liga con promedios de más de 13 puntos y tres asistencias por encuentro a pesar de ocupar la misma posición que la estrella de la plantilla.
“Lo tuvimos muy claro desde el principio de la temporada: para ganar otra vez debes olvidar lo conseguido y volver a empezar de cero, enfocarte en ser mejor equipo”, esgrime el sexto hombre del grupo. “Repetir título es muy difícil, porque todos los equipos mejoran. La clave, ganes o no, es seguir trabajando y mejorando siempre. Ese es el gran reto, nunca debes quedarte atrás”, agrega el chaval de 23 años, número 38 del draft de 2024 y otro ejemplo del éxito de la factoría Presti.
Esa especie de carpe diem trasladado a la pista bebe del trabajo incesante del cuerpo técnico. “Tenemos una base muy sólida. Lo más importante es la implicación de los chicos y su capacidad para mantenerse en el presente. No puedes pulsar el botón de avance rápido y ponerte a jugar. Debes tomártelo día a día, pero este equipo mantiene buenos hábitos desde hace mucho tiempo, así que estamos en la mejor posición posible”, cuenta Daigneault, de 41 años. Él es uno de los miembros prominentes de la nueva oleada de jóvenes entrenadores que marca tendencia en la competición con su foco en el desarrollo de los jugadores y el uso de la estadística avanzada, algo en lo que también destaca el badalonés Jordi Fernández, recién renovado por los Brooklyn Nets.
La palabra del entrenador va a misa en Oklahoma City. “Lo importante es no mirar demasiado lejos ni saltarse los pasos necesarios para ser campeón. Si piensas más allá de lo que tienes justo enfrente, ahí es donde pierdes y donde muchos equipos se pierden”, concuerda Hartenstein. El modo playoffs en el seno de los Thunder incluye la recomendación encarecida de olvidarse de los titulares de los medios y el ruido incesante de las redes sociales dentro del vestuario. El móvil y sus distracciones se quedan en la taquilla.
Another postseason game.
Another spectacular SGA performance!37 PTS I 9 AST I 5 REB I 2 STL
OKC secures a 2-0 series lead in Round 1 of the NBA Playoffs presented by @Google ⚡️
Game 3: Saturday, 3:30pm/et, NBC and Peacock pic.twitter.com/YAzKaioMBw
— NBA (@NBA) April 23, 2026
“Después de vivirlo en nuestras carnes el año pasado, sabemos que queda tanto para poder estar en el partido decisivo de las Finales que no vale la pena pensar en ello. Está muy, muy lejos”, avisa Gilgeous-Alexander cuando le preguntan por la oportunidad de emular a los Warriors de Steph Curry, Klay Thompson y Draymond Green (2018), a los Miami Heat de LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh (2013) o Los Angeles Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol (2010), todos ellos grupos legendarios.
“Muchas cosas deben ir a favor nuestro y están fuera de nuestro control. Luego están todas aquellas que sí podemos controlar, pero que son muy difíciles de controlar a este nivel”, concluye la estrella, que acaba de ganar el premio al jugador más decisivo (clutch) del curso y en cuestión de días levantará su segundo MVP consecutivo de la temporada regular. El objetivo entre tantos halagos es mantener los pies en el suelo y recordarse, los unos a los otros, que toca ganar el próximo partido sin dar el triunfo por descontado.



