guiño de Kiev y desconfianza de Moscú

Después de Ginebra, Abu Dhabi. Las negociaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos continuaban este martes secretamente en Abu Dhabi, en los Emiratos, que se ha transformado en la capital de las mediaciones difíciles. Buscan conseguir un alto al fuego, según fuentes diplomáticas. Comenzaron el lunes y aún siguen.
Ucrania habría aceptado la propuesta de paz negociada por la administración Trump, con algunos detalles menores aún por resolver, según medios estadounidenses y diplomáticos. El presidente Volodímir Zelenski viajará a Washington esta semana a concluir el acuerdo. Está basada en los 19 puntos redactados en Ginebra.
Esto se produce después de que se informara que funcionarios estadounidenses y rusos, incluido el secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll, se reunían este martes para conversar en Abu Dabi.
Según esas fuentes, Driscoll se reunirá en Abu Dabi con funcionarios rusos y ucranianos para conversar, en un nuevo intento por acortar la distancia entre el plan de paz original de 28 puntos de Estados Unidos, basado en las demandas rusas, y la respuesta ucraniana, respaldada por Europa.
Zelenski saluda al secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll. Foto: APAnwar Gargash, asesor diplomático del presidente Mohamed bin Zayed Al Nahyan, afirmó que no haría comentarios sobre Rusia ni Ucrania, pero que Emiratos Árabes Unidos estaría dispuesto a facilitar las cosas en todo lo posible.
Rusia afirma que cualquier acuerdo debe reflejar “el espíritu de las conversaciones” entre Putin y Trump. El canciller Serguéi Lavrov dijo el martes que, si bien Moscú acoge con satisfacción el plan de paz original de 28 puntos, la situación “será completamente diferente si las enmiendas no reflejan el espíritu y la letra” de las conversaciones entre Putin y Trump en Alaska. Rusia espera lo que Lavrov denominó “una propuesta provisional”, tras las modificaciones europeas y ucranianas.
El nuevo plan
El nuevo plan ha quedado reducido a 19 puntos y no hay reclamos de territorios, sino el respeto a la soberanía ucraniana como primera demanda.
Pero Rusia trata de echar agua fría al plan, aumenta los ataques a residencias civiles e infraestructura en Ucrania y acusa a Europa de querer prolongar la guerra.
El militar norteamericano Driscoll ya se reunió con los rusos el lunes por la noche, según informó el diario británico Financial Times. Aunque no hubo confirmación oficial de las conversaciones, se sabe que están en marcha. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declinó hacer comentarios sobre la reunión, afirmando que no tenía «nada que decir» sobre las conversaciones.
Delegados de EE.UU. y Ucrania en las negociaciones en Ginebra. Foto: ReutersDriscoll participó en Ginebra en las negociaciones con Ucrania para poner fin a la guerra y en la readaptación del plan ruso-norteamericano en uno que Ucrania y Europa consideren aceptable.
No está claro quiénes forman parte de ambas delegaciones. Pero fuentes diplomáticas sugieren que Ucrania estará representada por Kyrylo Budanov, jefe de la Dirección Principal de Inteligencia (GUR) del Ministerio de Defensa ucraniano, que estuvo en París con el presidente Volodímir Zelenski días atrás.
¿Zelenski irá a Washington esta semana?
Zelenski conversó el martes a la mañana con el primer ministro británico, Keir Starmer. Reconoció “las numerosas perspectivas que pueden hacer realidad el camino hacia la paz”.
Zelenski afirmó que las conversaciones de Ginebra arrojaron resultados sólidos, pero que aún queda mucho trabajo por delante.
“Ucrania quiere organizar la visita de Volodímir Zelenski a Estados Unidos esta semana para negociar con Donald Trump sobre el plan estadounidense para poner fin a la guerra con Rusia”, insistió el martes un negociador ucraniano clave.
«Esperamos organizar la visita del presidente ucraniano a Estados Unidos lo antes posible en noviembre para finalizar los pasos restantes y llegar a un acuerdo con el presidente Trump», declaró a X el secretario del Consejo de Seguridad de Ucrania, Rustem Umerov.
Yvette Cooper, secretaria de Asuntos Exteriores británica, ha instado a Rusia a sentarse a la mesa de negociaciones.
“Celebramos los avances que se están logrando en Ginebra”, declaró. Pero añadió: “Por supuesto, aún queda mucho trabajo por hacer, pero lo fundamental es que Rusia ahora debe sentarse a la mesa para detener el bombardeo de Ucrania, como vimos de nuevo anoche. Necesitamos una paz justa y duradera para el pueblo de Ucrania”.
La coalición de buena voluntad, que ayuda a Ucrania, se reunirá el martes por la tarde por vía digital para analizar el nuevo plan de 19 puntos.
La visión de Macron
Una vez más Europa había sido ignorada en el plan secreto de Rusia con Estados Unidos, a pesar de que el Viejo Continente es quien más contribuye en armamento y financiación con Ucrania en estos días.
El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió contra un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa de Ucrania y que implique una «capitulación» de Kiev. Subrayó que «daría a Rusia plena libertad para ir más allá, incluso a otros países europeos, y pondría en peligro la seguridad de todos».
En una entrevista con la radio RTL, Macron afirmó que cualquier acuerdo de paz tendría que ser lo suficientemente sólido como para contener e impedir que Rusia vuelva a invadir Ucrania «seis meses, ocho meses después, dos años después».
Tal vez por eso Suecia decidió reafirmar su inversión en drones y el primer ministro polaco Donald Tusk exigió que se refuerce la frontera europea con Rusia.
La estrategia de Moscú
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, Rusia continúa sus ataques contra Ucrania, con una nueva oleada de ataques durante la noche, que dejó al menos seis muertos y 13 heridos.
Su ataque a la capital, Kiev, dejó sin suministro de agua, electricidad y calefacción en algunas zonas de la ciudad en pleno invierno, además de registrar daños adicionales en la infraestructura energética de Ucrania.
Los bomberos extinguieron el incendio, después de que un dron impactara en un edificio residencial de varias plantas, durante el ataque nocturno ruso con drones en Kiev, Ucrania.
Cautela diplomática
En muchas ocasiones, las esperanzas se han visto frustradas en estas negociaciones de paz. Los diplomáticos se mostraron cautelosos el lunes en Ginebra, ante la posibilidad de negociaciones que pusieran fin a las hostilidades en Ucrania. Los combates continuaban en el frente.
Tras presentar la semana pasada un «documento de trabajo» mayoritariamente favorable a Rusia, casi cuatro años después del inicio del conflicto, Estados Unidos anunció el lunes un «importante avance».
En las conversaciones celebradas en Ginebra, Estados Unidos, representado por el secretario de Estado Marco Rubio, y la delegación ucraniana llegaron a un acuerdo para «reafirmar que cualquier acuerdo futuro debe respetar plenamente la soberanía de Ucrania».
Parece más aceptable para Kiev. Los europeos, que habían sido excluidos, acogieron con satisfacción «un nuevo impulso».
Pero ¿tiene Vladimir Putin la sincera intención de unirse ahora a las negociaciones? No lo parece. Aunque el canciller Serguéi Lavrov aseguró el martes que están en contacto permanente con el gobierno norteamericano.
¿Qué incentivo tiene Putin para firmar el acuerdo de paz con Ucrania? Es casi seguro que el Kremlin continuará la guerra, ya que hay pocos indicios de que Moscú esté considerando seriamente la paz.
Los 28 puntos ya no existen
El plan de paz de 28 puntos revelado la semana pasada «ya no existe», declaró un asesor del jefe de la oficina del presidente Zelenski.
Oleksandr Bevz, quien formó parte del equipo negociador en Ginebra, escribió en Facebook que Ucrania revisó cada punto del plan con Estados Unidos y, «tal como todos lo vieron previamente, ya no existe», afirmó. «Se eliminaron algunos puntos, se revisaron otros; ninguna de las preocupaciones de Ucrania quedó sin abordar», añadió.
Bevz afirmó que las «decisiones finales sobre los temas más sensibles» las tomarán Zelenski y Trump.
Sentar a Putin en la mesa de negociación
El plan de 28 puntos, supuestamente redactado por el enviado de Trump, Steve Witkoff, y el asesor del Kremlin, Kirill Dmitriev, era en realidad una reformulación de las exigencias maximalistas de Putin.
Un acuerdo basado en la cesión de nuevo territorio en la región del Donbás a Rusia, restricciones a la soberanía de Ucrania y límites drásticos al tamaño de su futuro ejército jamás sería aceptable para Kiev. Rubio, al sugerir que se estaba desarrollando un marco más refinado, pareció al menos reconocer este impedimento fundamental.
La futura seguridad europea y los principios básicos del derecho internacional exigen que la brutal agresión de Putin no se apruebe y se recompense, y que se priorice la soberanía e independencia de Ucrania.
Como mayor contribuyente a Ucrania en la guerra, Europa puede usar su influencia y peso colectivo para proporcionar a Zelenski las cartas de negociación que Trump ha afirmado previamente que no posee.
Si la UE logra llegar a un acuerdo tardío sobre un «préstamo de reparaciones» de 140.000 millones de euros a Kiev, garantizado con activos rusos congelados, la aparente confianza de Putin en que puede resistir la resistencia ucraniana podría empezar a parecer cuestionable.
Solo la presión económica forzará al presidente Vladimir Putin a sentarse en la mesa de negociaciones.
Source link



